BOCA UNIDOS (Corrientes) 0 – 0 PATRONATO (Paraná)
Así es cuando la mano viene cambiada. Ni siquiera acumulando méritos se alcanza el triunfo. El domingo el “aurirrojo” fue superior a Patronato de Paraná, el puntero del campeonato, sin embargo se tuvo que resignar al empate en cero, al no concretar las situaciones que generó.
Indudablemente Boca Unidos continúa la racha negativa que lo absorbe desde la derrota en Posadas (0-2) y que ya lleva cuatro partidos sin poder sumar de a tres, e inclusive el momento se traslada a su escasa efectividad en ataque sin anotar siquiera un gol en 360 minutos de juego.
Tal vez el empate (0-0) de ayer contra el puntero Patronato de Paraná -de quien lo separa 24 puntos- por la 29ª fecha del torneo de la B Nacional haya sido mezquino con el conjunto de la ribera correntina, porque jugó mejor y generó las mejores situaciones de gol frente a un rival que quedó con diez a los 34’ de La etapa inicial por la expulsión de Marcelo Guzmán.
Si bien lo suyo no fue brillante, hay que reconocer que Boca Unidos pulió varios defectos, especialmente las triangulaciones de media cancha en adelante cuando se mandó en busca del gol, generando situaciones de riesgo. El ariete fue Nicolás Silva, quien moviéndose por todo el frente de ataque inquietó permanentemente a la defensa de Patronato, donde Lucas Márquez trabajó bastante para despejar.
El partido fue bastante equilibrado hasta la expulsión de Marcelo Guzmán, que innecesariamente aplicó un codazo a Valsangiacomo cuando saltaron para cabecear la pelota. El reloj indicaba 34 minutos del primer tiempo y Patronato quedaba con diez. Esto le permitió a Martín Fabro adelantarse más, juntándose con Lucas Oviedo para tratar de armar el fútbol ofensivo.
Estando once contra once, Boca Unidos ya había tenido dos aproximaciones con un zurdazo bajo y cruzado de Nicolás Silva que arrojándose junto a su poste izquierdo Bértoli manoteó la pelota hacia un costado. Y más tarde cuando el mismo Silva metió el pase de izquierda a derecha, entró libre de marcas Fabro que tocó ante la salida del arquero y el balón dio en el poste despejando fuerte un defensor. Patronato sólo avisó con un tiro libre de Becerra que despejó Henrricot.
Con dos líneas de cuatro Patronato trató de hacerse fuerte y evitar que su rival lo lastime de local. Sin embargo la movilidad y atrevimiento de Silva provocó desajustes en su estructura defensiva y el gol merodeó el arco del experimentado Sebastián Bértoli. En la más clara del período inicial, a los 45’ Valsangiacomo le birló la pelota a Andrade en la zona central, avanzó un trecho y entregó un buen pase a Silva quien sacó el disparo bajo y cuando parecía que la pelota entraba con enorme esfuerzo Bértoli alcanzó a desviar, ahogando el grito de gol de la parcialidad local.
En el segundo tiempo se acentuó la tenencia de la pelota por parte de Boca Unidos, que de a poco fue llevando al rival hacia su área, mientras que con la salida de Diego Jara (lesionado) Patronato se dedicó más a defender. Presionó más el local, tanto que a los 3’ estuvo cerca de anotar cuando ante un centro de Bravo dio rebote el arquero, Valsangiacomo la tocó corta para la entrada de frente de Silva cuyo remate se perdió alto.
A los 8’ un centro atrás de Silva lo dejó de cara al gol a Oviedo, pero su fuerte zurdazo se fue sobre el travesaño perdiendo una clara oportunidad. Más tarde, a los 24’ cuando ya estaba en la cancha Pablo Vergara en lugar de Jonathan Cháves, Baroni envió un centro impecable, entró a definir Valsangiacomo, pero no le pudo dar bien a la pelota de cerca perdiendo un gol increíble.
Estaba escrito que Boca Unidos iba a seguir peleado con el arco, porque sus jugadores lo intentaron una y otra vez pero nunca pudieron encontrar la llave justa para abrir el camino al gol. Cuando el reloj marcaba 31’ de juego el técnico Ricardo Rodríguez mandó a la cancha a Martinena en lugar de Valsangiacomo; mientras se esperaba que saque a un volante o a un defensor teniendo en cuenta que Patronato resignó el ataque y se dedicó a defender con todos.
Así, con las intenciones de Boca Unidos de atacar una y otra vez en procura de lograr el ansiado gol, frente a un Patronato que defendió con uñas y dientes la igualdad, llegaron los instantes cercanos al epílogo, sin que el “aurirrojo” pudiera quebrar el vallado defensivo. Fue como si la ansiedad conspiró en el momento de resolver las jugadas. Solamente así se explica cómo teniendo todo para ganar no pudo romper el cero.
Este fin de semana debe jugar con All Boys en Buenos Aires y es de esperar que la mejoría en su volumen de juego se vaya consolidando para que por fin pueda codearse con el gol. Algo que hoy por hoy le hace mucha falta y es algo muy necesario para cortar la falta de triunfos.
Fuente: Diario Época
Foto: Archivo

