Categoría: Primera Nacional

  • Madryn pisó fuerte en Mar del Plata y volvió al triunfo

    Madryn pisó fuerte en Mar del Plata y volvió al triunfo

    Por la fecha 14 de la Zona A, el Aurinegro se impuso 2-0 sobre Alvarado por los goles de Germán Rivero y Bruno Pérez.

    Deportivo Madryn se trajo tres puntos valiosos de «La Feliz» y venció 2-0 al torito marplatense. Rivero hizo valer la ley del ex y Pérez, de penal, anotaron los goles de la victoria. El local terminó con ’10’ por una expulsión. Volvió a la victoria luego de seis fechas (1-0 a Güemes por la 8va en el «Abel Sastre»). El Aurinegro quedó en el décimo lugar con 18 puntos, uno por debajo de Los Andes que ocupa el octavo puesto (último que clasifica hoy al Reducido).

    El Depo llegaba con la necesidad de sumar luego de la derrota sufrida con Los Andes que cortó un invicto de siete partidos sin perder. Alvarado, por su parte, estaba obligado a sumar para no caer en puestos de descenso.

    Con la vuelta de Nazareno Solís al once titular, el partido arrancó con intensidad, aunque fue Madryn quien mejor se posicionó en campo.Antes del cuarto de hora llegó una de las polémicas. En un ataque por derecha yla pelota dentro del área, un rebote le favoreció a Pérez que alcanzó a sacar un centro antes de que se vaya, Solís anotó el gol y el juez de línea lo anuló por offside.

    El Depo volvió a intentarloa través de un tiro libre.Giacopuzzi ejecutó y oblígo a la intervención del arquero Gómez Riga. Hasta que a los 24 minutos, de una pelota parada llegó el gol de los chubutenses. Solís sacó un centro preciso y Rivero con un leve desvío concretó el 1-0.

    La primera mitad del partido lo tuvo a un Madryn que hizo mejor las cosas y se fue con una merecida ventaja al descanso, pero en el entretiempo, Gracián se vio obligado a modificar el equipo. Solís tuvo que ser reemplazado por una molestia y Estanislao Jara entró en su lugar.

    Los madrynenses iban a tener un buen arranque del complemento. Silba, quien generó varias de peligro a lo largo de la tarde, quedó frente al arquero tras una buena habilitación de Pérez pero el golero le anticipó el tiro. El Tanque seguía complicando a los centrales del Torito y tras una jugada individual tuvo el segundo. El ‘9’ aguantó la marca, sacó un potente remate y Gómez Riga la despejó al córner.En el minuto 24, a Madryn se le presentó una situación inmejorable para estirar diferencias y no la desaprovechó. Tras una pelota que cayó dentro del área, Agustín Aleo le propinó un golpe de puño a Arango Gutiérrez y el árbitro no solo cobró penal, si no que expulsó al defensor de Alvarado. Pérez se hizo cargo de la ejecución y estampó el 2-0.

    El gol y la expulsión agudizó el mal momento del local. Los espacios aparecieron y Madryn casi llega al tercero a través de Silba, que fue bien asistido por el ingresado Jara y casi concreta el tercero.

    Pitazo final en el José María Minella, y el conjunto chubutense volvió al triunfo luego de varios partidos. Con este resultado, el Aurinegro llegó a los 18 puntos y trepó a la 10ma posición de la tabla. En la siguiente fecha, volverá a presentarse en su estadio donde recibirá a All Boys.

    • Síntesis –

    Alvarado 0: Emmanuel Gómez Riga; Valentino Werro, Kevin Silva, Lucas Monzón, Agustín Aleo; Julián Ascacibar, Matías Mansilla; Matías Bergara, Diego Becker y Enzo Martínez; Joaquín Susvielles. DT: Pablo Quattrocchi.

    Deportivo Madryn 2: Yair Bonnin; Agustín Sosa, Facundo Giacopuzzi, Alejandro Arango Gutiérrez, Diego Martínez; Bruno Pérez, Federico Recalde, Diego Crego, Nazareno Solís; Germán Rivero y Luis Silba. DT: Leandro Gracián.

