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  • El Cuervo que se perdió en el tiempo

    San Lorenzo de Mar del Plata es uno de los clubes más importantes de su ciudad. Un equipo que supo ser parte de varios certámenes en la primera división y que, por circunstancias del fútbol, hoy se encuentra disputando la liga local. Te contamos su historia.

    Por Erik Dapczuk (IF)

    Se dice que mientras más alto se llega, más dura es la caída. El caso del cuervo marplatense es sólo una confirmación más de la veracidad de aquel dicho, de cómo se puede estar en lo más alto y, de un momento para otro, caer al vacío sin remedio.

    Historia de San Lorenzo (MDP)

    San Lorenzo de Mar del Plata fue creado en 1921 por un grupo de inmigrantes italianos admiradores del ciclón de Almagro, y posee en su historia algunas similitudes con el club que inspiró su fundación, ya que por siete décadas tuvo que ejercer su localía en el Estadio Municipal San Martín –casualmente, hoy por hoy el terreno dónde se encontraba alberga un supermercado- hasta que recién en 1991 inauguró su cancha actual, el Estadio Juan Montoya.

    En 1956 el rojinegro consiguió su primer título en la Primera B de la Liga Marplatense y ascendió a la primera categoría del fútbol de aquella ciudad. Posteriormente, después de asentarse en la división más alta, conseguiría siete campeonatos consecutivos (1963-1969) llegando a un récord que permanece hasta hoy sin ser superado.

    Así fue como, con el arribo de Valentín Suárez a la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la creación de los torneos nacionales en 1967, San Lorenzo de Mar del Plata se convirtió en el primer equipo marplatense en disputar un torneo de primera división.

    Pero no sin antes tener que atravesar una instancia previa denominada Torneo Regional, en el que se enfrentó a otros equipos del interior campeones en sus respectivas ligas, aunque comenzó su participación en las semifinales por pertenecer a una de las ligas más importantes, y le alcanzó con eliminar a All boys de Santa Rosa en aquella instancia y a Olimpo de Bahía Blanca en el partido decisivo de la competición, para finalmente conseguir su plaza en el Torneo Nacional.

    – Torneo Nacional 1967: La primera participación

    Por ser el campeón de la liga marplatense de fútbol de aquel año, el cuervo ocupó la plaza del Torneo Regional que se le había otorgado a Mar del Plata y clasificó al Torneo Nacional.

    De esta manera, el humilde equipo de la ciudad costera se midió con los clubes más prestigiosos del país en un formato de todos contra todos, y aunque su campaña fue muy pobre y terminó anteúltimo con sólo seis puntos y una victoria en el campeonato, logró conseguir un valioso empate en uno sobre la hora frente al gran “equipo de José” de Racing Club de Avellaneda, que venía de ser campeón del torneo argentino y de la Copa Libertadores, y que posteriormente sería el primer equipo argentino en consagrarse campeón del mundo.

    -Torneo Nacional 1969: Una campaña mediocre

    San Lorenzo de Mar del Plata volvería a clasificarse en 1969, como campeón de la liga local del año anterior, al Torneo Regional, en el que triunfaría para ganarse una plaza en el Torneo Nacional, aunque su campaña en la máxima categoría terminaría siendo de un rendimiento muy bajo, finalizando en el último lugar.

    – Torneo Nacional 1972: El regreso

    Después de tres años de su última incursión en la máxima categoría del fútbol argentino, el club San Lorenzo de Mar del Plata volvería a clasificarse al Torneo Nacional del año 1972 como campeón del certamen local, esta vez sin tener que disputar ninguna fase previa ya que se le otorgó una plaza fija al fútbol marplatense.

    En esta ocasión, los equipos participantes del campeonato se dividieron en dos zonas de trece equipos, A y B. El equipo marplatense, que contaba entre sus líneas con el exarquero de San Telmo Rodolfo Camerini y el exjugador de River Plate e integrante del plantel de la selección argentina que disputó el Mundial de Inglaterra 1966 Nelson Juan López entre otros, formó parte del grupo A junto a grandes clubes como River Plate y el mismísimo San Lorenzo de Almagro.

