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  • Del Federal al Maracanã

    Del Federal al Maracanã

    Cuatro jugadores y un entrenador argentino con mil batallas en las categorías de ascenso federal de la Argentina están prontos a cumplir el sueño de cualquier hombre de fútbol: disputar un partido oficial en el mítico estadio Maracanã de Río de Janeiro. El arquero Leonardo Romero, el defensor Fernando Montenegro, el volante Brian Meza y el delantero Jorge Piñero Da Silva, todos flamantes refuerzos del club Nacional de Potosí y dirigidos por Edgardo Malvestiti, se preparan para jugar el miércoles un partido que quedará grabado para siempre en sus memorias.

    Por Matías Calviño (Interior Futbolero).

    Inaugurado el 24 de junio de 1950 con el partido en el que Brasil goleó por 4 a 0 a México ante más de 81 mil espectadores, el juego que abrió la cuarta edición de la Copa del Mundo, el Estadio Municipal do Maracanã de Río de Janeiro, bautizado luego en 1964 como Estadio Jornalista Mário Filho, es uno de los templos definitivos del fútbol mundial. Aquel donde los uruguayos Juan Alberto Schiaffino y Alcides Edgardo Ghiggia enmudecieron a 220 mil brasileños en el partido final de aquel Mundial, donde Pelé convirtió su supuesto gol número mil en 1969 y luego se retiró de la Verdeamarela en 1971, donde Zico hizo delirar a los millones de hinchas del Flamengo con la única obtención del Mengão de la Copa Libertadores en 1981, donde Argentina ganó su último partido en tierras cariocas con el gol de Claudio Javier López en los días previos al Mundial de Francia ’98, y donde Mario Götze impidió la mayor gesta del fútbol argentino en 2014.

    El viejo diseño del Estadio Jornalista Mário Filho, antes de ser remodelado para el Mundial de 2014.

    Escenario de incontables gestas y testigo de los partidos con mayor concurrencia de la historia (se afirma que el que jugaron Brasil y Paraguay en 1969, por las eliminatorias para el Mundial de México ’70, marcó el récord con 183.341 espectadores, ya que los números del Maracanazo uruguayo nunca fueron certificados), el Maracanã será pisado mañana por cinco argentinos que hasta hace muy poco tiempo recorrían los incontables kilómetros que exigen los torneos federales de ascenso del Fútbol Argentino. Fluminense, uno de los cuatro grandes de Río de Janeiro junto a Flamengo, Vasco da Gama y Botafogo, recibirá allí a Nacional de Potosí, el club boliviano que es dirigido por Edgardo Malvestiti y que acaba de incorporar a Leonardo Romero, Fernando Montenegro, Brian Meza y Jorge Piñero Da Silva, los cuatro recientemente habilitados para disputar el encuentro internacional.

    El partido resultará todo un hito para la carrera de todos ellos, pero también para Nacional que estará afrontando su tercera participación en un torneo internacional organizado por la Confederación Sudamericana de Fútbol. La entidad potosina, fundada el 8 de abril de 1948, se encuentra en vilo por la envergadura del encuentro que jugarán ante los brasileños. La Banda Roja, como son conocidos también los bolivianos, jugó por primera vez en la máxima división de su país recién en 2009, y tras descender en ese mismo año volvió a ganarse la plaza al año siguiente para nunca más perderla.

    En 2014, tras finalizar quinto en el campeonato boliviano, Nacional clasificó por primera vez a la edición del mismo año de la Copa Sudamericana donde fue eliminado en primera ronda por Libertad de Paraguay, a pesar de haber debutado con una victoria por la mínima diferencia (luego perdió 3 a 0 como visitante). En 2016 terminó séptimo en la tabla anual y entró nuevamente a la Sudamericana, pero esta vez logró sortear la primera llave al dejar afuera a Sport Huancayo de Perú, tras derrotarlo como local 3 a 1 y defender la diferencia en el país incaico, donde cayó por 2 a 1. Sin embargo, Estudiantes de La Plata le puso punto final a la historia de los bolivianos en el certamen internacional al ganarle los dos partidos: 1 a 0 en Potosí y 2 a 0 en La Plata.

