El joven volante de Instituto dialogó con Interior Futbolero acerca del empate 1 a 1 frente a Sarmiento en Junín. Mateo fue titular y anotó el tanto de la Gloria frente ante el líder del campeonato. «Espero poder sumar minutos y afianzarme», comentó.
Instituto de Córdoba estuvo muy cerca de bajar al puntero de la B Nacional. El lunes, en Junín, le ganaba a Sarmiento con gol de Mateo Klimowicz, pero el Kiwi encontró la igualdad en el final. «Estuvimos a cinco minutos de poder sacarle el invicto a Sarmiento en su cancha, hubiese sido lindo, pero tuvimos mala suerte. Hay que pensar en el partido que viene«, sostuvo el jugador surgido de la cantera de la Gloria.
«Hacía mucho que no jugaba, estoy feliz por el gol y espero poder seguir haciendo goles«, continuó. Además, reconoció que «estos seis meses míos fueron muy malos, espero poder sumar minutos y afianzarme«.
Mateo es hijo de Diego Klimowicz, uno de los nombres importantes para la historia de Instituto y que además es actualmente manager del club. Tras ser consultado por lo que significa portar ese apellido dentro de la institución, comentó que «no me pesa. Desde que empecé a jugar en AFA a los 13 años y empecé a hacer goles, me empezaron a hablar de mi papá, pero lo fui llevando, no pasa nada«. También contó que, a nivel profesional, su padre lo observa con ojo crítico: «Si tengo una práctica mala, me lo dice, y si anduve bien, también. Él lo que quiere es que yo llegue a ser el que era en inferiores y por lo que subí a primera«.

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