Categoría: Primera Nacional

  • Colectivero Express

    Colectivero Express

    A sólo 11 años de su debut en la Liga Posadeña y a 10 de su primer título, Crucero del Norte llegó a Primera División. Es el primero que alguna vez haya jugado el Torneo del Interior en lograrlo. No te pierdas este informe, con el camino que recorrió y el testimonio de un protagonista que estuvo en la conquista del 2004 y también en el último ascenso.

    Por Andrés González Casco (Interior Futbolero)

    La utopía de los humildes. El sueño de los más chicos. Eso fue lo que consiguió Crucero del Norte, el 30 de noviembre pasado. Hace tan sólo 11 años comenzó a jugar en la Liga Posadeña, y ahora cumplió una de las ambiciones más altas que puede tener un club: llegar del torneo local a Primera División.

    Pero no sólo se transformó en el club del interior que más rápido llegó desde sus inicios hasta la máxima categoría (sin contar los viejos torneos regionales, para los cuales se jugaban directamente Regionales y las plazas no eran fijas). Sino que, por primera vez, un club en disputar el Torneo del Interior (refundado en el 2005 como certamen de quinta división) alcanzó esta proeza, luego de atravesar toda la pirámide del ascenso argentino. Del TDI, el escalón más bajo, a Primera, en apenas 9 años.

    ¿Cómo comenzó todo?

    Crucero del Norte, que ya era reconocido por los logros que había obtenido en el fútbol sala, empezó a participar en el 2003 en la Liga Posadeña de Fútbol. Al año siguiente, en su segundo campeonato, se consagró campeón del Apertura 2004, luego de derrotar a Guaraní Antonio Franco en una final dramática. En el primer partido, La Franja lo venció 1-0 en su casa, pero en la revancha, el Colectivero ganó 2-1, por lo que debió disputarse un tercer encuentro en cancha neutral. Y en la finalísima, luego de igualar 2-2 tras los 90 minutos reglamentarios y 30 de suplementario, Crucero se adjudicó el título y se ganó un lugar en el Torneo del Interior 2005, tras imponerse 5-4 en la definición por penales.

    A medida que el club fue escalando categorías y creciendo institucionalmente, se tuvo que adaptar a los nuevos desafíos. Y así han pasado decenas de futbolistas, cuerpos técnicos y se han dado cambios rotundos, pero a la vez lógicos. Después de cada salto, había que amoldarse a las nuevas realidades. Sin embargo, hay dos jugadores que se han inmortalizado al paso del tiempo, y han vivido aquella primera gloria, la del campeonato del 2004, y también la conquista más reciente, la más importante para la provincia misionera en las últimas décadas: el ascenso a Primera. Por un lado Dardo Romero, que hizo toda su carrera en el Colectivero, y por otro, el arquero Germán Caffa, héroe en aquella final frente a Guaraní Antonio Franco.

     “Fue un torneo bárbaro. Nos dirigía Fulgencio Alfonso y fuimos cinco jugadores de Candelaria a Crucero para poder ganar la Liga Posadeña y clasificar al Torneo del Interior. En la final, le ganamos al equipo que por entonces era dueño del fútbol misionero, Guaraní Antonio Franco. Le atajé un penal sobre la hora en tiempo suplementario a Fabián Sosa, y después contuve dos más en la definición desde los doce pasos”, recordó el arquero.

    En relación a cómo estaba el club en aquel momento y a los cambios que se han producido, señaló: “Hay una diferencia abismal. El club ha crecido muchísimo. En ese entonces no teníamos cancha para entrenar, ni ropa de entrenamiento ni estadio para jugar de local, lo hacíamos en la cancha de Candelaria. Y no había contratos ni era profesional, cobrábamos por partido”. Además,  reconoció que no se esperaba llegar con esta misma camiseta a la elite del fútbol argentino, sólo 10 años después. “Ni me lo imaginaba. Sabía que el presidente tenía grandes ambiciones. Pero una cosa es soñar y otra hacerlo realidad. Y hoy el sueño se hizo realidad”, le contó a Interior Futbolero.

    “Era muy difícil conseguir un club. Estaba por dejar el fútbol y ponerme a estudiar, y un amigo mío misionero, Carlos Vicente, me convenció de ir a jugar a Candelaria en el Argentino B. Y de ahí me fui a Crucero para jugar la Liga”, reveló Caffa sobre su situación por ese entonces, antes de arribar al Colectivero.

    Ascenso por ascenso

    Tras ganarse un lugar en el primer Torneo del Interior (2005), Crucero del Norte mantuvo a Fulgencio Alfonso en la conducción técnica y se armó como candidato. Después de liderar cómodamente el grupo inicial, compartido con Atlético Campo Grande, Atlético Misiones y Deportivo El Soberbio, el Colectivero avanzó a los playoffs. Eliminó a Libertad (Charata), Jorge Gibson Brown, 17 de Agosto (Clorinda) y General Güemes, hasta que cayó en la final frente a Real Arroyo Seco. No obstante, se ganó el derecho de jugar una promoción con Independiente (La Rioja) al que superó con un global de 2-1. Así, dio su primer paso en los torneos federales y ascendió al Argentino B.

