Andrés Guglielminpietro, director técnico de Central Córdoba de Santiago del Estero, habló con Interior Futbolero Radio en la previa del partido frente a Atlético Paraná.
Central Córdoba se prepara para recibir a Atlético Paraná este domingo desde las 15:00, en un encuentro que será decisivo para la continuidad del Ferroviario en la B Nacional. En la antesala, hablamos con Andrés Guglielminpietro, quien expresó sus sensaciones a IF Radio.
El DT nos se mostró contento por haber llegado a esta instancia, que por momentos la vieron complicada, habiendo perdido dos partidos de locales: “Nos hubiese gustado ganar y no depender de nadie, pero estamos bien”. “El otro día perdimos mal, por detalles, porque hicimos un buen partido”, agregó.
El ex jugador de Boca Juniors, le contó a Interior Futbolero que el fin de semana pasado estuvieron más pendientes de los resultados de los partidos, en este, cree que si ponen la mente en el partido de Juventud, pueden perder el eje, pero confiesa que seguramente el ayudante esté con la radio al oído manteniéndose al tanto del partido de Juventud: «La primera preocupación es ganar. Si en la otra cancha empatan, mejor», tiró.
Asimismo, Andrés confesó que encontraron un modelo, en el que creen en lo que hacen: «Hemos encontrado el ser un poco más firmes. A partir de ahí creamos muchas situaciones». El equipo está más confiado, y los partidos que han perdido fueron por detalles. Analiza que contra Atlético Paraná, deberán «trabajar por el costado donde juega Ekkert, que es el que maneja el equipo y van a tratar de ser firme atrás y salir rápido, como vienen haciendo en los últimos cuatro partidos».
Con respecto a Juventud Unida Universitario de San Luis, rival de Central Córdoba en la lucha por la permanencia, dijo: “Es un equipo que en instancias finales tiene un plus« y en caso de haber un desempate, Central no se siente con una ficha más. Ambos equipos van a salir a jugar. «No tenemos en cuenta la fecha del desempate. Salimos a ganar este partido».
Para cerrar la entrevista, Guglielminpietro hizo un análisis en todos los aspectos sobre la categoría: “Ha caído un poco el nivel, pero se ha hecho un poco más pareja para todos. Seguramente Talleres hizo una diferencia porque se armó con un presupuesto poco pensado para el resto. El resto de los equipos están muy parejos”. «Me apasiona el Nacional B, mi trabajo y estar acá», cerró.
Jorge Milano, dirigente de Villa Dálmine y representante de la B Nacional en el Comité Ejecutivo, dialogó con IF Radio el pasado jueves y brindó algunos detalles sobre la reunión que sostuvo junto a otros directivos con Primo Corvaro .
La charla comenzó con una reseña de lo que fue la reunión de Daniel Ferreiro presidente de Nueva Chicago, Pablo Toviggino presidente consejo federal, Jorge Milano y otros junto a Primo Corvaro (Representante de FIFA).
“La reunión la pedimos nosotros, porque hablaron con mucha gente, pero mágicamente se olvidaron de la gente del ascenso y del anterior».
«Ellos se disculparon con nosotros y se llevaron una buena impresión. Se dieron cuenta que no son tan desastrosos los dirigentes del ascenso, como les dijeron los dirigentes de primera», continuó Milano.
Además, destacó: «Le explicamos que la mayor cantidad de la deuda de la AFA proviene de los clubes de primera».
El dirigente del Viola se expresó en defensa de los clubes que deben verse representados en AFA: «No hay que defender sólo a los grandes clubes y algunos chicos. Esto no es Boca, River y la Super Liga, detrás hay un montón de clubes que tienen que estar presentes en la Asociación de Fútbol Argentino». «Esto fue lo que le fuimos a transmitir a esta gente que muy amablemente nos atendió y nos comprendió”, siguió.
Al ser consultado por la impresión que Corvaro se lleva de AFA, sostuvo: «Se lleva la imagen completa, se va con la versión de todos (No sólo la de Angelici y Lammens). Hay algo en lo que se coincidió con Corvaro: nuestros estatutos son obsoletos, hay que actualizarlos, hay que acomodarlos a la norma FIFA«.
