Gisela Trucco es árbitra e integró varias ternas en partidos de los Torneos Federales. En diálogo con Interior Futbolero, habló sobre el espacio y el rol del género femenino dentro de un deporte machista como el fútbol.
El paso del tiempo, la lucha mundial por los derechos y la igualdad como bandera de muchas políticas de Estado han reducido varios bastiones y espacios puramente masculinos hasta diversificarlos por completo. El fútbol es uno de ellos. Con lentitud y de manera tímida, el fútbol argentino empieza a admitir la presencia activa de mujeres que se involucran en el juego. Uno de los casos más emblemáticos es la aparición de Gisela Trucco en el mundo del referato. La árbitra integró varias ternas en muchos partidos de los Torneo Federales y hasta dirigió un encuentro entre Sarmiento de Resistencia y Américo Tesorieri. En una charla con Interior Futbolero, Trucco contó su experiencia y habló acerca de sus primeros pasos en el arbitraje.
«La preparación y las obligaciones que tenemos son las mismas que las de los hombres. No cambia mucho», sostuvo Gisela, quien luego reflexionó acerca del lugar que tiene actualmente el género femenino en el fútbol: «La mujer creció en el arbitraje, aunque estamos en una situación de inferioridad muy grande en comparación con los hombres. Se le ha dado más lugar, pero no es suficiente. Pretendemos mucho más y creemos que estamos en condiciones de tener la oportunidad de mostrarnos».
También se refirió a sus comienzos en el arbitraje y al modo en el que fue recibida por el ambiente del fútbol: «Cuando empecé quizá era algo chocante encontrar a una mujer en una cancha. Los jugadores no sabían cómo tratarme. Después se acostumbraron y fue cambiando. Hay un respeto por ser mujer. A la hora de cuestionarte algo, se miden. Con la gente no pasa eso: te gritan igual que a los hombres». De todas maneras, advirtió que no pretende un trato con privilegios: «Una no quiere que sea distinto. Sólo que haya respeto».
«Cuando decidí comenzar esta carrera, tuve el apoyo incondicional de mi familia. Nunca me tiraron para atrás y siempre me alentaron», agregó.
Por otro lado, habló acerca de la relación dentro y fuera de las canchas con los futbolistas: «Nunca me pidieron el teléfono. Nada de eso. Me han dicho algo, pero nunca algo así. Por ahí alguno dice pavadas, pero no pasa de algo que hablan entre ellos. Ninguno viene a decirme nada. Son profesionales».
Además, recordó su experiencia como árbitra principal en el duelo entre Sarmiento de Resistencia y Américo Tesorieri, en la última fecha del pasado Federal A: «Fue algo muy lindo, un antes y un después. Sabíamos que si nos iba bien, le podíamos abrir la puerta a otras chicas que quieran tener su lugar en el arbitraje».