    La temporada pasada, Nacional terminó séptimo en el Apertura y sexto en el Clausura, lo que le valió un octavo puesto en la tabla anual y una consecuente clasificación para disputar nuevamente la Copa Sudamericana. El sorteo de las llaves esta vez no fue tan benevolente como los anteriores y dispuso que Fluminense sería el rival en primera vuelta. Para ello, la dirigencia del equipo Rancho dispuso en febrero la contratación de Edgardo Malvestiti como director técnico en reemplazo del español Ángel Pérez.

    Edgardo Malvestiti, el entrenador argentino de Nacional de Potosí. Foto: Diario El Potosí.

    El Chueco, como se lo conoce al entrenador argentino, inició de esta manera su segundo ciclo en el club luego de haber estado al mando de las riendas de los potosinos en 2016, cuando logró salvarlo del descenso. Sin embargo, su experiencia en el fútbol boliviano es mayor, ya que antes había dirigido a Blooming, Sport Boys, Real Potosí y Universitario de Sucre. Y antes de ello, tras debutar como entrenador en 2004 en San Martín de Carlos Pellegrini (Santa Fe), ya había sido ayudante de campo en Blooming y Oriente Petrolero. Tras un breve retorno a San Martín, dirigió a Sportivo Las Parejas durante el Argentino B de 2011 para luego sí retornar definitivamente a Bolivia.

    Para este nuevo ciclo al mando de la Banda Roja, y ante el desafío de jugar ante Fluminense en el mismísimo Maracanã, Malvestiti echó mano en el ascenso federal argentino. Fue así como tras arreglar su retorno a Nacional, se encargó de traer cuatro refuerzos bien conocidos por los seguidores del fútbol del interior. El primero en llegar fue Fernando Montenegro, que en 2009 jugó para Alumni de Villa María e hizo lo propio entre 2013 y 2015 en Altos Hornos Zapla de Palpalá, equipo con el que disputó un partido de Copa Argentina ante Gimnasia de La Plata. El defensor de 30 años se desempeñó el último año en Berazategui, equipo de la Primera C, antes de viajar a Bolivia, en donde ya había vestido la camiseta de Petroleros de Yacuiba en la temporada 2012/2013 del fútbol de aquel país.

    Luego, tan solo la semana pasada, llegaron los otros tres argentinos. El arquero santafesino Leandro Romero de 26 años, que tras debutar en Central Córdoba de Rosario jugó en el Argentino B para Huracán de Gobernador Gregores y Gutiérrez de Mendoza, para luego pasar por las filas de Puerto San Martín donde en 2014 logró el ascenso al Federal B. Al año siguiente se transformó en jugador de Sportivo Las Parejas y luego fue transferido a Juventud Antoniana de Salta, club en el que jugó muy poco, motivo por el cual decidió retornar a Central Córdoba, donde jugó hasta el año pasado. Tras atajar para Sportivo Cañadense en el Federal C 2018, armó las valijas y se convirtió en nuevo jugador de Nacional.

    Brian Meza, Jorge Piñero Da Silva, Fernando Montenegro y Leandro Romero, los flamantes refuerzos de Nacional de Potosí para el partido ante Fluminense.

     

    El tercer refuerzo es Brian Meza, volante de 26 años con gran experiencia en los torneos federales. Luego de hacer las divisiones inferiores en Rosario Central, el mediocampista jugó también en los clubes santafecinos Central Córdoba, Tiro Federal y Sportivo Las Parejas, además de contar también con un paso por San Martín de Tucumán. Por último, tal vez la incorporación de mayor renombre, aparece el delantero misionero Jorge Piñero Da Silva, el romperedes que hizo delirar a los hinchas de la CAI de Comodoro Rivadavia, Guaraní Antonio Franco de Posadas y el Deportivo Madryn. La última temporada, el atacante de 30 años vistió la camiseta de Cipolletti en donde convirtió 8 goles en 24 partidos jugados, tal vez el grito más recordado de ellos fue el que le hizo a San Lorenzo de Almagro por los 32vos de final de la Copa Argentina 2017, la tarde que Cipo cayó por penales ante el Cuervo.

    El partido ante Fluminense en el Maracanã de Río de Janeiro se presenta como un duro escollo y el entrenador argentino lo sabe: “Estamos trabajando con la idea de hacer las cosas bien, pero sabemos que el Fluminense es favorito. Tiene un gran plantel y es muy fuerte internacionalmente. Tendremos que ser inteligentes para hacer un buen partido como visitantes”, declaró para la prensa boliviana desde Santa Cruz de la Sierra, donde Nacional se preparó para el duelo en Brasil. La del miércoles será una noche que dejará un recuerdo imborrable para Edgardo Malvestiti, Fernando Montenegro, Leandro Romero, Brian Meza y Jorge Piñero Da Silva, todos hombres del fútbol de ascenso federal que defenderán la camiseta de Nacional de Potosí, en una jornada que será histórica para ellos y para la Banda Roja.