    Goles: PT 24m Germán Rivero (DM), ST 25m Bruno Pérez (DM)

    Cambios: ST 0m Estanislao Jara x Nazareno Solís (DM), 13m Bolzicco x Joaquín Susvielles (A), Ortiz x Diego Becker (A), 20m Diego Minissale x Facundo Giacopuzzi (DM), 32m Gonzalo Torres x Germán Rivero (DM), 45m Bruno Juncos x Bruno Pérez (DM), Bautista Cascini x Diego Crego (DM)

    Amonestados: Lucas Monzón (A), Valentino Werro (A), Diego Crego (DM)

    Expulsados: ST 22m Agustín Aleo (A)

    Árbitro: Nelson Sosa.

    Estadio: José María Minella.

    (Fuente: Diario Jornada)

  • San Martín de Tucumán dejó su invicto ante Atlanta y ahora comparte la punta con el Bohemio

    San Martín de Tucumán dejó su invicto ante Atlanta y ahora comparte la punta con el Bohemio

    En una tarde intensa en Villa Crespo, Atlanta venció 3-1 a San Martín de Tucumán en un partido vibrante, con emociones de principio a fin, y ambos equipos terminaron la jornada como líderes de la Zona A.

    El encuentro comenzó con el “Santo” tomando la iniciativa. En los primeros minutos, Esquivel y García mostraron conexiones interesantes por izquierda, aunque sin profundidad. La primera chance clara fue para Atlanta, cuando a los 12 minutos Valdez Chamorro aprovechó un mal despeje y probó al arco.

    A los 16’, Bauman levantó la pelota por sobre Sand, pero Osores la despejó sobre la línea. Sin embargo, poco después llegó la apertura del marcador: tras un tiro libre, Marcos Echeverría remató desde fuera del área y puso el 1-0 para el “Bohemio”.

    San Martín intentó reaccionar, pero el arquero Rago y la defensa local se mantuvieron firmes. Al cierre del primer tiempo, Gómez casi marca el segundo para Atlanta con un potente remate que exigió una doble atajada espectacular de Sand.

    Ya en el complemento, San Martín salió decidido a buscar el empate, pero se encontró con un golazo de Gómez a los 60 minutos: el mediocampista tomó un despeje y de volea puso el 2-0. El equipo tucumano respondió de inmediato: a los 71’, tras un buen desborde de Esquivel, Martín Pino conectó un centro y descontó. Sin embargo, la ilusión duró poco. En la jugada siguiente, Abregú perdió la pelota en la salida y Bisanz sentenció el partido con el 3-1 definitivo.

    El equipo visitante intentó con varios cambios ofensivos, pero no logró revertir la historia. Con esta derrota, San Martín comparte la punta con Atlanta, aunque deja pasar una oportunidad clave para despegarse.

    El “Santo” deberá ahora enfocarse en recuperarse ante Racing de Córdoba, donde no podrá contar con Matías García, suspendido por acumulación de amarillas. Mientras tanto, Atlanta celebra un triunfo valioso y se afirma como candidato en su zona.

    FUENTE: ONEFOOTBALL

    FOTO: PRENSA ATLANTA

  • Colón le dice adiós a la racha negativa y vuelve al triunfo luego de seis derrotas

    Colón le dice adiós a la racha negativa y vuelve al triunfo luego de seis derrotas

    Es inevitable plantear de antemano el clima previo. Seis derrotas en serie, algo casi inédito para Colón y para cualquier equipo que se arma con el objetivo máximo, ya sea el de campeonar o el de ascender. Un clima institucional con secuelas (varias renuncias, con la del vice primero como principal referencia).

    La necesidad imperiosa de ganar convertida en una obligación teniendo en cuenta la jerarquía del rival. Y la presión que podía ejercer la gente a partir de lo que el equipo iba a entregar adentro de la cancha. Acá no era cuestión de que el empuje llegue de afuera hacia adentro, sino que el contagio se exprese de adentro hacia afuera; es decir, del equipo hacia la gente.

    “Esta tarde cueste lo que cueste, esta tarde tenemos que ganar”, fue el grito de la gente desde el mismo momento en que Christian Bernardi, el capitán, pisó el excelente campo de juego sabalero. No fue advertencia, fue un ruego, un “recordatorio” (por si hacía falta). “A mí lo que más me fastidia es no ganar”, le dijo Gigliotti al enviado de El Litoral, hace una semana en Río Cuarto. Todos sabían que debían y se debían una victoria.