    En la cuarta categoría estuvo tres años sin pena ni gloria, hasta que en su cuarta participación, en la temporada 2008/09, perdió una final frente a Estudiantes (Río Cuarto). Pero ascendió luego de vencer a Alvarado en una promoción (1-0 como local, con gol de Pedro Brítez, y 0-0 en Mar del Plata). ¿El DT? Pedro Dechat.

    En el Argentino A, logró el ascenso en su tercera temporada, la 2011/12, también con Dechat como entrenador. ¿De qué manera? De la misma que lo había logrado en el Torneo del Interior y en el Argentino B: en una promoción y definiendo como visitante. El rival fue Guillermo Brown, al cual derrotó en Puerto Madryn 1-0 con gol de Pablo Motta, después de haber igualado 0-0 por la ida en Santa Inés.

    En la B Nacional la cosa se le puso más brava. Se salvó por 2 puntos del descenso en su primera experiencia en la categoría. Ya en su segunda temporada cambió totalmente la imagen y terminó octavo. Y en el Torneo de Transición 2014 no dejó pasar la gran oportunidad, y se aseguró en la penúltima fecha uno de los 5 ascensos de la Zona B. En el partido decisivo goleó 3-0 a Patronato (dos goles de Gabriel Ávalos y uno de Gabriel Tomassini) y conquistó el logro más importante de su corta historia.

    “Me genera una alegría inmensa ascender a Primera División. Para el club es un orgullo y vale doble por ser una institución tan pequeña”, expresó Germán Caffa, guardavalla de Crucero en esta época dorada, pero también en la obtención del campeonato de la Liga Posadeña 2004, la primera estrella para el club.

    Fotos

    1) Una de las finales del 2004 de la Liga Posadeña entre Crucero del Norte y Guaraní Antonio Franco. (Territorio Digital)

    2) Imagen de la final del Torneo del Interior 2005 en la que Crucero del Norte perdió frente a Real Arroyo Seco. (Territorio Digital)

    3) La vuelta de la promoción entre Crucero del Norte e Independiente (La Rioja). El Colectivero ascendió ese día al Argentino B. (Diario Independiente de La rioja)

    4) Los festejos de los jugadores tras superar por penales a 17 de agosto en Clorinda.

    5) La promoción del 2009 ante Alvarado, en la que el Colectivero ascendió al Argentino A. (El Eco)

    Alvarado resign

    6) Festejos en Mar del Plata el día del ascenso al Argentino A. (Prensa Crucero del Norte)

    7) Festejos tras el gol de Motta, el día del ascenso a la B Nacional. (Iguazú Noticias)

    8) La promoción ante Guillermo Brown en el 2012 y el ascenso a la B Nacional. (Misiones Online)

    9) El festejo del primer gol en la goleada 3-0 ante Patronato, el día del ascenso a Primera.

    10) Los festejos en Misiones, tras el ascenso a Primera División. (Prensa Crucero del Norte)

  • “Estoy seguro que vamos a conseguir el objetivo”

    Pablo Lugüercio dialogó, tras la derrota 3 a 2 ante Instituto, y mostró confianza de cara al futuro del equipo, que jugará una final el domingo ante Gimnasia de Jujuy, en una entrevista en exclusiva con el portal 0223 de Mar del Plata.

    Del micro yendo por la avenida con jugadores cantando y golpeando las ventanas, a un retorno a Mar del Plata cabizbajo. Aldosivi había llegado a Córdoba con la ilusión de obtener el ascenso a primera división, o al menos quedar a un paso. Instituto se impuso 3 a 2, y complicó ese sueño, que sigue vigente aunque el domingo desde las 18 el equipo portuense deberá vencer a Gimnasia de Jujuy, sí o sí en el Minella.

    A la salida del vestuario del estadio “Juan Domingo Perón” del barrio de Alta Córdoba, cada jugador de Aldosivi dio su palabra. Pablo Lugüercio fue de los últimos en salir, y dialogó con 0223 para analizar –en caliente- la derrota. El “Payaso” abrió el marcador de cabeza, al minuto, y descontó a los 44´ del complemento, pero no alcanzó para un buen resultado.

    “Teníamos una ilusión muy grande, es la realidad. Queríamos llevarnos los tres puntos, ir asegurando el ascenso. Pero bueno, falta todavía un partido más. La verdad, a como veníamos, teníamos la esperanza de llegar a la última fecha con chances y por suerte todavía tenemos esa opción”, fueron las primeras palabras del ex delantero de Racing y Estudiantes.

    -¿Cuál es el análisis que hacés del partido?