  • LOS TORNEOS FEDERALES

    LOS TORNEOS FEDERALES

    Pese a que el poder de la opinión es uno de los más fuertes, la misma relacionada a cierto tema siempre va a tener más o menos valor, dependiendo del vínculo que tengan el que la emite con la cuestión en fin. Por eso, para hablar de algo tan semejante como la reestructuración que sacudió al fútbol del interior, una palabra valorable puede llegar a ser la de un jugador o, en este caso, de un entrenador. Adrián Adrover, quien hasta hace no mucho tiempo era el hombre que comandaba desde el banco de suplentes a Sarmiento de Leones, se encargó de hacer una ardua comparación de los pros y contras de la medida tomada por el Consejo Federal, la cual marcó un antes y un después en el fútbol argentino. 

    Por Adrián Adrover – Ex entrenador de Agropecuario y Sarmiento de Leones. Escritor y autor del libro “Antes del gol”.

    LA POSIBILIDAD DE UNA MEJORA SIN VENCEDORES NI VENCIDOS

    Los peores desastres se producen cuando se encadenan errores, cuando nadie chequea a tiempo las consecuencias de las ideas puestas en marcha y cuando los hechos concretos terminan desapareciendo porque todo debe inclinarse ante la idea que se persigue.

    La reforma de los Torneos organizados por el Consejo Federal ha generado opiniones a favor y en contra; las posiciones están enfrentadas por los intereses que se pretenden defender y amparar. Por un lado, el Consejo Federal, preocupado por la situación de las Ligas afiliadas, busca ofrecerles herramientas para que los torneos organizados por ellas recuperen atracción, competitividad, recursos e importancia.

    El objetivo es válido y loable y resulta, además, una obligación del Consejo en tanto institución que reúne a todas las Ligas del país. Por el otro lado, los jugadores y entrenadores que participan de los Torneos Federales y muchas de las instituciones que compiten en estos campeonatos, ven en la reforma un cercenamiento de sus derechos cuya consecuencia se traduce en menores posibilidades de desarrollo deportivo y profesional. También es legítima esta observación.

    No hay aquí intereses contrapuestos, solo hay intereses diferentes, de modo que la solución es posible si nos proponemos atender ambos intereses: Ayudar a las ligas pero sin interferir en el desarrollo deportivo y profesional de Clubes, jugadores y cuerpos técnicos. La desaparición de los Torneos Federales B y C evidentemente no cumple con ese propósito:

    A_ Hay 224 Ligas en el país y solo hay aproximadamente 80 que tienen equipos en el Federal B. Quiere decir que hay unas 140 Ligas que no se ven perturbadas por este Torneo. Y sólo hay 15 que tienen más de tres equipos en el Federal B. Esas Ligas sí tienen un problema real; pero representan a menos del 15% del total. Hay que encontrar una solución para esas instituciones. Pero a nadie se le ocurriría voltear una casa porque una pared tiene humedad.

    B_ De los ocho clubes que más le deben al Consejo, cinco de ellos pertenecen a Ligas con acumulación de equipos en el Federal B (4 de Tucumán, 1 de Salta) y los otros tres pertenecen al sur del País. Los ocho clubes que les siguen deben en promedio unos $70.000, lo cual se traduce en una deuda de unos $6.000 mensuales. Demasiado poco. Incluso esas deudas no necesariamente son anuales; algunas se arrastran de varios años. Por lo tanto este no es un argumento sólido para terminar con el Torneo Federal B.

    C_ La decisión fue tomada por los representantes de las Ligas, no por los clubes que participan del Torneo. Los intereses de los clubes están representados por sus socios y sus socios hablan a través de sus dirigentes. Los presidentes de las Ligas no representan a los socios de los clubes. De modo que, aún siendo legal, hay un defecto de legitimación en la medida. Los clubes afectados debieron ser convocados porque los intereses de las Ligas no siempre coinciden con los intereses de cada club.

