Categoría: Comunidad IF

  • Amenazaron a un jugador del ascenso

    Amenazaron a un jugador del ascenso

    El jugador se desempeña como arquero en el club Sector el Alto de Las Termas, un club de la Liga Termense de Fútbol.

    Agredieron verbalmente a David Orellana, ex Deportivo Tabacal

    Luego de disputar un encuentro, David Orellana contó que se le acercó una persona y lo amenazó diciéndole «vos te mereces un tiro en la cara, o en la pierna». Orellana, sin entender lo que sucedía, lo tomó como una broma, hasta que ésta persona vuelve a acercarse y le reitera la amenaza. Fue ahí cuando el jugador entró en razón, siendo advertido por uno de sus compañeros de equipo: «vení, no le des bola que ese siempre anda enfierrado», relata Orellana.

    «En estos torneos se juegan dos partidos en una sola cancha, sin poder usar los vestuarios y usando las tribunas para cambiarse, mezclados entre la gente. En estos torneos hay apuestas ilegales de hasta 2500 pesos por partidos», comenta el jugador casi como si fuera moneda corriente en la Liga Termense el hecho de las apuestas.

    Mientras tanto, el presidente de la Liga Termense Omar Borques hace la vista gorda, eso ya hubo antecedentes con armas el año anterior. ·Ahora, si pasa esto en la primer fecha, no me quiero imaginar lo que pueda suceder», relató Orellana.

    El jugador reaccionó cuando alguien allegado a su familia le contó a su padre de 75 años. Fue a comprar el diario y se dio con la noticia de la amenaza de muerte hacía su hijo.

     

    El ex Tabacal, además cuenta que intentó hacer eco la noticia en los medios locales en Las Termas, pero la información no tuvo asidero y fue tomada como un hecho natural, es por eso que decide hacerlo público en su responsabilidad social de Facebook publicando lo siguiente:

    «En Las Termas nunca pasa nada hasta que pasa. ! Siempre actuamos dps de algo lamentable.  Minimizando todo. Y dps ya es tarde para actuar o tomar medidas !

    No puede ser que después de un partido de fútbol. Reciba una amenaza de muerte.
    ( que me pegarían un tiro en la cara o en una  pierna ). Si es que sigo jugando.
    A mi no amedrenta eso. Ni me quitan las ganas de jugar. Al contrario. !
    Pero tengo una familia atrás, mis viejos. !Que si se preocupan y les da miedo.
    Hasta donde vamos a llegar ?
    Paremos un poco la pelota. Y razonemos.»

     

    Fuente: Realidad Deportiva
  • Gunnar Nielsen, el jugador de Dinamarca que lleva a Guaraní en el corazón

    Gunnar Nielsen, el jugador de Dinamarca que lleva a Guaraní en el corazón

    El volante misionero se convirtió en un verdadero trotamundos y forjó una increíble historia: tras iniciarse en el Argentino B con la Franja, emigró para jugar en tierras nórdicas, pero antes pasó por la remota liga de las Islas Feroe y hasta tuvo una prueba en Boca. Ahora se desempeña como futbolista y técnico al mismo tiempo en el ascenso danés.

    [su_column size=»1/4″][indeed-my-team team=’cristian-castrillon’ order_by=’date’ order=’ASC’ limit=’10’ show=’name,photo,description,job,social_icon,skills’ page_inside=’0′ inside_template=’IMT_PAGE_TEMPLATE’ theme=’theme_1′ color_scheme=» slider_set=’0′ columns=’1′ ][/su_column]

    El fútbol es un enorme contenedor de sueños. Una pelota, dos arcos y un soñador. Todos esos elementos, en consonancia con el libre albedrío del destino, pueden convertirse en un indescifrable disparador de caminos. Las historias de algunos jugadores pueden dar cuenta de ello. Uno de esos relatos que parecen ficción es el de Gunnar Nielsen, un futbolista misionero que se inició en el Argentino B con la camiseta de Guaraní Antonio Franco y que hoy se desempeña como jugador y técnico en un equipo del ascenso de Dinamarca. Sin embargo, antes de todo eso tuvo otras excéntricas experiencias: registró un breve paso por Italia, se probó en Boca gracias a una gestión del Chino Benítez, jugó en Suecia y hasta pasó por la liga de las Islas Feroe, un país autónomo ubicado en un diminuto archipiélago que flota en las aguas del Atlántico Norte. Desde tierras danesas, Gunnar habló con Interior Futbolero y contó cómo es la vida de un jugador argentino perdido en las ligas de los países nórdicos.