«Van a venir a ayudarnos con una comisión normalizadora, para seleccionar un nuevo presidente, para actualizar los estatutos, no quieren que el gobierno intervenga al fútbol. Al gobierno lo gobierna el fútbol«, disparó Milano.
En cuanto a la conformación de la dicha comisión, explicó: «Los candidatos que formen la comisión no pueden ser presidente después». «Nosotros vamos a pedir uno por categoría de ascenso, uno por liga del interior, dos por primera división. En teoría, lo vamos a elegir entre todos nosotros y tienen que representarnos los mejores dirigentes, para salir bien parados de toda esta situación».
Con respecto a la Super Liga, se necesitan 60 de las 75 voluntades para cambiar el estatuto y aprobar el proyecto. La B Nacional tiene 12 votos, y juntando unos votos más, pueden llegar a vetar el cambio. «Los dirigentes no son tontos. No van a votar cualquier cosa». «El veto del cambio de estatuto puede venir desde los clubes de Primera. Yo me preocuparía por ello«, cerró.
De ganar o empatar su último partido, Talleres de Córdoba se transformará en el club con mayor porcentaje de puntos obtenidos en toda la historia de la B Nacional. El mejor registro corresponde al momento al Estudiantes de La Plata que dirigía la dupla compuesta por Miguel Ángel Russo y Eduardo Manera que en la temporada 94/95 ascendió con puntaje récord. En este informe de Interior Futbolero, un repaso por los equipos más ganadores de la categoría creada en 1986.
La campaña de Talleres no sólo quedará inmortalizada en la memoria de los hinchas cordobeses por los 12 largos años que tuvieron que esperar para volver a ver a su club en la Primera División del fútbol argentino. Es que con obtener un punto más, los dirigidos por Frank Darío Kudelka establecerán una nueva marca en la B Nacional al tener la posibilidad de transformarse en el equipo más efectivo de la historia de la división, cuya primera edición se disputó entre 1986 y 1987. Hasta la vigésima fecha, la penúltima de este campeonato de transición, la T lleva cosechados el 80 por ciento de los puntos en disputa y está a un paso de quedarse con la mejor marca.
Fue Estudiantes de La Plata, en la temporada 94/95 el que estableció un récord que hasta el momento lleva 21 años sin poder ser superado. En aquella ocasión, el conjunto que era conducido tácticamente por la dupla Russo Manera obtuvo el ascenso cinco fechas antes del final tras vencer a Gimnasia y Tiro en Salta por 1 a 0 con un gol de José Luis Calderón. El Pincha, que había descendido la temporada anterior, tenía un verdadero equipazo que contaba con jóvenes promesas como el mencionado Calderón, Juan Sebastián Verón, Carlos Bossio, Edgardo Prátola, Martín Palermo, y los hermanos Diego y Rubén Capria, entre otros; muchos de ellos terminaron luego por triunfar en los clubes más grandes del país y del exterior, además de jugar para el Seleccionado Argentino. Estudiantes, en una época en que las victorias aún valían dos puntos, finalizó como campeón con 65 puntos tras 42 partidos, lo cual se tradujo en un 77,3 por ciento de efectividad.
Estudiantes de La Plata campeón de la temporada 1994/1995. Con el 77,3 por ciento de efectividad, es poseedor de la marca que intentará superar Talleres. Foto: Sitio oficial de Estudiantes.
Antes que los platenses la marca en la B Nacional era propiedad del Deportivo Armenio, que en la edición estreno de la divisional ascendió con el 73,8 por ciento de los puntos en juego, producto de 62 puntos en 42 encuentros disputados. Los de Maschwitz, que contaban con 35 años de historia en aquel entonces, dieron un verdadero golpe al consagrarse campeones y postergar a equipos históricos del fútbol nacional como Huracán, que acababa de sufrir el primer descenso de su vida, Banfield, Chacarita, Belgrano de Córdoba y Lanús. Luego de un arranque irregular, en el que tras ocho fechas sólo había logrado sacar la mitad de los puntos en disputa, el plantel dirigido por Alberto Parsechian apuntaló su campaña y consiguió un invicto de 34 partidos que lo llevó a obtener el título y el ascenso.