    D_ La decisión del Consejo implica el descenso automático de 160 clubes, porque aunque esos clubes sigan jugando por un ascenso al Federal A, ahora deberán ganar dos Torneos, el de sus Ligas y el del Torneo Federal Regional Amateur.

    E_ Se ha dicho que el Torneo Regional no modifica nada porque tiene cuatro ascensos, igual que antes; la diferencia es que en el Torneo Federal B había 160 equipos, con lo cual ascendía 1 cada 40 (que ya era una relación muy pobre). Ahora serán un máximo de 284 clubes; quiere decir que habrá 1 ascenso cada 71 equipos. La divisional “C”, equiparable a estos clubes del interior, tiene 1 ascenso cada 10 equipos y su torneo es anual y recibe dinero de la AFA, que los ayuda a competir. Además es profesional.

    F_ El nuevo Torneo es una réplica del Torneo Federal C que abarcará unos cuatro meses. Si empieza en enero, finalizará a fines de mayo o principios de junio. Durante ese tiempo habrá equipos compitiendo en sus Ligas y en el Torneo Regional. Los dos de máxima importancia: el Regional para un ascenso al Federal A y el Torneo de Liga para clasificar al Regional del año siguiente. Es decir, superponen dos competencias que tienen incidencia en la clasificación a los torneos superiores organizados por el Consejo Federal. ¿Cómo se hace para que un club pueda ser competitivo en dos torneos a la vez?

    G_ Además, obliga a los clubes que clasifiquen al Torneo Regional a competir todo el año, sin descanso. Comienzan la Liga en marzo, juegan hasta diciembre y siguen entrenando porque en enero comienza el Regional; y aún cuando sean eliminados en la zona de grupos, antes de terminar ese torneo ya están jugando el siguiente torneo de Liga, y así sucesivamente, año a año ¿Es racional competir sin descanso? ¿Beneficia económicamente a los clubes?

    H_ La mejora de la competencia que ha implementado el Consejo Federal se ha ido fortaleciendo desde la creación del Argentino A en el año 1995, con la participación de 24 equipos. 10 años después se creó el Argentino B con la participación de 36 equipos. Si sumamos los 9 equipos que competían en el Torneo de la B Nacional en el año 2005, teníamos en ese momento 69 equipos en las tres categorías. Para continuar en ese camino, lo natural sería que en la actualidad haya mayor cantidad y calidad en la participación de los clubes regidos por el Consejo Federal

    I_ Hay unos 3500 clubes en el interior, aproximadamente. Con semejante cantidad, es sensato pretender que haya un número razonable de equipos participando en los Torneos Nacionales. Sin embargo, con la reestructuración, habrá sólo 32 equipos en un Torneo anual organizado por el Consejo, el Federal A. Si el formato de los Torneos en el interior se iguala o es similar al de los torneos de la Metropolitana, la participación de los clubes del interior es mínima (los clubes directamente afiliados son muy pocos). Incluso hay una diferencia en la cantidad de habitantes ya que en el interior del país viven unos cuatro millones de personas más que en la Capital y Gran Buenos Aires. Por lo tanto, el Federal A, que es el escalón debajo de la proyectada Primera A Nacional, debe estar conformado por una cantidad bastante mayor que los 32 actuales (si es que se elimina el Federal B).

    J_ Es natural que el Consejo Federal contemple la problemática de las Ligas, aún cuando la realidad de cada una de ellas es absolutamente distinta y dispar, de modo que es difícil generalizar cuando se examina la problemática de cada una de ellas. La existencia de los clubes en un torneo federal no necesariamente es el origen del debilitamiento de una determinada Liga, aunque puede o podría serlo en otros casos. Es legítimo, entonces, que el Consejo tome medidas para ayudarlas; aunque ello no debería generar dificultades o perjuicios de otro orden.

    K_ Si la idea de mantener solo 32 equipos en el Federal A se debe a la pretensión de “jerarquizar la categoría”, juntar a cientos de equipos en el nuevo Torneo Federal Regional Amateur (antes Torneos B y C) supone, entonces, lo contrario. Lo mismo debería decirse de un Torneo de B Nacional que pasa de 25 a 40 equipos. Antes bien se trata de tener torneos que relacionen la cantidad de clubes sobre los que se legisla.