    Los resultados de esta segunda experiencia en primera división para el ciclón marplatense fueron mucho más auspiciosos ya que finalizó en el octavo lugar de la tabla de posiciones, consiguiendo victorias ante Atlanta, Gimnasia de La Plata, San Martín de Tucumán, Bartolomé Mitre de Misiones e Independiente de Trelew –al que venció con un categórico 8 a 3- y un valioso empate en cero ante su par de Capital Federal, San Lorenzo de Almagro, quién luego sería el campeón del torneo.

    – Torneo Nacional 1973: La campaña más exitosa

    En el año 1972 el santo marplatense volvió a triunfar en la liga local y por lo tanto retuvo la plaza fija destinada al mejor equipo de Mar del Plata para disputar el Torneo Nacional de 1973.

    Si bien comenzaría con el pie izquierdo en la competencia, obteniendo sólo uno de los primeros seis puntos –en aquella época las victorias sumaban dos puntos en vez de tres-  luego se levantaría y concretaría su campaña más exitosa en la máxima categoría, venciendo al bicampeón San Lorenzo de Almagro en un partido vibrante por 4 a 3, a River Plate y Estudiantes de La Plata en condición de local y a Newell’s Old Boys en Rosario.

    Aunque la campaña del rojinegro superó con creces las expectativas que se habían trazado antes del inicio del torneo, no le alcanzó para pasar de fase y terminó en el sexto lugar de la zona A con 16 puntos.

    – Torneo Nacional 1974: El comienzo de la caída

    San Lorenzo de Mar del Plata volvió a entrar al Torneo Nacional del año 1974, esta vez no como campeón de la liga local –esa plaza la ocupó Aldosivi- sino a través del triunfo en un “Torneo Selectivo” entre seis equipos de la ciudad que se realizó para definir un segundo clasificado marplatense al certamen de primera división, ya que la AFA había otorgado una plaza más a las ligas más importantes del interior.

    Con un nuevo formato que aumentaba la cantidad de equipos y los dividía en cuatro zonas distintas, aquel equipo del santo marplatense, que tenía entre sus filas a Norberto “llamarada” Eresuma –máximo goleador de un equipo marplatense en torneos nacionales, disputando cinco de ellos y convirtiendo 37 tantos en 59 partidos- redondeó una muy mala campaña que lo dejó como anteúltimo de la Zona D.

    -Torneo Nacional 1976: La debacle continúa

    El santo marplatense clasificó nuevamente al Torneo Nacional 1976 gracias a la segunda plaza otorgada a Mar del Plata por la AFA, tras ganarle un duelo de ida y vuelta a Kimberley, y si bien tuvo una campaña paupérrima finalizando último de su grupo, Norberto Eresuma fue uno de los goleadores del torneo con doce tantos.

    En la derrota del rojinegro como local por 5 – 2 frente a Argentinos Juniors, un tal Diego Armando Maradona convertía su primer gol en primera división.

    – Torneo Nacional 1980: Un fracaso más

    En el año 1979, el equipo marplatense volvería a ganar la liga local tras ocho años de sequía de títulos y de esa manera obtendría una plaza en el Torneo Nacional del año 1980, aunque su campaña finalmente sería muy floja y terminaría en el último lugar de la zona B, con la particularidad de que se le otorgaron los dos puntos luego de haber caído frente a Boca Juniors por dopping positivo del jugador xeneize Francisco Sá.

    – Torneo Nacional 1981: La última vez

    El Club San Lorenzo se clasificó al Torneo Nacional del año 1981 nuevamente como campeón de la liga marplatense de fútbol.

    No tuvo una campaña mejor a las anteriores y volvió a finalizar en el último lugar de su grupo. Lo que no sabían los jugadores de aquel plantel es que esa sería la última vez que San Lorenzo de Mar del Plata disputaría un torneo de primera división, ya que no volvió a clasificar en los años siguientes y los torneos nacionales desaparecieron en 1985, quitándole a los clubes del interior la posibilidad de acceder de manera no tan complicada a la máxima competencia del fútbol argentino.

    Lo que vino después, ya es historia. Como tantos otros equipos que pasaron fugazmente por la primera división entre la década del ’70 y el ’80, San Lorenzo de Mar del Plata se perdió en el olvido.

    En la actualidad, el santo marplatense disputa únicamente la liga local, en la que no consigue un título desde el año 1996.

    Algo para destacar de la situación actual del cuervo es que, después de muchos años de problemas financieros e institucionales, el club se encuentra ordenado, aunque muy lejos de sus épocas doradas.

