Categoría: Ligas

  • Un “Burro” Lujanense

    Un “Burro” Lujanense

    Tras tres años de inactividad, el “Burrito” Ariel Ortega volverá a calzarse los botines para jugar en Fernando Cáceres FC, equipo que milita en la Liga de Lujan.

    twitter Por Brian Serrano (@braiserrano)

    El sueño de muchos de volver a ver en cancha al ídolo riverplatense está cerca de concretarse. El club “Fernando Cáceres Futbol Club” anuncio, mediante sus cuentas oficiales, la incorporación de Ariel Ortega como nuevo refuerzo para disputar la segunda ronda de la Liga Lujanense de futbol.

    El jugador oriundo de la ciudad Jujeña de Ledesma, volverá a la actividad  tras haber colgado los botines en agosto de 2012 jugando en la B Metropolitana para Defensores de Belgrano. Tras su retiro, siguió cerca del ambiente futbolístico al disputar diferentes partidos a beneficio, y este año asumió como ayudante de campo de la reserva de River Plate.

    Con 41 años, y toda una trayectoria en River Plate, Europa y el Seleccionado Argentino en su haber, jugara en la Liga de Lujan para Fernando Cáceres FC. Entidad que representa a la fundación del ex jugador Fernando Cáceres. El club disputa esta liga desde al año 2014 y actualmente pelea entre las principales posiciones para obtener la clasificación al próximo Torneo Federal C.

  • Otro luto más

    Otro luto más

    Máximo Gil, de Huracán de Carlos Tejedor, sufrió un paro cardíaco el domingo en un partido de la Liga del Oeste y falleció este viernes en Junín. Había sido reanimado por dos espectadores porque no había médicos ni ambulancia en el estadio. Y ya tenía antecedentes similares.

    El fútbol argentino pide a gritos salir de esta mala racha. Pero también nuevas medidas de prevención. El domingo, mientras se conocía la noticia del fallecimiento de Cristian Gómez, de Atlético Paraná, en pleno partido contra Boca Unidos, sucedía una situación similar en Carlos Tejedor, en el interior de Buenos Aires. Maximiliano Gil (volante central, 20 años), del club Huracán de aquella localidad, sufrió un paro cardíaco tras ser reemplazado, quedó en coma inducido y perdió la vida este viernes alrededor de las 14.30, según relata el sitio Fútbol del Oeste.

    El episodio sucedió en el encuentro de Reserva ante Social de Tres Algarrobos. Cuando promediaba el segundo tiempo, el 5 comenzó a sentirse mal y le dijo al propio árbitro que quería salir. El juez lo acompañó agarrándolo del brazo hasta el banco y el DT, viendo el estado del mediocampista, hizo el cambio inmediatamente. Y ya en el banco de suplentes, Maxi se mareó y en cuestión de minutos perdió el conocimiento.

    Increíblemente, en la Liga del Oeste no es obligatoria la presencia de una ambulancia ni de médicos en el campo de juego. Si Gil salió con vida del estadio fue por la labor de Javier y Karina, dos médicos que estaban como espectadores. Luego de practicarle RCP durante algunos minutos, lograron reanimarlo y posteriormente fue trasladado a un hospital en Junín (el vehículo de emergencias tardó 8 minutos en llegar), donde cinco días después, su corazón dijo basta.

    El dato más llamativo es que el jugador ya tenía un antedente similar en un campo de juego. El 19 de abril, contra Independiente de Gonzalo Moreno, había sufrido un ataque de epilespia durante el partido. Sin embargo, después de realizarle varios estudios y de estar unas semanas en reposo, había recibido el alta médica y el apto para jugar. El domingo pasado, el día del trágico suceso, era su regreso a las canchas. ¿Estaba en condiciones de volver?

     Por Andrés González Casco (Diario Olé)

    Foto: Pablo Valenzuela

  • RESPETO POR FAVOR

    RESPETO POR FAVOR

    El hecho histórico de los cruces del fútbol del interior contra los más grandes por Copa Argentina, generó controversias y discusión al punto de llevar al ridículo a los equipos y jugadores chacareros. 

    Por Diego País. Director de IF.

    El regordote, el panadero, el diariero, el de la fábrica, el repositor, el gomero, y tantas otras profesiones o caracterizaciones que se han utilizado para describir a los jugadores del fútbol del interior no son otra cosa que la falta de respeto y la poca información que se utiliza para describir semejante esfuerzo. Preguntas increíbles de periodistas destacados tales como: «¿en qué categoría juega?»… o peor aún «¿cómo les está yendo en el torneo?» aun cuando el campeonato ni arrancó.

    No le vamos a esquivar al tema en sí, se sabe que «vende» hablar de la profesión de cada futbolísta con el afán de ridiculizar al rival, que con unos cuantos billetes más en su bolsillo, no puede vencer al equipo del pueblo. El tema en sí, es cómo se habla… una vez, dos veces, y tres veces repitiendo la profesión, en los diarios, en la televisión, en la radio, no es otra cosa que la desinformación y la burla generalizada. Y justo hoy, en el siglo XXI donde lo que sobra es comunicación y canales de búsqueda, lo que falta es ganas, compromiso y ponerse a investigar quiénes son los muchachos que se esforzaron para llegar donde están.

    Habrá que explicar que el «Panadero» no llegó a esa instancia vendiendo facturas, o que el repositor tampoco se la va a jugar contra un club de primera por cambiar la lata de lugar en el súper. Jugó a la pelota, como cualquier ser humano con dos piernas, dos manos, dos ojos, una nariz y una boca.

    Es hora de hablar del recorrido de estos futbolistas, del pasado en sus ligas, del nombre ganado en su pueblo, de la gloria de su club, de la historia consagrada, porque al final de cuentas, los mismos que salen a la cancha también son profesionales y aunque muchos les pese se han ganado el lugar donde están por mérito propio. Por eliminar rivales durante 5 o 6 fases, por remarla en el día a día, por dejar el trabajo por un rato para irse a entrenar, para correr aun cuando en casa te están esperando enojados por no haberlos visto durante toda la jornada. De ese esfuerzo debe hablarse, de grandes personajes del fútbol de liga, de equipos que entrenan por la noche, que se esfuerzan en cada práctica, porque en el análisis final, la diferencia entre el grande y el chico, se ve en la gente, no en los jugadores.

    El de primera no es extraterrestre, no es de otro planeta… Para eso existe el Diego y Messi, después, son todos iguales. El que está en el fútbol grande vive de ello y seguro que ahí es donde predomina la ventaja, el tema de entrenar en triple turno, la diferencia en el trabajo físico y en la «escuela» de fútbol que podrá tener. Pero también vale el esfuerzo y la garra del equipo de interior, que lucha, que persevera y que pronto espera triunfar.

    No pedimos que traten a los clubes como un enorme, como a Boca y River, como a Independiente y Racing. Solo pedimos respeto, porque aunque no lo crean el fútbol es uno solo, y en el interior se han preparado para demostrarlo.

    Interior Futbolero