    Con apenas 16 años, el volante de Misiones comenzó su carrera en Guaraní. Lo que vino después parece salido de un cuento. Apenas había jugado un puñado de partidos con la camiseta de la Franja cuando le surgió la posibilidad de ir a una prueba en Italia. El club en el que tuvo un par de entrenamientos fue Colonia Venetta. Allí pasó la prueba, pero un problema de papeles con la ciudadanía no le permitió prolongar su estadía. Ya de regreso en Argentina, Gunnar fue invitado por el Chino Benítez para una prueba en Boca, aunque ahí tampoco pudo concretar su deseo de jugar al fútbol. «Fue muy duro no quedar, pero hoy creo que esas experiencias me hicieron más robusto desde lo psicológico», afirma, al tiempo que se esfuerza por recordar sus inicios en el deporte.

    Esos primeros intentos frustrados lo hicieron dudar, aunque unos pocos meses después llegó su gran oportunidad. «Desde chico les decía a mis hermanos que iba a jugar en Europa. Cuando terminé la secundaria esa era mi meta y la quería alcanzar sea como sea. Mis abuelos eran daneses y también tengo un primo que vive acá, así que este país nunca fue algo remoto para mi familia. Entré en contacto con ellos y me vine para acá», rememora. Durante 2002, mientras se amoldaba a la vida en Dinamarca, le surgió la chance de jugar en Kolding FC, un equipo de la tercera división. Allí fue dirigido por Richard Nielsen, el técnico que conquistó la Eurocopa 1992 con el seleccionado danés. A partir de esa primera experiencia, todo fue mejorando.

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    Su nueva vida no fue para nada fácil en los comienzos. Las costumbres y el idioma fueron algunas de las barreras culturales que complicaron sus primeros años en Dinamarca: «Al principio fue muy duro. Me costó bastante, pero yo tenía ganas de aprender y esa actitud me llevó muy lejos». «El sólo hecho de entrar a un vestuario sin conocer el idioma y sin conocer a nadie es muy difícil. Al principio sólo entendía con señas. A veces algún compañero se animaba a tirar algunas palabras en castellano», agrega el jugador de 32 años.

    Con el correr del tiempo, el mediocampista argentino consiguió echar raíces en suelo danés y hasta se casó y tuvo dos hijas: «Al principio mi idea era venir sólo dos años, pero me enamoré del país y de su cultura. El fútbol de acá me dio posibilidades que nunca habría tenido en Argentina».

    Luego de casi cuatro años en Dinamarca, Gunnar decidió que era hora de probar otros exóticos destinos futbolísticos. Por eso emigró para jugar en tres clubes de las Islas Feroe, un diminuto país de apenas 48.000 habitantes. «Estuve allí tres años, en un lugar remoto que jamás pasó por mi imaginación. Las islas son increíblemente hermosas. Ahí se juega en pasto sintético, y la liga tiene sólo tres divisionales. Imitan mucho al fútbol inglés y buscan un juego directo y muy físico», recuerda. Después de esa increíble experiencia, jugó una temporada en Suecia y más tarde regresó a suelo danés para asentarse definitivamente.

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    La actualidad lo ubica en una posición difícil de imaginar: es jugador y director técnico al mismo tiempo en Hillerod, un club del ascenso del país nórdico en el que se desempeña desde 2014. «Nunca hubiese imaginado esto. Me recibí de técnico UEFA hace unos años y por una lesión empecé a ayudar al cuerpo técnico de aquel momento. Por una casualidad terminé como entrenador. Después me recuperé, volví a jugar y me incorporé al entrenamiento como uno más», cuenta Gunnar, quien no abandonó su cargo pese a su retorno a las canchas. Ahora convive con las dos responsabilidades y hasta logró un ascenso de categoría en su primera temporada al frente del plantel: «Logré el título y ahora voy por el segundo año. En un partido me cambié a mí mismo y fue un éxito. Estoy bien físicamente y tengo claro cómo quiero que juegue mi equipo. Hasta ahora estoy en mis planes como jugador», comenta entre risas.