    L_ Hay muchos instituciones con estructuras deportivas fuertes y bien organizados, ubicados en Ligas donde por población o desarrollo deportivo no hay una competitividad acorde a las posibilidades de esos clubes. El Federal B les ofrece una competencia que los ayuda a mantenerse y a crecer. Al desaparecer esa competencia, el nivel de exigencia es menor, los presupuestos y los recursos decrecen y poco a poco el nivel de competitividad también decrece.

    M_ El Torneo Federal B permite que todos los jugadores destacados de cada Liga y los que no encontraron lugar en categorías superiores puedan competir a un buen nivel y ser observados por clubes mejor categorizados. De ese modo pueden aspirar a una carrera profesional (o recuperar la que tuvieron). Y excepto en Ligas muy fuertes y de ciudades grandes, no hay la probabilidad de que un jugador sea observado y contratado por clubes profesionales. Mi condición de entrenador confirma esa hipótesis ya que no hay seguridad de que un jugador destacado en una liga pueda jugar en un Federal A, por lo tanto es difícil que un club o entrenador arriesgue y lo contrate. En cambio, si la distancia competitiva es menor, la probabilidad de que eso suceda es mayor.

    N_ Los jugadores de fútbol, como los pianistas, los médicos, los mecánicos o los pilotos de avión, crecen de acuerdo a las experiencias que van viviendo con el tiempo. Pero no cualquier experiencia. La dificultad de la competencia que le toca afrontar es lo que hace crecer a un jugador; aquella que pone a prueba y desafía sus condiciones; un equipo o un jugador metido en una competencia menor, no crece, no mejora, se estanca. Y eso es lo que ocurre si salteamos la posibilidad de una competencia como el Torneo Federal B.

    O_ Los días y el tiempo dedicado al entrenamiento son otro de los factores de crecimiento que favorecen a los jugadores. En las Ligas, ese tiempo utilizado para perfeccionar el talento se ve muchas veces cercenado por la necesidad que tienen algunos de los jugadores de cada plantel de tener otros trabajos con lo cuales solventar sus necesidades de supervivencia. Entonces se entrena muy tarde a la noche o al mediodía. Eso limita la exigencia de los jugadores que legítimamente pueden crecer. El Torneo Federal B permite a muchos clubes de los que participan, organizar una estructura y una logística más profesionalizada que evidentemente ayuda a la mejora de los jugadores.

    P_ Cuando se disminuye la calidad de los Torneos, también decrece la competitividad y acompañado a todo eso, los presupuestos y los recursos para afrontarlos son bastante menores. Es evidente, entonces, que el trabajo de los jugadores, entrenadores, profes, árbitros, etcétera, se ve ostensiblemente afectado por este recorte en la competencia.

    Q_ Ahora bien, no todos los equipos que participan en el Torneo Federal B tienen la infraestructura y el desarrollo deportivo adecuado para aspirar a jugar dicho torneo. Es decir que hay clubes que necesitan y requieren, para su crecimiento, la existencia de un Torneo que dé lugar a un desarrollo sostenible como institución deportiva y otros que, al contrario, aún no están en condiciones de hacerlo.

    R_ Tal vez sea excesivo que haya 160 equipos en un Torneo Federal B, pero sí es cierto que en el interior debe haber una competencia más nutrida y más homogénea de modo que una cantidad numerosa de jugadores del interior tengan una oferta adecuada con miras a su legítimo deseo de desarrollo profesional.

    S_ El actual Torneo Federal B, tal como está planteado, no reúne las condiciones para que la competición sea homogénea teniendo en cuenta que al jugarse solo durante cinco meses impide el desarrollo continuo y sustentable de jugadores y de equipos.

    T_ A su vez, al haber 4 ascensos sobre 160 participantes provoca que la institución con legítimas aspiraciones de jugar el Federal A tenga, objetivamente, muy bajas probabilidades de conseguirlo.

    U_ La desaparición del Torneo Federal B deja un vacío muy pronunciado: de 160 equipos, sumados a los casi 40 en el Federal A, se pasa a solo 32 equipos en este solo torneo. Quiere decir que 200 clubes compitiendo bajo la órbita exclusiva del Consejo Federal, quedan solo el 15 % de ellos (más allá de los 9 o 10 clubes que se suman a la nueva Primera A Nacional). El fútbol organizado por el Consejo Federal debe tener una competencia más participativa.

    V_ El torneo Federal A debe contar con 50 a 60 equipos aproximadamente (como ocurre en España, por ejemplo), con lo cual, por un lado, habrá 20 clubes a un paso de la Superliga (los de la Primera A Nacional) y habrá otros 50 o 60 en una categoría profesional. En la actualidad hay 52 clubes: 13 en la B Nacional y 39 en el Federal A.

