El Sabalero sigue sin poder ganar, pese a no jugar por nada y suma ocho derrotas y dos empates en los últimos 10 juegos. Mateo Acosta de penal convirtió el gol de la victoria, tras un penal cometido por Castet.
Colón perdió ante Estudiantes en Caseros por 1 a 0, en el maco de la fecha 33 de la Primera Nacional. Mateo Acosta convirtió el gol de la victoria tras un evitable penal cometido por Facundo Castet.
A los 10 minutos, Lago robó en la mitad de la cancha y se desplazó con la pelota en su poder hasta el área. Allí, remató cruzado al arco, pero la pelota pasó lejos del segundo palo de Budiño.
A los 13 minutos, un error en la salida de Soto propició una seguidilla de remates al arco de Colón, pero Paredes respondió correctamente en todas las chances de peligro y defendió el arco sabalero.
A los 22 minutos, Castet pifió en el área de Colón y después cometió falta contra Correa cuando quedaba mano a mano con el arquero, provocando un penal en favor del Pincha. Desde los 12 pasos, Mateo Acosta convirtió de penal tras definir al centro del arco. Paredes se tiró a su derecha y no pudo tapar el remate.
Cuando terminaba la primera parte, Correa quedó mano a mano con Paredes, pero el arquero achicó bien y se quedó con la pelota antes de que el delantero rival pueda rematar. En la disputa, el arquero de Colón sufrió un raspón en la cabeza de parte de Correa.
Ya en el segundo tiempo, a los 15 minutos, el recién ingresado Jourdan probó con un centro desde la derecha que le salió al arco y casi cuelga a Budiño, pero la pelota se por encima del travesaño.
El partido se tornó chato, con un Estudiantes cuidando el resultado y un Colón que, con más posesión, no pudo generar peligro. Recién a los 39 minutos, Castet recibió un pase de Lago a un costado del área de Estudiantes y centró al medio, para que el recién ingresado Córdoba remate al arco. Sin embargo, la pelota se fue a un costado del primer palo.
A los 42 minutos, otra vez Córdoba generó peligro en favor de Colón. Tras un rebote de un defensor de Estudiantes, el joven delantero quedó mano a mano con Budiño, pero no pudo rematar al arco y el arquero se quedó con la pelota.
A los 50 minutos, Barraza dio por finalizado el encuentro y selló la victoria de Estudiantes de Caseros. Con este resultado, el Pincha quedó segundo en la Zona B, a un punto del líder Gimnasia de Mendoza, que todavía no jugó su encuentro.
Con esta nueva derrota, Colón sumó dos puntos de los últimos 30 en juego, consolidando una campaña para el olvido.
Con goles de Martín Battallini, Talleres (RE) le ganó 2-0 a un amarrete Colón por la fecha 31 del grupo B de la Primera Nacional. El Sabalero fue una lágrima.
Colón afrontaba este domingo un partido determinante en su camino por sostenerse en la Primera Nacional visitando a Talleres (RE) en el estadio Pablo Comelli, por la 31ª fecha de la Zona B. Pero nunca intentó ganar y perdió 2-0 ante un rival que puso corazón con goles de Martín Batallini.
En un campo de juego en pésimas condiciones, el Sabalero salió a esperar y darle la iniciativa al rival, que necesitaba ganar sí o sí. En los minutos iniciales no se notaba un dominador claro, ya que se prestaban la pelota sin lograr asociarse bien en ataque. Los primeros indicios del visitante llegaron por la derecha con Jourdan. Sin embargo, a medida que fueron pasando los minutos, el dueño de casa empujó y fue metiendo de a poco al rival contra su arco, aunque por el momento sin generar peligro.
Barrios era un problema constante para la zaga sabalera con su movilidad. El elenco de Vivaldo buscaba por arriba, apuntando a la gran falencia de Colón en este campeonato. No era casualidad, sino una herramienta pensada para encontrar soluciones en un momento tan apremiante. Talleres también elegía la banda derecha para atacar. Hasta los 13 minutos, nada del Sabalero en ofensiva. Se notaba la falta de marca en el medio de Colón, una zona que Talleres aprovechaba, aunque con la mira torcida. La tensión se palpaba en el ambiente y cada acción generaba aplausos y reproches. Había demasiado en juego en 90 minutos.
