Con la permanencia de Central Córdoba ya asegurada, Interior Futbolero mantuvo un rico mano a mano con Hugo Caballieri, entrenador de arqueros del Ferroviario, quien vive el día a día con lucas Calviño, uno de los puntos altos de la última campaña.
Por Juan Cruz Leguizamón
Si hay que hablar de uno de los valuartes de Central Córdoba durante la última temporada de la B Nacional, hay que hablar de Lucas Calviño. Pero existe alguien detrás del arquero del Ferro, un tipo con dos ascensos en el lomo, uno como jugador y otro sentado en el banco, Hugo Caballieri, entrenador de arqueros, el 1 detrás del 1.
«El ánimo es el mejor en todos -manifestó Caballieri- después de haber estado mucho tiempo preocupados por la situación, pero siempre concentrados en lo que debíamos realizar en cada entrenamiento, tanto el entrenador Luis Medero, como el ayudante de campo Adrián Gorostidi y los preparadores físicos Pablo Virgilio y Matías Caro, y mi parte en la preparación de mis arqueros».
A su vez, Caballieri agregó: «No dejamos nada librado al azar, estábamos convencidos de que íbamos a terminar bien. Hoy podemos dormir tranquilos y disfrutar de este momento y del grupo de trabajo, jugadores y cuerpo técnico. Creo que el partido bisagra fue con Sportivo Belgrano (Fecha 36, victoria ferroviaria por 2 a 1), ahí nos jugábamos todo, con ellos y con los que quedaban por delante, en ese partido duplicamos todo lo que veníamos haciendo, el esfuerzo, la convicción y por sobre todo la fe».
Hugo Caballieri participó en dos ascenso de Central Córdoba, uno como jugador (temporada 2007/2008, ascenso del Argentino B al Argentino A) y el conseguido el año pasado al subir a la B Nacional. Para el entrenador de arqueros, la permanencia en la segunda categoría del fútbol argentino, tiene un sabor similar: «Gracias a dios tuve la posibilidad de tener el privilegio de poder quedar en la historia del club con dos ascenso muy importantes para la institución. En lo personal, lo disfruté muchísimo, pero la permanencia en esta categoría fue para mi un poco más por todo lo que hicimos, tanto jugadores como cuerpo técnico, del cual estoy muy orgulloso de ser parte. Es un grupo de trabajo muy profesional, personas extraordinarias, en siete fechas hicimos cosas de un campeón y la verdad que eso es valorable. No nos merecíamos bajar de categoría y gracias a dios podemos decir que somos de B nacional».
Respecto al gran nivel demostrado por Lucas Calviño, Caballieri manifestó: «Con Lucas, además que con los otros arqueros, estoy muy agradecido por su entrega en cada entrenamiento. Lucas fue uno de los puntos más altos en el equipo y en el torneo. Su crecimiento fue muy importante para poder estar firme en cada partido. Es un excelente arquero, como una también una magnifica persona. Disfrutamos mucho cada día que pasaba, cada entrenamiento. Yo le dije a Calviño que mi objetivo era que el fuese el mejor arquero del torneo y por suerte así fue, se lo merece por ser un gran profesional. Eso nos llevó a mantener la categoría, sus buenas actuaciones y el haber protegido muy bien la portería, respondió siempre en las pelotas justas. Todo eso lo conseguimos a través de mucho trabajo, potenciamos sus virtudes y mejoramos sus falencias, eso lo llevó a ser el mejor».
Las consolidaciones de Matías Pato y Sergio Salto, dos productos genuinos ferroviarios, también fueron asunto de elogio para Caballieri: «Son dos personas a las que aprecio mucho, me alegra su rendimiento en esta categoría, estuvieron a la altura de las circunstancias, realizaron un muy buen campeonato. Le deseó una pronta recuperación a Matías Pato (sufrió una fractura de tibia y peroné en el duelo ante Gimnasia de Mendoza)».
Más allá de su labor dentro de Central Córdoba, Caballieri emprendió un proyecto propio, al formar un centro de entrenamiento de arqueros llamado: «Protegiendo la portería».

Respecto al proyecto, Caballieri sostuvo: «Doy gracias a dios por todo lo que mes está tocando vivir en este corto lapso de tiempo. He cumplido varios sueños: ascender, mantener la categoría y ahora mi centro de entrenamientos de arqueros. Está apadrinado por un amigo, que es nada menos que el maestro de los maestros, una persona extraordinaria, Gustavo Piñero, entrenador de arqueros de la Selección Argentina. Mis colaboradores son Luis «Pajaro» Quiñones (entrenador de arqueros de Vélez de San Ramón) y el preparador físico Matías Caro. Este centro está dirigido para todos aquellos arqueros que no tienen la posibilidad de trabajar como verdaderos profesionales y no tienen un entrenador de arqueros en sus clubes. También está dirigido para aquellos que participan en ligas amateur, que quieran ser partícipes de este proyecto, como así también a los arqueritos de las escuelas de fútbol. Es un proyecto muy serio, con cosas nuevas e importantes para cada alumno, contamos con un traumatólogo y un kinesiólogo, que son Mario Herrera y Fernando Lema».
«El objetivo de este centro de entrenamiento es insertar a los chicos a la sociedad, e inculcarles el deporte y el profesionalismo, formándolos como personas de bien. En Protegiendo la portería van a sentirse y trabajar como profesionales y con profesionales. Comenzamos el 16 de noviembre, hasta el 23 fueron entrenamientos gratuitos. Los días de entrenamiento son lunes, miércoles y viernes a las 15.30 en el Complejo de la UTA en la ciudad de La Banda», concluyó Hugo Caballieri.