    Todo ese clima de nerviosismo se trasladó al juego. Yllana armó un claro 4-1-4-1, volcando a Bernardi como volante ofensivo por izquierda para que se junte con Lago, mientras que intentaba lo mismo por derecha, con Agustín Giménez y Gallay. El apuro condujo al error. Y Colón tuvo muchas imprecisiones desde el mismo comienzo del partido, sin generar jugadas de peligro frente al arco de Tello. Recién Gallay, en una jugada personal, inquietó al arquero cuando iban 27 minutos de la parte inicial con un desborde y un remate al primer palo que Tello desvió al córner.

    Talleres, un equipo muy limitado, se empezó a animar aprovechándose de los defectos ajenos que de las virtudes propias. Con su “10”, Muñoz, como el enlace con Viganoni y dos volantes que se adelantaban por los laterales (Vedoya y Patricio Romero). Nada raro: orden y poco más, porque está claro que por algo llegó con antecedentes muy negativos a Santa Fe.

    La gente se impacientó, nunca Colón llegó a tener un rendimiento medianamente aceptable en el primer tiempo. Todo lo contrario: Colón jugó mal, casi no creó situaciones, cometió muchísimos errores y no bastó con algo de Lago y la voluntad de Gigliotti para bajar demasiado a buscar la pelota y convertirse en un armador en lugar de un definidor. Es que no había juego y, por ende, Gigliotti se veía obligado –quizás equivocadamente- a un retroceso excesivo e improductivo.

    Toda esa levedad e impotencia de un primer tiempo desdibujado de Colón, se convirtió en empuje en el arranque del complemento. Sin claridad ni suficiente profundidad, pero al menos convirtiendo aquella actitud floja en algo mucho más presentable, al menos desde las ganas porque el fútbol seguía sin aparecer, salvo algunas insinuaciones de Lago por izquierda y esa sociedad que no terminaba de armarse con Bernardi.

    Se dio una primera contingencia negativa con la salida de Negro (lesionado), ingresando Ortiz en su reemplazo. Fue justamente en el momento en el que Colón apuraba y pretendía llevarse por delante a un rival que no dejaba de exhibir sus grandes limitaciones. Salvo cuando Muñoz –su mejor jugador- metió un tiro libre que se colaba en el ángulo y apareció Marcos Díaz en gran atajada para salvar el arco rojinegro.

    En el intento de darle más juego al equipo, Yllana sacó pasado el cuarto de hora a Bernardi, Gallay y Agustín Giménez para que ingresen Barreto, Yunis y Jourdan. Con Yunis se buscó una recuperación más rápida (tiene más marca que Giménez), en tanto que los otros dos tenían la obligación de darle claridad al juego.

    De inmediato, tuvo dos chances Colón, ambas de cabeza. Dos centros cruzados desde la derecha fueron conectados por Gigliotti y Lago. La del “Puma” se fue por arriba del travesaño, la de Lago fue atajado por el arquero. Bastaron, esas dos jugadas, para levantar al público rojinegro.

    A todo esto, se hizo muy evidente, alevoso y permisivo –por parte del árbitro- la actitud de Talleres para demorar. Cada infracción a favor venía precedido de largo tiempo de espera para que el jugador en cuestión se recupere, lo cual llevó a que el juego se cortara en demasía y perdiera continuidad.

    De cabeza, Colón volvió a tener otra chance clara. Lago –el único que se animaba a sacarse la marca de encima pero sin compañía clara- metió un centro perfecto de zurda que Facundo Sánchez capitalizó yendo a buscarlo y colocando un cabezazo cruzado que motivó una buena intervención de Tello. Y así también se la jugó Marcos Díaz en un contragolpe en el que demoraron el pase a Pulicastro (que había ingresado por Vignanoni), se la tiraron dividida y el arquero rojinegro fue al piso para quedarse con la pelota.

    Se iba el partido consumiéndose esos 7 minutos de descuento que dio Possi entre la desesperación de Colón y el exagerado tiempo que hacía Talleres para demorar, cuando vino un tiro libre desde la izquierda, arremetieron todos y la empujó Federico Jourdan para convertir un gol que hizo explotar de júbilo el Centenario.

    Y fue así, sufriendo, a lo Colón, jugando mal pero consiguiendo al fin el gran objetivo, que era ponerle fin a esta racha de seis derrotas. Colón no tenía alternativas ni términos medios. Era ganar y cómo sea. Y así fue.

    FUENTE: MIRADOR PROVINCIAL
    FOTO: PRENSA COLÓN