Gastón Sáez, presidente del Club Social y Deportivo San Jorge, a casi un año de la sentada histórica del conjunto tucumano ante Alvarado, por la final del Federal A, dialogó con Olé y fue contundente al decir que en la tercer categoría del fútbol argentino «ya está todo armado», haciendo referencia a que los ascensos están definidos y que los árbitros «son los mismos de siempre».
Sin pruebas, pero con una acusación picante, Sáez reveló en la charla con Olé que le llegó información acerca de quiénes ascenderán a la Primera Nacional: «Ascienden Güemes y Deportivo Madryn. Me lo contaron personas que están muy ligadas a lo que sucede en el día a día de la AFA. Boca Unidos y Sarmiento de Chaco, donde esta Capitanich (gobernador de Chaco), son otros dos equipos muy fuertes y me llamó la atención que no sean ellos los que vayan a subir de categoría. Pero bueno, también me dijeron que los voltean«.
Aquel encuentro dirigido por el juez Adrián Franklin, cuestionado por sus fallos arbitraje, debido a que durante la primera parte expulsó a dos jugadores y amonestó cinco jugadores de «El Expreso», fue el motivo que produjo la protesta de los jugadores que decidieron no disputar lo que restaba del encuentro en disconformidad con lo sucedido y de esta forma perdieron la posibilidad del ascenso.
Saéz, que fue sancionado junto a su padre Marcelo por ordenar a los jugadores cometer este hecho, sostiene que el encuentro estaba arreglado antes de que se jugará la vuelta: «En la previa al partido de vuelta contra Alvarado estábamos ilusionados, pero con el correr de los días nos llegó la información de que el partido estaba arreglado. Y cuando vimos lo que sucedió en el campo, nos dimos cuenta de que era verdad».Sin embargo, el presidente tucumano nunca efectuó ninguna denuncia con anterioridad al encuentro.
A casi un año de la sentada ante el conjunto marplatense, la institución tucumana ha cambiado completamente desde lo ocurrido el 23 de junio de 2019, ya que perdió la categoría por decisión del Tribunal de Disciplina y no recibió apoyo ni siquiera del presidente de la liga tucumana, Darío Zamoratte, quién firmó a favor del Comité Ejecutivo de la AFA cuando sancionar al club. Por esto, se vió obligado a disputar la competencia de su provincia, que llevó a los dirigentes a dejar de lado el fútbol profesional y darle mayor importancia a otros deportes.
