Llegó el programa más completo del fútbol del interior y, como siempre, te traemos el mejor contenido. El Leeds campeón con tinte del interior del país, musicalizamos con Peteco Carbajal y revivimos la hazaña del ascenso de Güemes. Mirá el programa completo acá:
El defensor de Patronato recordó cuando jugaba en Centenario de Neuquén y tuvo la posibilidad de compartir el 11 con Roberto Pompei y Raúl Cascini, todos con paso por Boca. Asimismo, Marín repasó la enorme cantidad de deportes que hacía de chico, en el Club Alta Barda, institución muy vinculada con su familia.
LA ENTREVISTA COMPLETA CON LEANDRO MARÍN 👇🏻👇🏻
🗣️«Cuando era chico jugaba de enganche/delantero. Cuando pasé a Centenario, que ya era más grande, empecé a jugar de volante central, y de defensor arranqué a jugar cuando quedé en las inferiores de Boca».
🗣️«El Club Alta Barda, que es el club de mi familia, es un club deportivo y tiene muchas disciplinas, por eso hice de todo. De chico hice natación, también patín, tenis, básquet, pero siempre en combinación con el fútbol. Primera iba a fútbol y después metía otros deportes»
🗣️»La dirigencia de Centenario llevó a Pompei y a Cascini para los últimos partidos que jugamos. Tito, que ya estaba retirado, jugaba de enganche y Raúl de central».
El goleador surgido de la localidad de Baradero y con una amplia trayectoria en el fútbol profesional, dialogó de todo un poco junto a Interior Futbolero: su infancia, sus comienzos, su actual unión con la ciudad y su deseo de poder retirarse en el fútbol del interior.
Siempre Darío Cvitanich marcó tendencia en los clubes por los que jugó en Argentina, llegando a ser referente en Banfield, goleador en Boca y campeón en Racing. Solamente a poco más de 150 kilometros de la Capital Federal comenzó a destacarse con la redonda, en los clubes Bernardino Rivadavia (del cual es hincha) y Atlético Baradero en su localidad natal: “En Atlético Baradero empecé a jugar en cancha de once, a los 15 años ya estaba jugando en la primera del club”.
Sus lazos con la ciudad de Baradero son tan unidos que en 2011 fue conmemorado como ciudadano ilustre: “Fue un lindo reconocimiento que me decretaron ciudadano ilustre, cuando voy soy uno más, a veces me ven andando en la bici de mi mamá porque ni uso el auto”. Además agregó: “Siempre me llena de muchísima energía cada vez que voy a la ciudad”.
Entre sus divertidas anécdotas también manifestó su trabajo en el campo de su papá y su entretenimiento con la redonda cuando se encontraba solo: “Jugaba a la pelota con 15 perros en un campo, me los ponía a gambetear”, contó. “Un día me puse a recolectar duraznos en diciembre porque lo quise acompañar a mi viejo, él me levanto muy temprano, me dio una canasta y cuando eran las 8:30 tenía toda la cara llena de pelusas”.
El atacante de 36 años dejó un concepto para los más jóvenes que todavía aspiran a jugar a fútbol de manera profesional en nuestro país: “El mensaje que le doy a los más chicos es que estudien, es la barrera más importante que hay que romper para educarnos, no solo por si no llegamos a jugar al fútbol, si no al contrario, para tener herramientas”.
Por último, tampoco descartó la posibilidad de retirarse oficialmente en las canchas que lo vio crecer: “Me gustaría poder jugar algún partido oficial en el fútbol de Baradero, volver atrás en la película de mi vida y despedirme”.