    Sin embargo, el recuerdo de aquellos tiempos perdurará por siempre y nada podrá borrar la huella que dejó el ciclón de La Feliz en la historia del fútbol marplatense y argentino. Una pequeña y modesta página escrita dentro de los libros del fútbol grande.

    El ciclón pudo haber parado, pero el cuervo seguirá volando.

     

    Fuentes consultadas:

    – www.aquiascenso.com.ar

    – historiadelfutbolmarplatense.blogspot.com.ar

    – es.wikipedia.org

     
  • Cuando Arrecifes supo ser Nacional

    Cuando Arrecifes supo ser Nacional

    Más difícil que llegar es mantenerse, dice una vieja frase que puede aplicarse a la perfección con lo que le sucedió al Club Atlético Almirante Brown de la ciudad de Arrecifes hace poco más de década y media. Tras jugar durante seis años en la segunda categoría del fútbol argentino, el club entró inmediatamente en una nebulosa decadente que incluyó dos años sin victorias (en uno de ellos, de hecho, perdió todos los partidos que disputó) y que lo depositó en su lugar de origen: la Liga de Arrecifes.

    Por Matías Calviño (@piojocalvino – Interior Futbolero).

    Han pasado más de 17 años desde aquel 28 de junio de 1997, día en el que Almirante Brown de Arrecifes derrotó a Sportivo Ben Hur de Rafaela para hacerse con uno de los ascensos a la B Nacional que ofrecía la temporada 96/97 del Torneo Argentino A. Fecha histórica para la ciudad, pero más para un club que supo animar el principal torneo de ascenso de la Argentina durante seis años consecutivos y que hoy, tras un vertiginoso tobogán descendente por diferentes categorías, sólo disputa la Liga de Arrecifes.

    El club, fundado en 1917, es el más ganador de la Liga de Arrecifes con 19 títulos, aunque cabe aclarar que luego de sus participaciones a nivel nacional sólo pudo obtener dos campeonatos. Su ciudad de origen es un pequeño centro urbano ubicado al norte de la provincia de Buenos Aires que hoy cuenta, según el Censo Nacional de 2010, con 26 mil habitantes y que siempre tuvo como actividad económica principal a la agro-ganadería. A pesar de que Arrecifes se ha caracterizado por pisar fuerte en el automovilismo argentino con pilotos de la talla de Froilán González, José Luis Di Palma y sus hijos, Norberto Fontana y Agustín Canapino, fue el fútbol el deporte que situó a la ciudad en el plano nacional durante la segunda mitad de la década del ’90.

    La época dorada de Brown se dio entre 1995 y 2003, cuando escaló desde la liga local hasta la Primera B Nacional, en donde llegó a ser protagonista en la lucha por el ascenso a la Primera División del fútbol argentino. Entre otros hechos destacables, el Verdinegro hizo posible el inicio de la carrera como entrenador de Gerardo Martino, hoy entrenador del Seleccionado argentino de fútbol, cuando lo contrató en 1998. Todo fue sostenido por aportes económicos privados y luego por un gerenciamiento que, en consonancia con lo que suele suceder con estas experiencias, dejó un club fundido y a la buena de Dios.

    De Arrecifes a la B Nacional

    Entre 1992 y 1998, Almirante Brown obtuvo siete campeonatos consecutivos de la Liga local, comenzaban los años de oro para el club. Tamaña performance le permitió jugar el Torneo Argentino B de la temporada 95/96, el cual se adjudicó al ganarle la final a Sarmiento de La Banda. Al año siguiente, tras la mencionada victoria a Ben Hur de Rafaela, se adjudicó una plaza en la Primera B Nacional. Aquel día, el equipo que era dirigido por el recordado Rodolfo Motta formó con: César Jaime; Walter Chazarreta, Leonardo Viana Beledo, Julián Aranzadi y Walter Medina; Carlos Masuero, Lucio Ramos, Ceferino Díaz y Adalberto Pozzi; Flavio Pelicchia y Pedro Galván.