De a poco el cotejo fue cayendo en intensidad, porque en realidad lo que imperaba era lo que hacía Talleres, mientras que Colón solo se ocupaba de neutralizar y ver qué podía hacer arriba. En este sentido, ausencia total de ambición. Pero teniendo en cuenta lo mal que le fue en el torneo, no perder era clave para sellar la permanencia, y por eso no sorprendía la postura: amarreta y nada más. Escalada llenaba el área de centros, pero sin efectividad, para fortuna de Colón, donde Giménez comenzaba a tener cada vez más trabajo.
Lo de Colón era apático y mezquino. Resignado a hacer solo lo necesario para sumar el punto que le falta para salvarse, no atacaba. Ni un acercamiento para destacar en 35 minutos de juego. Talleres (RE) era el que intentaba, aunque sin ideas claras. No se podía esperar mucho más de dos equipos con un presente y una temporada magros. Sobre el final, el Sabalero pareció salirse un poco de su plan con ataques por las bandas, pero sin disparos al arco. Así se extinguieron los primeros 45 minutos: con un Colón inofensivo, que solo atinó a no perder para cumplir con su negocio.
El segundo tiempo de Talleres (RE) y Colón
La novedad para el complemento fue el ingreso de Christian Bernardi por un lánguido Barreto, que pasó prácticamente desapercibido. Medrán entendió que había que hacer algo para intentar algo más, porque no tuvo situaciones y el empate sin goles quedaba muy corto con todos los minutos que había por delante. Pero la cosa no variaba, Talleres (RE) iba y acorralaba al Sabalero, que mantenía su tesitura de atacar lo justo y necesario. Incríble, pero que tiene algo de lógica por lo que hay en juego. Toda la responsabilidad es del local, que va como puede.
Pero en el fútbol cualquier cosa puede pasar y, de un plumazo, al Sabalero se le desplomó el plan. A los 12′, Martín Battallini marcó un gol de novela para abrir el marcador y, tres minutos después, metió el segundo para hacer delirar a la gente y hundir a Colón. Medrán, enloquecido, metió varios cambios para intentar una reacción. Se pagaba cara al plan mezquino y la falta de ambición ante un rival que necesitaba sí o sí ganar.
Ni con las variantes algo cambió en Colón: se repetía en todas sus falencias, incapacidad e impotencia. Un resultado que ya estaba cerrado por lo que se veía en la cancha. Seguía sin patear al arco, en una enfermedad grave que nunca tuvo un remedio. Apenas para resaltar algo de Lago en su rebeldía para atacar, pero de manera individual y no alcanzaba. Los demás, ausentes. Pero por más que fuera un cúmulo de arrestos, nada varió y Colón una nueva decepción. Fue una lágrima, nunca compitió y no para de tocar fondo. Un equipo sin alma ni actitud para simplemente sumar el punto que necesita para salvarse. Ya lleva ocho sin ganar y vaya a saber cómo va a terminar.
Talleres, que estaba obligado a ganar si no quería descender esta tarde, salió a jugarlo con alma y vida y se quedó con todo: en una ráfaga, rompió la racha de casi 1000 minutos sin marcar goles y Martín Batallini, a los 13 y a los 17 le puso cifras definitivas al encuentro, ante un Colón diezmado en todos los sectores del campo.
Hoy por hoy, el «Sabalero» es su peor enemigo: ni siquiera supo aprovechar la gran ayuda de Estudiantes de Buenos Aires, que ayer goleó 3 a 0 a CADU y que,con apenas un empate, esta tarde salvaba la categoría. De esta manera, sigue esperanzando a los rivales, todos se le animan y le queda lejos el punto que le asegure la salvación, teniendo que estirar la agonía hasta el domingo que viene.
El «Sabalero» recibirá el próximo sábado por la tarde a Deportivo Morón, uno de los equipos que pelea por ser puntero en su zona. Luego será visitante de Estudiantes de Buenos Aires y cerrará el campeonato con un partido que podría ser, hoy, una hipótetica final ante Defensores Unidos de Zárate. Una victoria previa, le permitiría a Colón, evitaría llegar con chances de descender a ese partido. Por el lado de Talleres de Remedios de Escalada y CADU, ambos equipos están obligados a ganar todos sus partidos, ya que están a 8 puntos de distancia de Colón. A CADU le queda en su carretera enfrentar a Chicago, Temperley y Colón, mientras que al «Tallarín» le queda Mitre en Santiago del Estero, Chaco For Ever de local y Almirante Brown de visitante.
