Así se manifestó Víctor Galarza, volante de Textil Mandiyú de Corrientes, con respecto a la situación del club. El jugador, en una charla que sostuvo con La República, aseguró que los cambios a nivel institucional repercutieron positivamente en lo deportivo.
Se las bancaron. Las vivieron todas, pero casi en su totalidad, no se bajaron. El plantel de Textil Mandiyú es, si se quiere, un claro ejemplo de “aguante”, porque fue desde el comienzo de la temporada del Federal A, el “blanco” de los manejes más irrisorios que se puedan dar dentro de una institución deportiva que compite casi en el profesionalismo. Esos hombres la sufrieron, pero se la bancaron en las malas, y por estas horas inflan el pecho sabiendo que aún pueden quebrantar lo que el destino marca como utopía.
“Yo no acuso a nadie, pero acá las cosas cambiaron, y mucho. Basta con escuchar y ver a los muchachos a diario, hay otros ánimos, hay ánimo”, arrancó el diálogo ante la requisitoria de La República, Víctor Galarza, volante y referente del elenco que conduce Néstor Jarque. “Puedo decir que hoy tenemos casi todo, y digo casi, porque tener todo para el plantel hoy sería estar salvados del descenso”, sostuvo el ex Boca Unidos. Al mismo tiempo mencionó que “entrenamos con una agenda semanal, sabemos hora y lugar de la práctica sin importar si llueve o no, tenemos ropa limpia y cosas básicas para poder trabajar, viajamos en un micro que va a llegar y tiene comodidad; llegamos a destino y tenemos lugar para entrenarnos, dormir y comer. Es una sumatoria de cosas que dan tranquilidad, y que simplemente se traduce en la cabeza, en lo que podés dar dentro de la cancha”.
Galarza enumeró cuestiones que en cualquier otro club que compite la tercera división del fútbol argentino parecen básicas. Pero en Textil Mandiyú no lo fueron cuando el “proyecto 2015” de Jorge Abib se puso en marcha. “Yo no conozco a Abib, ni lo pongo como responsable absoluto, pero acá -en Textil Mandiyú- se hicieron las cosas demasiado mal, y eso se tradujo directamente en lo que fue nuestra campaña en la primera fase”, explicó el jugador surgido de la cantera de Boca Juniors. En el mismo sentido, remarcó que “creo que todas las vivencias, que fueron muy complicadas, nos hicieron fuertes como grupo, nos obligaron a hacernos fuertes. Nos trazamos un objetivo, que es dejar a Textil en la categoría, podrá darse o no, trabajamos para ello, pero nadie podrá decirnos que no dimos todo por lograrlo”.
Hubo un cambio, en lo dirigencial, y que luego comenzó a traslucirse en lo deportivo, pese a que aún no se logró el objetivo. Galarza dio relevancia a quien “comanda los hilos” de Textil, Jorge Terrile, y el propio entrenador, Jarque. “Nosotros salimos a la cancha y ganamos o perdemos puntos, pero hay que darles crédito a dos personas importantes para el grupo, sin dudas al Flaco -por Néstor Jarque-, porque se la bancó con el grupo, puso siempre el pecho; otro es el Topo -por Jorge Terrile-, él nos dio la mano, se esforzó y se esfuerza para que no nos falte nada”, reconoció Galarza. Sin dudas que aún el futuro de Textil es incierto, sigue siendo una utopía salvarse del descenso, pero nadie podrá apuntar con el dedo al actual plantel para recriminarle algo en caso de no alcanzar el objetivo. Pero si la utopía deja de ser tal y se hace realidad, se estará frente a un grupo humano que se las bancó, y por el cual habrá que “sacarse el sombrero”.
Fuente y foto: Después del Juego