    A la cabeza del club se encontraba Luis Enrique Menéndez, quien además era la cara visible de la empresa La Primera Alborada S.A. de Capitalización y Ahorro, y se había fijado un objetivo: llevar al verdinegro a la Primera División. Fue con el apoyo económico de La Primera Alborada que Brown consiguió su meteórico ascenso. Walter Chazarreta, jugador histórico del club e integrante de aquellos planteles, le relató hace cuatro años la experiencia al diario Clarín: “En ese momento me pareció una idea alocada, porque había participado en varios torneos del Interior y sabía lo difícil que era. Pero él estaba tan embalado que sumó gente de mucha experiencia, y se logró. Fueron dos años gloriosos”.

    Los arrecifeños debutaron en el principal certamen de ascenso del país en Tucumán con una tibia igualdad sin goles frente a San Martín. El final de la primera fase de la  temporada 97/98 encontró a Brown en la sexta ubicación de la zona Interior (N. del A.: la divisional estaba compuesta por 32 equipos divididos en dos zonas de 16, por un lado los equipos directamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino y por el otro los indirectamente afiliados). Tal posición le permitió disputar la zona Campeonato, etapa en la que los mejores ocho de cada zona se mezclaban para dirimir los ascensos; Brown finalizó último en la zona B. En su temporada debut, el Verdinegro disputó 44 partidos, de los cuales ganó 15, empató 12 y perdió 17.

    Los de Arrecifes continuaron su desempeño los años siguientes con suerte dispar: en la 98/99 quedaron afuera ante All Boys en los octavos de final del reducido por el segundo ascenso, mientras que en la 99/2000 no lograron entrar a la segunda fase al finalizar en la decimoprimera ubicación de la zona Interior. Sería la temporada 2000/01 la que daría a conocer la mejor versión de Brown en el fútbol nacional: terminó sexto en la zona Interior con 14 victorias en 32 partidos y en la fase siguiente, tras superar a Arsenal de Sarandí, fue eliminado por San Martín de Mendoza que se adjudicó la serie gracias a la ventaja deportiva. Sería el principio del final.

    La debacle institucional y deportiva

    A la temporada siguiente, con el país en plena crisis económica, Luis Menéndez, a través de La Primera Alborada, retiró el apoyo económico y el club debió acudir a un gerenciamiento. Brown comenzó a cumplir campañas discretas en la B Nacional, al tiempo que, en consonancia con los resultados deportivos, las finanzas de la institución empobrecían poco a poco. El inevitable descenso llegó en la temporada 2002/03, Brown sólo pudo cosechar 33 puntos en 38 partidos (9 victorias, 6 empates y 23 derrotas) y se despidió de la categoría para siempre, al igual que la gerenciadora del club.

    El descenso se dio entre escándalos y acusaciones. Chazarreta, el histórico defensor, fue despedido por los gerenciadores por bajo rendimiento y se fue no sin antes denunciar que la empresa quería vaciar al club y que para ello buscaba el descenso al Argentino A. Desde la gerenciadora intentaron desmentirlo y amenazaron con llevar el asunto al plano judicial. Lo cierto es que tras perder 2 a 0 con San Martín de San Juan, Brown se fue al descenso y la empresa abandonó la institución.

    “Tras el retiro del gerenciamiento, el club quedó en una situación económica muy comprometida. Y en dos años estábamos de nuevo en la liga local”, le relató Sebastián Montes en junio de 2010 al diario Clarín cuando ocupaba la presidencia del Verdinegro. El periplo de dos años hacia sus orígenes estuvo minado de humillaciones para el club de Arrecifes: de los 40 partidos que disputó entre el Torneo Argentino A 2003/04 y el Torneo Argentino B 2004/05, Brown perdió 38… los otros dos finalizaron en empates. Sólo logró hacer 15 goles, mientras que le convirtieron en 112 ocasiones. Los números denunciaban tal pobreza futbolística que cuando el Consejo Federal decidió reestructurar el Argentino B para la temporada 2005/06 invitó a todos los descendidos menos a uno: Brown de Arrecifes.

    Hoy, el club disputa la Liga de Arrecifes, la cual ha vuelto a ganar en dos oportunidades: la primera en 2008, lo cual le posibilitó jugar el Torneo del Interior 2008/09 en el cual, a pesar de haber quedado rápidamente eliminado, volvió a probar por única vez las mieles del éxito al derrotar por un contundente 6 a 1 a Independiente de Villa Constitución. Formó parte del Torneo del Interior en la edición de 2014, en donde logró sortear dos fases hasta ser eliminado por Compañía General de Salto. La segunda liga la ganó hace unos meses, y gracias al logro aspira a volver a crecer en el plano nacional cuando dispute el Torneo Federal C de 2015.

