Ernesto «Pinti» Álvarez, atacante de Crucero del Norte se sumó en este arranque de semana al stream de Interior Futbolero, luego de haber convertido uno de los golazos del fin de semana ante Defensores de Villa Ramallo.
El triunfo ante el Elefante dejó bien ubicados en la tabla de posiciones a los misioneros pensando en el futuro próximo, Alvarez se refirió al equipo en estas siete fechas: “Estamos contentos y confiados en como arrancamos este campeonato, todos los partidos que jugamos lo hicimos de la mejor manera”. Además, agregó: “Cada partido para nosotros es una final porque sabemos lo que Crucero pasó el año anterior, no fue bueno para el club. Hoy en día la realidad es otra”.
El Colectivero comenzó el torneo con el pie derecho en estas primeras jornadas y se coloca en segunda posición, solamente detrás de Racing. Justamente, ante los cordobeses fue la única caída del campeonato y el delantero se refirió a ese encuentro correspondiente a fecha 3: “El resultado del partido contra Racing fue una mentira, merecimos algo más. No soy de hablar de los rivales y de la ayuda que reciben”.
Uno de los ítems que apuntó el paraguayo sobre ese partido es el de los árbitros, donde los fallos aún se observan: “El arbitraje del futbol argentino está golpeado, cada partido para los árbitros es como un examen, se evalúan como nosotros mismos. A veces lo hacen bien y a veces dejan mucho que desear, hay que comerse todo eso”.
De cara al partido ante Central Norte, Álvarez manifestó: “El partido del miércoles (por mañana) va a ser muy complicado, vamos a tener que tomar todos los recaudos para enfrentar este encuentro”. Además, agregó “Nosotros sabemos cuáles son los partidos que se tienen que ganar para poder mantenernos en la pelea, nuestro objetivo principal es entrar entre los 8. Hoy estamos en una posición muy buena. Ojalá podamos clasificar en este torneo tan largo”.
Por último, curiosamente, el goleador reside actualmente en Encarnación (Paraguay) –a poco más de 10km de Posadas- y todos los días debe cruzar el puente para entrenar en Garupá: “Todos los días para entrenar cruzo la frontera de Encarnación, que es donde vivo, a Argentina para ir al club, tengo alrededor de dos horas de viaje a la ida y el regreso es mucho más tranquilo y rápido”, cerró.