Con gol de Jonatan Goitia, el Malevo sigue vivo y se ilusiona más que nunca con el ascenso a Primera.
Cuando un equipo entra en el juego de Riestra, le cuesta salir. Porque te envuelve, te enloquece, hace que pierdas la cabeza y, como si fuera poco, jugar al fútbol es demasiado complejo.
Al igual que lo hizo en Tucumán frente a San Martín, el Malevo impuso las condiciones: anuló a Quilmes por completo, lo eliminó del Reducido y avanzó a la semifinal, instancia en la que enfrentará a Almirante Brown.
La visita empezó el encuentro con una línea de cinco y, ante la continuidad de la paridad (resultado que no le servía), Matías Módolo sacó a dos defensores para sumar gente en el medio y la ventaja llegó. Tras un grosero error de López Quintana, quien jugó para el medio y le regaló la pelota al rival, Landriel, quien había ingresado poco antes, asistió a Goitía para abrir el marcador.
A partir de ahí, el Cervecero intentó por abajo, por arriba, por todos lados. Pero el gol nunca llegó. La falta de definición y de ideas al momento de atacar hizo que el equipo entrara en la desesperación, estadío del que nunca salió. Así, pese a la ventaja deportiva, a la cerveza se lo cortó la espuma. (Olé)
Deportivo Riestra y Quilmes igualaron esta tarde 1 a 1 en el encuentro de ida de una de las llaves de los cuartos de final del torneo reducido de la Primera Nacional de fútbol, que determinará el segundo ascenso a la Liga Profesional para la próxima temporada.
El encuentro se llevó a cabo en el estadio Guillermo Laza, en el barrio porteño del Bajo Flores, y Lázaro Romero puso en ventaja a Riestra; mientras empató Martín Río, ambos en la parte final.
La primera etapa fue cambiante, con aproximaciones a los arcos de ambos equipo y la situación más clara fue para Riestra, cuando a los 26 minutos un remate de Milton Céliz se fue apenas desviado, tras un rebote.
A un minuto del final de la etapa, Riestra tuvo otra opción clara para marcar, tras un disparo de Jonatan Goitia y una muy buena tapada del arquero de Quilmes, Milton Álvarez.
En el segundo período, Riestra se adelantó en búsqueda de la victoria que le diera una ventaja en la serie y, tras varias jugadas en las que se acercó peligro, a los 13 minutos, Lázaro Romero clavó un zurdazo desde afuera del área en el ángulo derecho de Milton Álvarez y adelantó al local.
Cuando parecía que Riestra se adueñaba del juego y el partido, reaccionó Quilmes y en su primera llegada a fondo en la parte final, igualó el marcador. Axel Batista habilitó en el área a Mario Rio, quien con un remate corto y en el segundo palo, superó al achique de Ignacio Arce y estableció el 1 a 1, a los 22 minutos.
Tras el empate del «Cervecero», Riestra perdió la intensidad del comienzo del segundo tiempo, el partido se emparejó y concluyó casi sin emociones, con un merecido reparto de puntos.
El cotejo desquite se desarrollará el lunes venidero a las 15.30, en el estadio Centenario de Quilmes, en el que Riestra deberá ganar para poder avanzar a las semifinales, porque el «Cervecero» cuenta con ventaja deportiva por haber finalizado en una mejor posición en la tabla general del torneo.
– Síntesis –
Riestra: Ignacio Arce; Jonatan Goitia, Eric Tovo, Nahuel Iribarren y Nicolás Dematei; Pedro Ramírez, Fermín Antonini, Milton Céliz y Lázaro Romero; Walter Acuña; y Ramón González Herrero. DT: Matías Módolo-Bruno Maffoni.
Quilmes: Milton Álvarez; Mario López Quintana, Gabriel Díaz, Renzo Giampaoli e Iván Erquiaga; Adrián Calello y Martín Río; Iván Colman, Axel Batista y Mario Sanabria; y Federico Anselmo. DT: Ariel Fuscaldo.
Goles en el segundo tiempo: 13m. Lázaro romero (R) y 22m. Martín Río (Q).
Cambios: en el segundo tiempo, 10m. Gustavo Fernández por Ramón González Herrero (R); 15m. Carlo Lattanzio por Federico Anselmo (Q) y Facundo Castro por Iván Colman (Q); 27m. Leonardo Landriel por Lázaro Romero (R) y Joaquín Postigo por Adrián Calello (Q); 36m. Emilio Mac Eachen por Fermín Antonini (R) y Diego Magallanes por Eric Tovo (R); 37m. Agustín Bindella por Iván Erquiaga (Q) y Martín Giménez por Mario Sanabria (Q)
Amonestados: Eric Tovo (R), Lázaro Romero (R), Mario López Quintana (Q), Iván Colman (Q), Walter Acuña (R), Martín Río (Q) y Facundo Castro (Q),
San Martín perdió ante Deportivo Riestra y seguirá un año más en la Primera Nacional. Después del golpe de quedarse sin la final por el primer ascenso a Primera, el Santo no aprovechó la ventaja deportiva (con el empate avanzaba) y un arbitraje vergonzoso de Diego Ceballos lo dejó sin ilusión. A los 33 fue el gol visitante de Lázaro Romero para el 1 a 0.
Luego de un recibimiento extraordinario, con una Ciudadela colmada como siempre, el trámite del partido fue tenso, con muchas disputas entre locales y visitantes, más hablado que jugado, y con la mira puesta en el arbitraje de Diego Ceballos, quien cobró todo a favor del visitante.
Recién a los 25′ se acercó San Martín por primera vez con peligro y fue cuando Nahuel Banegas casi conecta un centro de Quilez. Esa situación levantó a los hinchas y contagió al Santo que empezó a meter en un arco a Riestra.
Pero a los 31′ Riestra llevó peligro con un remate desde afuera del área: la pelota se le movió en el aire a Darío Sand y casi protagoniza un blooper que terminó en córner para el equipo que tiene en el otro arco a un conocido como Nacho Arce, el arquero del último ascenso del Santo en 2018.
A los 33′ llegó el baldazo de agua fría: gol de Riestra. Lázaro Romero definió bárbaro ante Sand para el 1 a 0 y sembrar la duda en Ciudadela. Con este resultado, San Martín quedaba eliminado de toda posibilidad de ascenso.
A los 40′ reaccionó San Martín otra vez con Banegas: un remate cruzó todo el arco de Arce y nadie alcanzó a empujarla.
A los 45′ llegó la gran polémica de la primera etapa: un patadón en la cabeza de Dening no mereció la roja de Ceballos. El final fue con empujones y escándalo en Ciudadela. Al ST nos vamos.
En el segundo tiempo fue más de lo mismo: Frontini metió tres cambios juntos, pero no cambió San Martín.
A los 35′, Diego Ceballos no cobró un penal a Nahuel Banegas. El partido comenzó a picarse y el clima cada vez se puso más caliente en las tribunas y en la cancha,
El bochorno fue total al final del partido y con máxima tensión en la cancha y en las tribunas, llegó el final de esta pesadilla. San Martín no jugó a nada y Ceballos le terminó de quitar la ilusión al Santo. Final de un año de pesadilla y de la etapa de un técnico que nunca le encontró la vuelta a un equipo sin personalidad, actitud ni juego.