    -Esto es fútbol. A veces te toca a favor o en contra. Los partidos van cambiando. Me quedo con la entrega hasta último momento, el no bajar los brazos nunca. Eso te hace sentir orgulloso del plantel, de tus compañeros. Eso es lo que más rescato. Estoy seguro que vamos a conseguir el objetivo.

    -¿Lo ganó bien Instituto?

    -Creo que sí. Jugó bien, manejó la pelota y los tiempos cuando se puso en ventaja, cosa que nosotros no hicimos. No pudimos mantener la pelota cuando estuvimos 1 a 0. Después, a base de entusiasmo y ganas, empujamos y tuvimos dos chances de empatar. Se dio así y ganaron merecidamente.

    -Instituto tuvo sus méritos, pero se vio a Aldosivi muy separado entre sus líneas, como se dice habitualmente fue un equipo “largo”…

    -Sí, la verdad que venimos también con un trajín de partidos importante. Después del parate del partido con Argentinos Juniors suspendido, se nos hizo cuesta arriba porque todos los partidos se jugaron casi cada cuatro días. Nos costó. Pero todavía tenemos una oportunidad más en casa, con toda nuestra gente, y sabemos que el apoyo va a ser incondicional como siempre.

    -¿Será importante no caer anímicamente, o eso no te preocupa?

    -No, no pasa nada. Nosotros estamos confiados de lo que hacemos, de cómo trabajamos. La verdad, ni se nos cruza por la cabeza bajonearnos. Estamos más fuertes que nunca.

    Fuente: 0223.com.ar

  • Atlético Tucumán, en sintonía con la A

    Atlético Tucumán, en sintonía con la A

    Menéndez toma la previa del choque con Santamarina en paz y confiado en subir a Primera.

     Si Atlético viviera ciclos como si fuera el planeta Tierra, en esta época del año en Tucumán la tensión del momento lo llevaría a sentirse en pleno verano tucumano. A días de encarar el partido más importante del año, el plantel intenta sobrellevar la espera de la mejor manera. “Con trabajo y tranquilidad. Estamos metidos a full en nuestro desafío”, dice Cristian Menéndez, el hombre de goles importantes hoy, junto con Leandro Díaz, para alejar cuanta duda exista.

    Mantener fría la cabeza es vital, sobre todo sabiendo que con vencer a Santamarina el domingo, posiblemente, no alcance para llegar a Primera. Si Huracán hace lo propio con Independiente Rivadavia, de Mendoza, el mismo lunes a las 18.10 en Parque de los Patricios, habrá un partido desempate por el último boleto a la A de la zona B con el “decano”.

    “Se había generado mucha ansiedad en torno a los partidos que debía jugar Huracán, pero para afuera. Nosotros siempre nos mantuvimos enfocados en lo nuestro. Y este lunes lo haremos nuevamente. El ascenso sigue dependiendo de nosotros. Si ganamos se podrá extender o no el torneo. Y después, si hay desempate, también dependeremos de nosotros”, explica el “Luchador”, a quien le cuesta hablar de un hipotético duelo de todo o nada a futuro, porque primero está su enemigo de Tandil, al que hay que noquear.

    Y enfrentarse a Santamarina es una oportunidad, además, para cobrarse venganza del primer encuentro en la ciudad de la sierras bonaerenses. Es una especie de revancha. “Seguro. Fue un partido atípico. No jugamos tan mal y ellos se llevaron tres puntos inmerecidos, para mi gusto. Quizás con ese puntito que se nos escapó (a los 89’) allá, hoy estaríamos hablando de otra cosa”, medio que se lamenta el marplatense. Mirar el pasado no es bueno. Tampoco las comparaciones, de si un equipo tiene o no experiencia en este tipo de eliminaciones.

    “En estos casos, los más experimentados son los que deben llevar tranquilidad. Hay que soltar al grupo y sacarle, por ahí, ese peso (nervio) que tenemos todos cuando jugamos. Hasta el más veterano sufre de nervios. Lo importante es que sean de los positivos, que no te aten y te de dejen jugar. Importa sentir esos nervios que te meten en el partido, que te hacen pelear cada pelota”, explica el rubio.

    Obligado a cambiar

    Fundamental es conocer al oponente, saber cuáles son sus virtudes y limitaciones. Atlético hizo los deberes y está al tanto del perfil de Santamarina, un equipo, considera Menéndez, acostumbrado a esperar y a castigar de contra. En esta ocasión, sabiendo que también puede lograr el pase a Primera, si gana y el “globo” empata o pierde, no tiene margen para meterse en el juego del gato y el ratón. “A ellos tampoco le sirve otra cosa más que ganar. No hay que dejar que se genere un partido de ida y vuelta, eso seguro, porque no nos va a convenir. Pero también sabemos que Santamarina no es un equipo que tenga como característica salir a buscar el arco rival. Pero si sale a proponer lo podemos lastimar”, lo dice el verdugo más efectivo de Atlético, que planea lograr su segundo ascenso en temporadas consecutivas.

    Fuente: La Gaceta de Tucumán