-SÍNTESIS-
Talleres (RE): Damián Tello; Maximiliano Rodríguez, Luciano Sánchez, Nicolás Malvacio, Patricio Romero; Luciano Zannier, Nelson Acevedo, Sebastián Gallardo, Franco Vedoya; Martín Batallini y Leonel Barrios. DT: Jorge Vivaldo.
Colón: Tomás Giménez; Facundo Sánchez, Nicolás Thaller, Guillermo Ortiz, Facundo Castet; Federico Jourdan, Cristian García, Nicolás Talpone, José Barreto; Ignacio Lago y Facundo Castro. DT: Ezequiel Medrán.
El León del Imperio salió victorioso del Cementerio de los Elefantes ante un Sabalero en crisis permanente que no para de hundirse y se llevó un 1 a 0 que lo colocó a solamente tres puntos del líder de la Zona B de la Primera Nacional, el mendocino Gimnasia y Esgrima. El Negro, que cumplió su peor campaña en años, quedó a nueve unidades del descenso directo.
COLÓN (SANTA FE) 0-1 ESTUDIANTES (RÍO CUARTO)
Estudiantes y Colón se enfrentaron en el Estadio Brigadier General Estanislao López, por la fecha 30 de la zona B de la Primera Nacional 2025. El elenco que dirige con gran experiencia Iván Delfino logró un histórico triunfo por 1-0. Lucas González marcó, a los 33 minutos del primer tiempo, el único gol del partido que le permitió a los celestes sumar de a tres para la tabla y volver a la ciudad con una sonrisa más que merecida.
Es que el «León» logró su cuarta victoria consecutiva y llegó a los 53 puntos, habiendo enfrentado a un grande de la categoría con importantes figuras en su plantilla. Con inteligencia y astucia, lograron cerrar un partido que los invita a soñar en grande ya en el tramo final de la competencia.
Estudiantes iguala el tercer puesto de la zona B junto a Deportivo Morón, a solo un punto del escolta, Gimnasia de Jujuy. El único líder del grupo es Gimnasia de Mendoza, con 56 unidades.
A falta de cuatro fechas para que finalice la fase regular, el «Celeste» tiene prácticamente asegurado su lugar en el reducido, de tal manera que a fuerza de entrega y buen fútbol buscará dar pelea hasta el final para intentar quedarse con el primer puesto de la zona B y jugar la final por el ascenso a la Liga Profesional.
El próximo compromiso de los de la Avenida España será ante Mitre de Santiago del Estero, en Río Cuarto. El «León» y el «Aurinegro» se enfrentarán el domingo 14, desde las 16:00 horas.
El presente de Colón es caótico en lo deportivo: suma 18 derrotas en el torneo y aún no puede asegurar la permanencia. Lo único que mantiene un hilo de esperanza es que los rivales directos tampoco sumaron, pero la realidad es que el margen es mínimo y el equipo sigue dependiendo de sí mismo.
En lo que va de la competencia, Colón lleva jugados 15 partidos en el Brigadier López, de los cuales apenas ganó cinco, empató tres y perdió siete.
Así las cosas, sumó 18 puntos sobre 45 en disputa, con una efectividad de apenas el 40% y una diferencia de gol de -2, con nueve a favor y 11 en contra.
Pero además, suma cuatro partidos sin ganar como local, con tres derrotas y un empate. La última victoria en el Brigadier López fue ante Almirante Brown por 1-0.
La próxima fecha será decisiva. Colón deberá visitar a Talleres de Remedios de Escalada, que se juega su última carta para evitar el descenso: si no gana, pierde la categoría. Será un partido de hacha y tiza, con mucho en juego y la presión total sobre un Sabalero que, al menos, necesita rescatar un punto para empezar a sellar su permanencia.
Estudiantes -RC- (1): Brian Olivera; Gonzalo Maffini, Lucas Angelini, Matías Ruiz Días, Alejandro Cabrera; Juan Antonini, Lucas González, Martín Garnerone; Javier Ferreira, Tomás González y Mauro Valiente. DT: Iván Delfino