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    Fuentes:

    http://www.clarin.com/deportes/Querido_Ascenso_0_278972304.html.

    http://old.ole.com.ar/diario/2003/01/06/a-499353.html.

    http://enunabaldosa.com/deformaciones/ascenso/brown-de-arrecifes-2003-2009/.

    http://futbolarrecifes.bligoo.com.ar/.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Club_Atl%C3%A9tico_Almirante_Brown_(Arrecifes).

  • PROMESA COLORADA

    PROMESA COLORADA

    Antonio Erburu, con tan sólo 14 años, integró el banco de suplentes de Independiente de Rio Colorado, en un cotejo por el Federal B. El joven delantero ilusiona a todos y sueña «con jugar en un futuro en River», el club de sus amores.

    Por Lucas Bendayan  – @lucasbendayan

    Simplemente un pibe: alumno de segundo año y el sexto de los nueve hermanos que forman la familia Erburu que vive en la localidad de Rio Colorado de la provincia de Río Negro, aunque tiene algo distinto a los demás, sobre todo cuando agarra la bocha. Es que Antonio tiene apenas 14 años y ya es el delantero y goleador del equipo de la Liga de Independiente de esa ciudad. Pero no sólo eso, porque el premio mayor le llegó el pasado domingo cuando fue parte del banco de suplentes, en el encuentro ante Petrolero Argentino de Plaza Huincul por el Federal B. «Estoy contento porque empecé de muy chiquito jugando en este club, que siempre me dio todo. El técnico me dio la posibilidad y por suerte voy bien», le contó el joven atacante a Interior Futbolero, en una entrevista en exclusiva. «Tengo una alegría muy grande. Con mi edad ya haber jugado en primera y haber estado en en el Federal B, es una emoción muy grande», reiteró emocionado y con ese tono de voz de incertidumbre que identifica a cualquier adolescente.

    Su padre, Nelson, es el preparador físico del plantel desde hace 18 años y una de las personas más importantes en su vida y en su corta carrera como futbolista. Es por esto que el delantero nacido en el 2000, valora mucho lo que hace por él porque «es el que más me respalda». Igualmente, como todo papá, quiere que su hijo estudie y eso Antonio lo tiene bien en claro. «Siempre me dice que lo más importante es el estudio», indicó lo que le expresó su viejo, aunque le aclaró «que me va a apoyar en esto porque es una gran oportunidad». ¿Se puede hacer las dos cosas? Por supuesto: «Voy a la escuela a la mañana, salgo al mediodía, y voy a entrenar a la tarde». Sobre sus compañeros, con quienes juega a la pelota en todos los recreos, dijo entre risas: «Ellos están contentos, aunque a veces me cargan diciendo que me ponga a estudiar. Siempre con buena onda igual».

    Y como todo chico futbolero, anhela meter un gol en el club que siempre quiso. «Soy hincha de River y sueño con jugar en algún momento. Siempre miro mucho a los delanteros como Teo (Gutiérrez) o Mora, pero el que más me gusta es Carlos Sánchez porque es muy sacrificado», puso en palabras lo que imagina todas las noches cuando se duerme para levantarse temprano e ir al colegio. Pero maduro y con la cabeza puesta en la realidad, aclaró: «Sé que eso es muy lejano y que falta mucho. Tengo que estar tranquilo porque las cosas van a llegar solas. Me lo tengo que tomar con calma».

    Sin dudas, es uno de los casos más llamativos en lo que son los torneos federales, sobre todo, por la temprana edad en la que la promesa de Independiente Colorado, está haciendo sus primeros pasos en el fútbol de más grandes. A Leandro Marín, actual defensor de Boca, le pasó algo similar: en 2007 debutó como titular a los 14 años con la camiseta de Centenario de Neuquén, enfrentando a 9 de Julio de Rio Tercero. Y por qué no ilusionarse con Antonio Erburu, que no sólo es muy bueno jugando al fútbol, sino también tiene el apoyo de sus familiares que hace que no se desespere y que vaya paso a paso, como debe ser. Lo mejor de todo es que ya tuvo un sorprendente llamado desde Lanús, que se interesaron por él. Mientras tanto, el fútbol del interior, sigue generando cracks.

    Interior Futbolero