SAN MARTÍN (Tucumán) 3 – 0 AGROPECUARIO (Carlos Casares)
San Martín de Tucumán superó 3-0 a Agropecuario de Carlos Casares, en el Estadio La Ciudadela, y accedió a la final del Reducido de la B Nacional, por el segundo ascenso a la Superliga. Matías García y Claudio Bieler, en dos ocasiones, fueron los artífices del triunfo. El equipo de Forestello, ahora, deberá enfrentar a Sarmiento de Junín.
Por Juan Pablo Francia (Interior Futbolero)
Aún con la ventaja deportiva a su favor, la mira del Santo tucumano estaba puesta en una única posibilidad: ganar. Así se lo demandaba su gente, que reventó La Ciudadela, y así lo hizo. Sin inconvenientes, con holgura y amplia superioridad, San Martín golpeó desde el inicio. A los nueve minutos del primer tiempo, cuando muchos aún se acomodaban en las tribunas, Claudio Bieler desbordó por la izquierda, tocó al medio y apareció Matías García, para abrir el marcador y darle la ventaja al equipo de Forestello.
Desde entonces, todo fue a pedir del Santo y Agropecuario nunca logró hacer pie en tierra tucumana. Por el contrario, la ventaja inicial, el aliento de su gente y el correr de los minutos formaron un combo fortalecedor para San Martín que, a los 26 minutos y a través de los mismos intérpretes, pero en roles invertidos, amplió la diferencia y empezó a sentirse finalista. Fabián Assman, con una mala salida desde el fondo, comprometió a Vesco, y Matías García, que presionaba permanentemente a la línea defensiva de Agropecuario, aprovechó el yerro, le cedió la pelota al Taca Bieler y el goleador no perdonó. Un tráiler de la película que se vería más adelante.
Y es que a los diez minutos de la segunda etapa, la escena sería la misma: presión alta de San Martín, equivocación de Agropecuario en zona de peligro e impacto tempranero del Santo tucumano. Assman recibió un pase complejo y, en el intento de controlar la pelota, sucumbió ante el asedio de un Bieler intratable. Tres a cero para San Martín e historia definida, aunque todavía restaran 35 minutos de partido.
De ahí en más, el trámite confirmaría y acentuaría la superioridad del Santo tucumano sobre un desorientado Agropecuario que, incluso, podría haber sufrido una goleada por mayor diferencia.
San Martín no se fío de la ventaja deportiva, salió a la caza de la oportunidad de jugar una final por el ascenso a la Superliga y no la dejó escapar. El rival, ahora, será Sarmiento de Junín. Y en Tucumán la ilusión no para de crecer.

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