En 1980, Diego Armando Maradona, campeón juvenil con Argentinos Juniors, llegó a la Patagonia para enfrentar a la selección de Río Gallegos en un amistoso tras las refacciones en el estadio de Ferrocarril YCF. El recuerdo de la gente y los jugadores locales de la visita del jugador más importante de la historia luego de 40 años en este informe de «Interior Futbolero TV».
Imperdible mano a mano con Guillermo Farré. Sus comienzos en El Fortín de Colón, la gloria con Belgrano en el histórico ascenso en el Monumental y el presente en Estudiantes de Río Cuarto. Radiografía íntima de un referente del fútbol del interior.
El talento del fútbol interior ha nutrido históricamente a las diversas instituciones del país y del fútbol internacional. Futbolistas históricos de selección son el reflejo de una cantera inagotable, pero también se encuentran los que ayudaron a dar golpes históricos, colocando al fútbol de tierra adentro en la primera plana nacional.
Es el caso de Guillermo Farré, reconocido prócer de Belgrano de Córdoba, pero con un lugar especial en su amado El Fortín de Colón. «Arranqué mi carrera en El Fortín, un club humilde en el que no había para tirar manteca al techo. La gente del club siempre estaba predispuesta, a los chicos no nos faltaba nada».
Ningún futbolista puede hacer caso omiso al club que lo vio nacer, a esa institución que le brindó la posibilidad de dar sus primeros besos a la redonda. «Al club le tengo muchísimo cariño, es el único club por el que he tenido el sentimiento a lo largo de mi carrera».
Como sucede en varios casos, los torneos de inferiores van desarrollando rivalidades deportivas. En el caso de Farré y El Fortín, florecen los recuerdos de los encuentros con el Hughes FC de Nacho Scocco: «Hughes siempre era competitivo, el rival a vencer. Yo tenía una pica con Hughes, por hecho de ser buenos y que uno siempre les quería ganar. Scocco en ese momento tenía mucha proyección, era goleador en todos los torneos. El se fue muy joven, pero siempre quedó el nombre de Scocco relacionado a Hughes».
Además, el ex volante de Belgrano agregó: «Es lindo sentirse identificado con jugadores de la calidad de Scocco. Es el mismo Nacho del pueblo, hablamos siempre de El Fortín y de Hughes. Son cosas lindas que te deja el fútbol, tenemos las mismas bases. Mi papá nación en Hughes y conoce a su familia».
El arraigo por el club formador, por la cuna, es una característica esencial en el interior futbolero, eso se acentúa aún más en el sentimiento de Guille Farré: «Mi viejo hace treinta años que está en el club, siempre perteneció a la comisión. Tengo una relación muy cercana con el club. Me encantaría ayudar al crecimiento del club. Tengo el deseo de jugar algunos partidos en El Fortín, quiero devolverle al club algunos minutos en cancha».
Nobleza obliga, el golpe histórico dado por Belgrano en 2011 en pleno Monumental es tema central de la charla, no solo por marcar el descenso de River, sino por la relevancia histórica para el fútbol del interior: «Ese fue un duelo entre el interior y Buenos Aires. Nuestro triunfo fue un click para River, le hizo bien porque no venía manejándose de la mejor manera. Para Belgrano fue similar, posicionamos al fútbol del interior en el plano nacional».
«En cierta forma, esa promoción marcó un triunfo del interior sobre Buenos Aires. El fútbol se volvió mucho más federal, me dejó muchísimo aprendizaje el enfrentar de esa manera a un equipo histórico. Demostramos que se puede, Belgrano siguió creciendo y se dio cuenta de que se podía», subrayó el volante.
El presente lo encuentra en una institución cordobesa, pero no es Belgrano, sino Estudiantes de Río Cuarto. La institución riocuartense ha crecido en los últimos años, saltando del Regional Amateur a la Primera Nacional, y el sueño del León no se detiene ahí: «En Estudiantes encontré una estructura muy similar a la de Belgrano. Es un club que sabe adonde quiere ir, los jugadores saben todo lo que tienen que hacer. Estamos ilusionados con el objetivo, y ese es el ascenso, se trabaja para eso».
No cualquier elogio posee la misma trascendencia que el de un jugador protagonista de un golpe histórico de nuestro fútbol: «Nadie piensa en jugar en Europa. Muchas veces sucede que el objetivo personal difiere del objetivo colectivo, lo único que escucho es que ellos quieren jugar con Estudiantes en la Primera División. Los que llegamos en este mercado de pases solo debemos acoplarnos a lo que está, lo que es muy fácil».
Para coronar el mano a mano, Farré dedicó unas palabras al fútbol chacarero: «El fútbol del interior es muy interesante, hay ciudades y provincias detrás de cada club. Deberían darle más importancia, está todo muy centralizado en Buenos Aires, pero el interior tiene plazas y estructuras muy fuertes. Me encantaría que todo sea más federal y equitativo, el interior moviliza a mucha gente, ciudades y provincias, y eso no es para menos en un deporte».
En este fragmento de la imperdible nota de IFTV con Erviti, el crack marplatense explica sus comienzos con la redonda en pequeños clubes de la ciudad, su amor desde chico hacia Alvarado y la dificultad para jugar cuando llegó a Buenos Aires por su físico y su estilo de juego. Además, un imperdible relato de cuando San Lorenzo lo dejó libre a los 18 años y días después volvió a ser parte del club.
Parte de lo que decía sobre sus comienzos:«El futbol que arranque yo no es el de hoy. Hace 25 años querer ser profesional era mucho más difícil, para mi Mar del Plata quedaba en otro continente con respecto a Buenos Aires. En mis inicios arranque en Talleres de Mar del Plata, el club de mi barrio».
La dificultad para jugar en las divisiones formativas y un claro ejemplo de no bajar los brazos:«En inferiores no me ponían porque siempre había uno mejor, porque mis condiciones no daban. Estuve un año en River probándome y me dijeron que no. Después en San Lorenzo estuve un año y medio donde no me citaban. Quedé libre un lunes, el jueves cambiaron el coordinador de inferiores y el viernes estaba adentro de nuevo. Un año después debuté en primera».