Gimnasia y Esgrima de Mendoza fue derrotado este miércoles por 1 a 0 frente a Mitre de Santiago del Estero, en el estadio Ciudad de Caseros En el marco de los 16avos de final de la Copa Argentina, el Lobo cayó agónicamente con el gol de Gaspar Triveiro.
El elenco mendocino llegó a este duelo tras vencer a Unión de Santa Fe por 2 a 1, en cancha de Sarmiento de Junín. Por su parte los santiagueños venían de eliminar a Belgrano de Córdoba.
Gimnasia y Esgrima tuvo las mejores situaciones de riesgo durante el primer tiempo. Sin embargo, en el complemento, el panorama se equilibró y el Aurinegro fue el encargado de hacer estallar de alegría a sus hinchas.
En el segundo minuto del tiempo adicionado, un centro desde la izquierda fue bien pivoteado, de pecho, por Favio Cabral. La pelota quedó picando en la medialuna del área y, con un derechazo, Gaspar Triverio anotó el único tanto del partido.
Con este resultado, Mitre de Santiago del Estero espera por el ganador de la llave que protagonizarán River y Temperley. El encuentro se jugará el próximo martes, 21 de mayo, en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza.
En tanto, Gimnasia suma cuatro partidos al hilo sin ganar: Deportivo Maipú, Nueva Chicago y con Mitre. Y venía de empatar con Gimnasia y Tiro de Salta en el Víctor Legrotaglie.
Una actuación bicéfala. San Martín mostró dos facetas contrapuestas. Una en cada tiempo. Los efectos de la somnolencia fueron letales en la primera mitad al punto de que recibió tres goles de Almirante Brown. La “fragata” fue un rival efectivo que le sacó el jugo a cada llegada al arco de Darío Sand. Cuando parecía tener el partido en el bolsillo, el “santo” reaccionó y logró el empate que forzó los penales. Pero, no tuvo final feliz. Después de remar tanto, el equipo de Diego Flores se ahogó en la orilla.
El 4-4-2 inicial fue ineficaz. San Martín manejó la pelota. Pero, cayó en el mismo vicio de los últimos partidos: la falta de profundidad. Tal es así que el “santo” no pudo inquietar a la muralla planteada por Daniel Bazán Vera. “Indio” aplicó una fórmula sencilla: mantener el orden defensivo y aprovechar los errores del “santo”.
La pérdida de Leonardo Monje y el mal posicionamiento de Sand fueron las causas del primer tanto de Tomás Almada. Santiago Gauna dio el segundo martillazo. El volante ingresó sin marca al área y lanzó un remate inatajable. El tercero tuvo a Agustín Dattola en el ojo de la tormenta. El defensor perdió la marca de Almada, que puso el pase para que Tomás Díaz defina desde la medialuna.
Toda esta situación obligó a Flores a cambiar de esquema. El DT hizo ingresar a Guillermo Ferracuti, Pablo Hernández y Nicolás Moreno. De este forma, modificó el dibujo a un 3-4-3. Las novedades fueron varias: Gustavo Abregú como líbero; “Chuny” y Lautaro Fedele -luego reemplazado por Gonzalo Rodríguez- como extremos; “Tucu” como eje del equipo; Gonzalo Bettini y Nahuel Banegas como carrileros.
Las respuestas no tardaron en llegar. El ex Central Córdoba estuvo más suelto y logró hacer la diferencia por la banda izquierda. Marcó dos tantos y fue una constante amenaza al área de Ramiro Martínez.
Juan Cuevas también elevó el nivel. El volante encontró más sociedades en el ataque. Hernández, en tanto, le dio mayor claridad al medio campo.
Los cambios de dibujo no terminaron allí. Con el ingreso de Gonzalo Klusener para hacer un doble “9” con Junior Arias, Flores reunió cuatro delanteros (3-3-4) en los últimos minutos. Puso toda la carne en el asador y tuvo los resultados deseados. El misionero logró el empate de manera agónica para que San Martín tenga una vida más.
La inefectividad y la falta de precisión terminaron siendo los protagonistas de la tanda de penales. Sand tapó dos penales pero no fue suficiente para ser el héroe de la jornada. Hernández le dio al palo derecho, mientras que “Mono” Martínez tapó los penales de Arias y Moreno.
Así, San Martín volvió a reprobar. No aprovechó el envión anímico y se quedó con las manos vacías. Ahora tendrá un solo objetivo en la temporada: el ascenso.
Colón de Santa Fe le ganó 2-1 Los Andes por los 16avos de final de la Copa Argentina y se mete entre los 16 mejores del torneo. Se impuso gracias al gol en contra de Colombo y el de Lago, descontó Páez para el conjunto de la Primera B. Ahora el Sabalero el rival de Talleres en la siguiente fase.
Con equipos alternativos, el primer tiempo tuvo pocas llegadas claras, ninguno tuvo grandísimas chances, aunque el Milrayita parecía merecer un poco más. Lago fue de lo más peligroso de Colón con un buen cabezazo a los 12 y Kesler tuvo la mejor para el rival. Pero se fueron al descanso cero a cero.
La reacción de Colón
En la segunda mitad, Colón reaccionó , empezó a levanta y a generar mucho más peligro en el área de Giménez. El primer tanto fue en contra de Colombo a los 15 después de desviar un centro de Bernardi. Doce minutos más tarde apareció Ignacio Lago, que había sido de lo más alto del Sabalero, para marcar el 2-0. Aunque tres minutos después, a los 30, llegó el descuento por parte de Páez, que metió en partido al escolta de la Primera B pero no le alcanzó para forzar la definición desde los penales.