    «Es un mito que acá los hinchas son más fríos. Los simpatizantes de Brondby y de Kobenhavn -los clubes de mayor convocatoria- son los más quilomberos, pero no llegan ni al 10% de lo que pasa con Boca y River. La gente va mucho a la cancha, pero demuestra la pasión de una manera más tranquila», describe.

    Su impresionante periplo por los destinos más exóticos que puede ofrecer el fútbol aún no termina. Con 32 años, Gunnar Nielsen tiene algunas cuentas pendientes, y tampoco olvida sus raíces: «Me hubiese encantado jugar en Guaraní otra vez, poder volver y ayudar al club con todo lo que aprendí como jugador y como persona en los diferentes lugares a los que me llevó la pelota. Jugaría ahí incluso la liga local. Cuando voy de visita y escucho a la hinchada se me eriza la piel. Seguí desde Dinamarca el ascenso a la B Nacional y también estuve prendido en el descenso. A la Franja la llevo siempre adentro, en donde quiera que esté«.

  • Gastón Merello: volver a vivir

    Gastón Merello: volver a vivir

    El último 24 de abril, por la décima fecha de la fase de grupos del Torneo Federal B, se enfrentaron en San Nicolás el local Belgrano y Camioneros de General Rodríguez, en un partido que generó mucha emoción más allá de haber finalizado en un opaco 0 a 0: Gastón Merello retornó a una cancha de fútbol.

    Por Agustín Ezequiel Levi.

     

     

    Antes del arranque del partido, se sabía que el encuentro iba a quedar en segundo plano. ¿Por qué? Porque Gastón Merello, ex defensor de La Emilia, retornó a un estadio luego del accidente que sufrió el domingo 21 de junio del año pasado en el acceso a la ciudad, que alejó del fútbol. Durante el transcurso de su operación, varios clubes se solidarizaron con el ex futbolista, que actualmente se moviliza en silla de ruedas; pero que tuvo el lujo de volver a presenciar el deporte que más ama. Además, como fruto de ir al estadio de Belgrano a ver a su hermano Kerly, pudo ingresar al campo y sentirse como en el patio de su casa. Volver a contemplar en su mente, los gratos momentos vividos con la redonda bajo la suela de sus botines y la casaca del Pañero puesta con su legendario número 6 en la espalda. Merello, en el plazo de un año pudo recuperarse y ganar el partido de su vida, su final de la “Copa del Mundo”.

    -¿Cómo estas después del accidente?

    Muy bien y gracias a dios pude volver después de 10 meses a una cancha de futbol, hoy me toca mirarlo desde afuera, pero dentro de poco vamos a hacer todo lo posible para llegar aunque sea estar de pie nuevamente.

    -¿Hoy es la primera vez después de 10 meses?

    Es la primera vez que pude volver a una cancha después del accidente de tránsito que sufrí, en el cual estuve muy mal, al borde de la muerte y son circunstancias de la vida que me tocó vivir. Hay lindas, hay feas, pero siempre lo lindo es lo que más se recuerda y el fútbol se extraña mucho.

    -¿Qué impresión te dio entrar nuevamente a la cancha y ver el verde césped?

    Son muchas sensaciones encontradas, me pone muy feliz el haber vuelto a mi pueblo, a la cancha que me vio crecer, me siento muy contento.

    -Una suerte de la vida, hay que valorar la oportunidad de poder contarlo.

    Estoy agradecido a Dios, al Barba que siempre me acompañó, a la gente del fútbol, mi familia, mis amigos que siempre estuvieron al lado mío para poder sacarme adelante.

    -Los chicos de Belgrano, la gente de La Emilia muy alegres. ¿Me imagino la emoción que fue recibirte acá nuevamente no?

    Sí, tanto del cuerpo técnico, tengo a mi hermano más chico jugando en Belgrano, compañeros que han vuelto, Camioneros que lo he enfrentado, son muchas cosas las que se me cruzan por la cabeza que te dejan sin palabras.