Alvarado volvió a perder. Una campaña muy pobre. El equipo está penúltimo, lejos de todo y con internas en el plantel. César Vigevani, un trotamundos que venía precedido de buenos antecedentes, nunca encontró el equipo. La última imagen es patética. El adiós era un hecho.
El mánager del elenco Gustavo Gatti y los principales directivos del “torito”, decidieron que ante San Telmo haya un técnico interino. Por la fecha 15, en carácter de visitante (el domingo a las 15.30), el técnico de la primera local: Osvaldo Nartallo será el adiestrador táctico.
En 13 fechas disputadas el equipo de Vigevani ganó solo 3 cotejos, empató 2 veces y cayó en 8 oportunidades. Sumó 14 puntos, está penúltimo y visita al colista San Telmo que tiene 11 unidades.
Triunfo de San Martín de Tucumán frente a Alvarado de Mar del Plata por 2 a 0 en la fecha 13 de la Primera Nacional.
En La Ciudadela se jugó la décima tercer fecha para San Martín de Tucumán y Alvarado. Partido clave para el conjunto Marplatense que venía de una victoria frente a Nueva Chicago y que se ilusionaba con seguir escalando posiciones para salir del fondo en esta zona A. El ciruja aprovechó su localía y se impuso por 2 a 0 para soñar con el reducido.
A los 12´ del primer tiempo tras un error defensivo de Alvarado, el árbitro Mario Ejarque pita penal, siendo así el quinto que obtiene el santo tucumano en lo que va de esta temporada. Emanuel Dening, el goleador del equipo marcó desde los doce pasos para romper el cero y ponerse en ventaja.
Los dirigidos por César Vigevani intentaron ser protagonistas pero el juego se demoró y se detuvo en reiteradas ocasiones por faltas de manera consecutivas que no dejaban seguir jugando al fútbol a ambos equipos. El Ciruja se fue en ventaja en la primera parte.
En el segundo tiempo, los locales estiraron la ventaja rápidamente a los 50´ gracias a un buen tiro libre ejecutado por Brian Andrada, en donde el arquero rival es tapado por sus propios compañeros que evitaban que tenga una mejor visibilidad para el balón.
Alvarado comenzó a despertarse para intentar descontar el resultado pero el equipo de Alexis Ferrero plantó una buena línea defensiva que evitaba las llegadas del equipo visitante. El conjunto de Mar del Plata comenzó a quedarse sin recursos y sin herramientas para inquietar al local.
La ilusión del reducido está más que intacta para San Martín que acumula su quinta victoria en el campeonato, sumando 17 puntos y estando a 6 unidades del primero que es Agropecuario. Por el lado de Alvarado, sumó su cuarta derrota en el torneo y sigue manteniéndose en lo bajo de esta zona A.
De menor a mayor, el conjunto de César Vigevani golpeó cuando más lo merecía con una gran habilitación de Vadalá y una mejor definición de Ramírez, después lo sostuvo y consiguió tres puntos valiosos.
Hubo una mejoría de Alvarado. El equipo de César Vigevani no mostró mucho en el primer tiempo, pero ya en el cierre de esa etapa y el arranque del complemento, empezó a ser superior a Nueva Chicago, lo dominó, manejó la pelota y tuvo en la jerarquía de siempre de Guido Vadalá un pase perfecto para la diagonal de Ramírez que definió y significó el 1 a 0 en el Mundialista por la duodécima fecha de la Zona A de la Primera Nacional. Los marplatenses se alejan del fondo y se arriman al Reducido.
La ilusión de ver algo diferente en el campo de juego, no se cumplió en la primera mitad. Lo mejor fue el clima, un sol agradable hasta que se fue escondiendo y el frío tan característico del «José María Minella» se hizo sentir. Pero el calor que bajaba de la tribuna de Alvarado intentaba compensar la temperatura, pese a que desde adentro era demasiado poco lo que se ofrecía. Chicago intentó pararse en campo rival en los minutos iniciales, pero rápidamente se equiparó y se jugó de tres cuartos a tres cuartos, con pases sin profundidad y escasas situaciones de gol. Lo más interesante fue para la visita con un tiro libre desde casi mitad de cancha que Lungarzo falló en la salida, perdió de arriba con Vesco que no le dio dirección al cabezazo con el arco libre.
El «torito» marplatense apenas inquietó con un remate alto de José Luis Fernández y, en el tramo final, casi obligado, se adelantó en el terreno y generó alguna aproximación con una buena jugada colectiva que terminó con un remate de Lamardo a las manos de Monllor y un buen desborde por derecha que nadie pudo empujar y otra vez descansó mansa en los guantes del «1» visitante. Demasiado poco para un equipo local que necesita ser protagonista, al menos, en su cancha.
Con los mismos once pero mayor ambición, Alvarado salió al complemento decidido a buscar el triunfo y a los 2′ casi se pone en ventaja, Lamardo tenía para patear, terminó sirviendo para Ramírez y, desde buena posición, se la dio a las manos al arquero. Igual, a los 7′, Vigevani metió mano y mandó a Guido Vadalá para buscar el desequilibrio individual por Makarte ganando más presencia en ataque. Pero el que desbordó por derecha fue Albertengo, metió el centro al primer palo y Fernández anticipó por sorpresa a Monllor pero le erró al arco. El cambio, sin embargo, hizo efecto. Porque a los 13′ Vadalá encaró de derecha al centro y metió un estiletazo bárbaro para la diagonal de Ramiréz que definió bajo ante la salida de Monllor y puso el 1 a 0 para Alvarado que, a esa altura lo merecía.
Chicago salió obligado a buscar más arriba, pero el equipo marplatense estaba bien plantado y se defendía con la pelota, sobre todo a partir de José Luis Fernández, siempre el más claro. El único problema es que carecía de profundidad para ir a liquidarlo y la diferencia era corta frente a un equipo inofensivo, pero que estaba a sólo un gol del empate. Y el Minella se enmudeció a la media hora, cuando el ingresado Mendoza sorprendió con un remate desde lejos que pegó en la parte exterior de la red y muchos creyeron que había entrado. Fue un llamado de atención y el partido empezó a jugarse, peligrosamente, cerca de Lungarzo. Pero Ramírez cometió una falta, tiró la pelota lejos y Fedorco, enojado, le pegó. Amarilla para el autor del gol y expulsión para el central visitante. Negoción.
El tramo final fue de sufrimiento porque cualquier pelota perdida podía dejarte con un empate con sabor amargo. Pero Chicago no tuvo con qué y Alvarado, pese a no aprovechar algunos espacios que aparecieron, cuidó con autoridad el resultado y volvió a ganar de local, para seguir saliendo de los últimos lugares y mirar de reojo el Reducido.