    W_ A los 26 equipos (aproximadamente) que quedarán en el Federal A después de los ascensos a la Primera A Nacional, hay que sumarle a dicha categoría a los equipos que por mérito deportivo les corresponde ascender. En este caso son los equipos clasificados en primer y segundo lugar de cada una de las zonas del Federal B de la temporada anterior, es decir todos los que clasificaron a cuartos de final: Central Norte de Salta, Sportivo Peñarol de San Juan, San Jorge de Santa Fe, Ferro de Olavarría, Pellegrini de Salta, Sarmiento de Leones (Cba), Deportivo Rincón de los Sauces de Neuquén, Guemes de Santiago del Estero, Velez de San Ramón, Independiente de Chivilcoy, etcétera, con lo cual sumaríamos a 54 equipos. A partir de allí se podrían sumar 8 de los equipos que terminaron terceros en cada una de las 16 zonas (haciendo una eliminación directa entre ellos). De esa manera se respeta el derecho a ascender por mérito deportivo.

    X_ Al sumar más equipos al Federal A, se instrumentaría el Torneo con 8 descensos, de modo que el Torneo Federal Regional Amateur tendría 8 ascensos. En esta temporada 2018, por única vez y para no coartar el derecho de los equipos del actual Federal B, se jugaría el Torneo con un formato similar al que se propone para el Torneo Regional Federal Amateur y otorgaría 4 ascensos para el Federal A del año 2019. Los equipos se dividirían en zonas de 4 equipos aproximadamente (si son 128 equipos se arman 32 zonas de 4, juegan todos contra todos, clasifican 2 por zona y luego eliminación directa, lo cual sumaría un total de 12 fechas, comenzaría en septiembre y culminaría en diciembre).

    Y_ En la temporada 2019 se comenzaría a jugar el Torneo Regional Federal Amateur que por única vez otorgaría 4 ascensos. En la temporada 2020 pasaría a otorgar 8 ascensos (porque ya no habría Torneo Federal B). El nuevo Torneo Regional Federal Amateur debería tener una primera instancia de zonas de no más de 4 equipos y no más de 256 clubes; de esa manera, si clasifican dos equipos por zona quedan 128 clubes que se dividen por los 8 ascensos que otorga el Torneo. Así quedarían 8 llaves de 16 equipos (cuartos de final, semifinal y final). El torneo tendría 12 fechas y comenzaría a mitad de enero, con lo cual a fines de marzo finalizaría. Los tiempos darían para que las Ligas tengan todo el año sin otra competencia que no sea la de su propio Torneo.

    Los peores desastres se producen cuando nadie chequea a tiempo las consecuencias de las ideas puestas en marcha y cuando los hechos concretos terminan desapareciendo porque todo debe inclinarse ante la idea que se persigue. Los mejores líderes son precisamente aquellos capaces de parar esas dinámicas y de romper el primer eslabón de esa cadena. Confiemos en que así se hará. Confiemos en que Pablo Toviggino y la gente que lo acompaña podrá seguir fortaleciendo a las Ligas y a su vez revisar la disputa de los Torneos Federales.

    VENTAJAS DE LA REFORMA

    1_ Suben entre nueve y once equipos más a la segunda categoría del Fútbol Argentino (Primera A).

    2_ Con la creación de la Primera A Nacional se crea una zona exclusiva para el fútbol del interior con la participación de 20 equipos.

    3_ Se suben entre 10 y 20 clubes más al Federal A y se los profesionaliza, promoviéndose el desarrollo del fútbol del interior.

    4_Quedan unos setenta a ochenta clubes dependientes del Consejo Federal a solo uno o dos escalones de la Superliga, un hecho inédito en la historia del fútbol del interior.

    5_ El Torneo Regional Federal Amateur (equivalente a lo que era el Federal B) pasa a tener 8 ascensos (antes 4) y reúne a un mayor número de equipos.

    6_ El Torneo mencionado se juega por zonas de cuatro equipos, con lo cual se reducen los gastos de logística.

    7_ Se fortalecen los torneos de las Ligas dándoles la condición de clasificatorios para jugar el Torneo Regional Federal Amateur.

