Con esas palabras, el periodista Daniel Pereyra de Radio La Voz lamentó el escenario de violencia que vivió él y su equipo periodístico tras el partido de Villa Obrera vs Alianza donde lo amanazaron con un arma de fuego.
«La violencia en el fútbol es lamentable». Con esas palabras, el periodista Daniel Pereyra de Radio La Voz lamentó el escenario de violencia que vivió él y su equipo periodístico tras el partido de Villa Obrera vs Alianza este miércoles en la tarde.
Es que jugadores y periodistas fueron agredidos verbal e incluso físicamente en los últimos minutos del encuentro lo que obligó a que el miedo los invadiera al momento de salir de la cancha. El hecho sucedió en La Boutique de Chimbas por la fecha 18° de la Zona 10 del torneo Federal B. Si bien el partido terminó sin goles, empatados 0 a 0, el malestar afloró en la barra brava del local.
El periodista narró que ellos fueron uno de los pocos equipos periodísticos que pudieron ingresar a cubrir el partido porque fueron a la cancha «con un tiempo previo determinado». Cuando terminó el partido, le quisieron quitar el micrófono a su compañero Pablo Karki y le pegaron un golpe de puño. Ahí él comenzó a correr y «pudo escapar por el portón» mientras la hinchada arrojaba botellas.
«Me quedé en la cabina esperando que la gente se retirara y que la policía sacara a los hinchas. Como la policía no intervino porque se fueron antes, decidí salir corriendo mientras me dirigían cánticos. Bajé y me subí al auto. Un hincha se subió al capot golpeando y otro me pegó el auto con golpe de puño para romper la puerta del acompañante», comentó Pereyra en Telesol sobre el hecho de violencia.
«Los hinchas me gritaban que siempre hablamos de cosas en la radio que no debemos hablar. Pero nosotros decimos las cosas como son, contamos lo que pasa. Luego un hincha apareció con un arma y me amenazó. Le dije que por favor bajara el arma porque nosotros nunca hablamos mal sino decimos las cosas como son», siguió explicando Pereyra quien aseguró que el hincha estaba molesto y le decía que en la radio hablan «mal de la Villa».
«Mirá lo que te va a pasar, me decía mientras me apuntaba con el arma. Cuando me retiraba del estadio, en la vereda del frente había un comisario con un handy y le hice señas de lo que estaba pasando. Lo extraño es que la policía se retiró antes que los hinchas. Cómo puede ser que entre un hincha con un arma de fuego. Sentí como si me estuvieran asaltando. Por suerte no se disparó el arma y apareció otro hincha y le agarró la mano para que guardara el arma», finalizó el periodista confesando que ahora van a ver en la radio si siguen transmitiendo los partidos de Villa Obrera.

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