Cuatro años después de colocado el sintético, aquella donación de la gestión del ex gobernador provincial Miguel Saiz le sigue trayendo problemas judiciales a Cipolletti.
¿Por qué el césped sintético sigue siendo un dolor de cabeza para Cipolletti? Porque fue un regalo político de un gobierno en retirada que todavía nadie pagó. Pero también porque el cambio de superficie de La Visera fue una decisión inconsulta de parte de la dirigencia de aquel momento, porque sacó al equipo de su cancha en un momento inapropiado y porque cada vez que un futbolista se lesiona «es por culpa del sintético».
Las últimas noticias judiciales indican que hay un juicio en trámite contra el club Cipolletti de parte de Pisos Deportivos S.A. (Sportlink), la empresa que, en 2011, le vendió al Estado provincial el piso sintético colocado en La Visera y del que aún no cobró ni un peso.
El reclamo es de 762 mil pesos, cifra que originalmente era de 397.405 pesos, pero que creció por la inflación de acuerdo a la tasa del Banco Nación. Actualmente, pesa sobre el club un embargo preventivo hasta 500 mil pesos sobre una de sus cuentas bancarias.
La (pre)historia. El proyecto de cinco canchas sintéticas fue de las últimas decisiones tomadas por el gobierno radical de Miguel Saiz en 2011. Como un gesto de múltiples lecturas, el ex intendente de General Roca incluyó al Deportivo Roca entre las beneficiarias para el nuevo piso. Cipolletti no era parte de la idea original.
Pero, en plena campaña electoral, Julio Arriaga, por entonces candidato a vicegobernador de la fórmula oficialista, gestionó que una de las cinco canchas fuera a parar al club Cipolletti. Y lo consiguió. Pero como originalmente la única cancha 5 estrellas, es decir homologada para competencias profesionales y oficiales, era la asignada al Deportivo Roca, Cipolletti tuvo que tramitar un cambio de superficie, ya que iba a recibir una 4 estrellas. Quien se encargó del cambio fue Pablo Verani, sobrino del ex gobernador, por entonces ministro de Economía provincial y muy cercano al club Albinegro.
La deuda. Pisos Deportivos aceptó el pedido de cambio y le envió a Cipolletti el campo 5 estrellas. Así, se generaron dos importes: 1.391.130 pesos que era el valor de la cancha original (4 estrellas) y 397.405 pesos, que era la diferencia entre la cancha 4 estrellas y la 5 estrellas. La empresa le reclama al estado provincial el importe de la cancha 4 estrellas y al club Cipolletti, la diferencia que implicó el cambio de cancha.
En octubre de 2011, el oficialismo perdió las elecciones. Saiz, en retirada, pagó el sintético del Depo. Pero Arriaga nunca llegó a la vicegobernación y al piso de La Visera le soltaron la mano.
El lugar de Arriaga lo ocupó Alberto Weretilneck, quien acompañó a Carlos Soria en la fórmula triunfante. Luego de la trágica muerte del electo gobernador, Weretilneck asumió la gobernación y ahora la dirigencia del club espera que su gestión responda por aquella donación.
¿Quién paga? Hace unos días, Aldo Chelo, gerente de Sportlink, le confirmaba a este diario las acciones judiciales en contra del club Cipolletti, pero aclaraba que en verdad quien tiene que pagar es la provincia.
Desde la dirigencia albinegra opinan lo mismo que Chelo sobre quién debe pagar, pero rechazan las acciones contra la institución. «No hay ningún documento que involucre a Cipolletti en la compra del sintético «porque es una operación de la que no participó. El club recibió una donación como la recibió Roca, pero nunca emitió orden de compra alguna», sostuvo Sebastián Caldiero, abogado del club.
También aclaró que si bien es cierto que Sportlink emitió la factura por el diferencial en el sintético a nombre de Cipolletti, esto no prueba ni obliga a l club a pagar ese importe porque, afirman, no les corresponde. Sí firmaron el remito cuando finalmente llegó la cancha a modo de «recibido».
A Cipolletti no le consta que la empresa tenga documento alguno que registre el cambio de cancha, lo que no significa que no sea legitimo su reclamo porque la cancha 5 estrellas está. Lo que no corresponde es que lo pague el club», remarcó Sebastián Caldiero.
El caso se ha transformado en un círculo vicioso en el cual Pisos Argentinos, ante la falta de respuesta de parte de la provincia, le reclama al club Cipolletti para que este le reclame a la provincia. En el club esperan que el actual gobierno provincial asuma la deuda contraída por la gestión radical. Hay señales de que así será.
¿Vuelta a lo natural? Hay dirigentes abocados a la factibilidad, sobre todo económica, de una vuelta al césped natural. Un proyecto posible es quitar el sintético de La Visera para resembrarla y colocar el piso artificial en un predio de cuatro hectáreas que el club recibió del municipio en la Isla Jordán, al lado de Caza y Pesca. Allí se construiría un campo de entrenamiento.