    8_ El Torneo Regional Federal Amateur se equipara al Federal B por el derecho que otorga a jugar el Federal A y se equipara al Federal C en cantidad de clubes participantes, con la posibilidad de que haya más equipos en condiciones de jugarlo por la reducción de gastos con relación a lo que era el Federal B.

    9_ Al jugarlo en la primera parte del año no interfiere en el desarrollo de los torneos de Liga y permite que los clubes tengan una competencia uniforme y continua durante todo el año.

    10_ No obliga a los clubes a tener una doble competencia como ocurría con el Torneo Federal B, que se superponía con los que organiza cada Liga.

    11_ Con la incorporación de más clubes del Federal B a la tercera categoría, se mejora la calidad de la competencia de los mejores equipos que hasta hoy estaban en el Federal B y de esa manera se amplía la cantidad de ascensos del Torneo Regional Federal Amateur al Federal A.

    12_ Al haber 20 clubes en la Primera A Nacional y unos 50 a 60 en el Federal A, con una competencia anual, habría más de 2.000 jugadores involucrados en categorías profesionales, con las posibilidades de desarrollo y crecimiento que ello implica.

    13_ Por primera vez en su historia el fútbol del interior tendrá entre 70 y 80 equipos profesionalizados, con lo cual se cumple con el objetivo de favorecer el desarrollo de Clubes, jugadores y entrenadores.

    DESVENTAJAS DE LA REFORMA

    Al agregar más equipos en el Federal A podría disminuir una de las entradas económicas que reciben los clubes, que es el dinero que reparte AFA.

    TORNEOS

  • No nos quiten el Federal

    No nos quiten el Federal

    Solo los pueblos distantes de la capital conocen el cálido y fraternal abrazo del provinciano.

    Aquel que recorre el país -deportivamente hablando- en un micro destartalado, haciendo horas e incluso días de distancia, detrás de una ilusión. Recorriendo poblados distantes sin caer en el abanico de la otrora línea férrea.
    Salirse por un rato de esa linealidad centralista es cuanto menos despertar. Aquí la realidad suele ser tan distinta, como distante.

    Recorrer la geografía nacional de norte a sur, de este a oeste, implica un enorme esfuerzo que va incluso más allá de lo deportivo. Los clubes que llegan a instancias decisivas deben hacer frente a erogaciones aún mayores. Lo cual equivale a decir, que muchas veces, hacer una gran campaña y quedarse en la puerta del ascenso, es más que una simple desilusión. Ese es pues el gran dilema de los clubes del interior. Embarcarse en una empresa deportiva deficitaria donde el premio mayor solo lo llevaba uno, de no sé cuantos cientos. El torneo en sí casi siempre fue paradójico. Entusiasmarse implicaba endeudarse.

    Esto si bien era previsto de antemano, generalmente la dirigencia ante un resultado auspicioso quedaba atrapada en la premura del hincha, que demandaba continuar. Abstraerse de esa suma de pasiones es casi imposible, con lo cual la dificultad económica había que suplirla como fuera. De ese modo, cuestiones de índole sustancial pasaban al subsuelo de las discusiones dirigenciales, que solo atinaban a ver la foto de la actualidad. Si bien es cierto que este campeonato, abordado por una heterogeneidad de regiones y clubes tan diversos, demandaba -como se dijo- un salto de calidad. No es menos cierto que su forma de disputa y su raigambre amateur lo ponían en un sitial donde solo cabía una noción posible: la del pago chico. Esa simbiosis notable que logra despertar este certamen, no tiene precio. En el fondo no deja de ser un milagro de la cultura deportiva que atraviesa los sentimientos más profundos de arraigo.

    Acá, encontrarse con otros clubes era descubrir otro mapa. Hallarse en la idiosincrasia ajena sabiéndose tan importante como el rival. El Torneo del Interior era la posibilidad errante de figurar en el concierto geográfico del país. Darse el gusto de estar situado. En ese afán se involucraban dirigentes y público en general. Todos y cada uno, al fin y al cabo, soñando con llegar a trascender y despertar esa forma necesaria de identidad. Por eso aquí los sueños sí suelen ser quijotescos. Atraviesan todas las latitudes del extenso territorio nacional y logran despertar un genuino anhelo, el de la representación. Pues también, al fin de cuentas, llegar a una final no deja de ser un logro deportivo de la propia comunidad.

    Federico Gómez – Docente de nivel medio en Posadas, Misiones.