El 7 de septiembre de 1964, a través de una asamblea se dio vida al nuevo club, y desde entonces, el Club Belgrano de Esquel se constituyó en el ámbito donde muchos jóvenes del barrio y de otros sectores de la ciudad, aún los más distantes, encontraron no sólo el espacio para la práctica del fútbol, sino la inclusión en los vínculos de afecto, en el sentido de pertenencia a una comunidad, y hasta la posibilidad de formar su propia familia, como sucedió en no pocas ocasiones.
En el transcurso de medio siglo, las prácticas deportivas incluyeron también el boxeo, canotaje, fútbol femenino entre otras. Varias generaciones de niños y adolescentes, transitaron por las divisiones del club, vistiendo con orgullo sus casacas», significó.