Un par de años más tarde, en la temporada 89/90 Huracán retornaría a la Primera con otra campaña formidable, para así dejar atrás el mal trago de una inédita incursión en la B Nacional que no sería la última. Sin embargo, con una efectividad del 71,4 por ciento de los puntos, el Globo no pudo superar la marca de Armenio, aunque a sus hinchas poco les importó, ya que únicamente pensaban en salir campeones para retornar a la máxima divisional. El año anterior, el ascenso había sido propiedad del Deportivo Mandiyú de Corrientes, dueño de una accidentada historia y de un porcentaje del 69 por ciento que lo colocó en la sexta ubicación de los equipos más eficaces de la B Nacional. Quinta, con un 70,2 por ciento, quedó la campaña del Banfield campeón de la temporada 2000/2001, un campeonato que se jugó dividido en Zona Interior y Zona Metropolitana, donde el Taladro había quedado segundo detrás de Quilmes en esta última. En semifinales enfrentó y eliminó a Instituto de Córdoba, y en la final se volvió a ver las caras con el Cervecero al cual derrotó en ambos partidos de la serie.
Deportivo Armenio, primer campeón de la B Nacional en 1987, sacó el 73, 81 por ciento de los puntos en juego. Foto: josecarluccio.blogsopot.com
Así como estos porcentajes llaman la atención, también lo hacen los de los campeones menos efectivos: Tiro Federal de Rosario (2004/2005), Godoy Cruz (2005/2006) e Instituto de Córdoba (2003/2004), ascendieron a primera tras cosechar poco más de la mitad de los puntos en juego. Claro, en aquellos años se jugaban dos torneos por año que depositaba a sus ganadores en una final por el título. Los tres ganaron el Apertura y luego cumplieron con discretas campañas durante el Clausura, pero en todos los casos supieron despertar a tiempo para ganar las finales y hacerse con su lugar en la Primera División.
Lo que resalta más la temporada de Talleres (y también las mencionadas de Estudiantes y Deportivo Armenio) son las actuaciones que han tenido los equipos más grandes del país que debieron transitar por la B Nacional. River Plate, el club con mayor cantidad de títulos locales, figura en la decimonovena posición en cuanto a efectividad con un porcentaje del 64 por ciento de los puntos obtenidos, producto de las 73 unidades que rescató durante sus 38 participaciones de la temporada 2011/2012. Rosario Central, en la 2012/2013, sacó 74 puntos con lo que totalizó un 64,9 por ciento, la decimosexta mejor producción. Al año siguiente, Independiente de Avellaneda ni siquiera pudo ser campeón y terminó por ascender tras finalizar en la cuarta posición y disputar un desempate con Huracán, tras lo cual terminó por disputar 43 encuentros con un 50,7 por ciento de efectividad.
River Plate, el club más grande en jugar en la categoría, fue campeón en 2012 con un porcentaje del 64 por ciento, la decimonovena mejor marca. Foto: La Gaceta.
Otros casos llamativos son los de Unión de Santa Fe en 2014 y Olimpo de Bahía Blanca en 2001. El Tantengue tiene la novena mejor campaña de la historia, pero no fue campeón, ya que aquel torneo, disputado en tan sólo seis meses (como el actual) coincidió con una reestructuración de calendario y plazas que concedió la friolera de diez ascensos a la máxima. Los santafesinos, de todas maneras, fueron el club que más puntos sacó (41, el 68,3 por ciento del total) en aquel torneo cuyo formato eran dos zonas de 11 equipos. Lo de Olimpo fue algo similar: en 2001 se decidió reducir el número de clubes en la B Nacional y se dispuso que la misma se dispute en dos etapas; la primera por el título de campeón enfrentó a todos los equipos entre sí en 24 fechas y la segunda estableció tres zonas de ocho para establecer los descensos y los clasificados a los play off por el segundo ascenso. Olimpo ganó el torneo regular jugado en seis meses con 45 puntos, es decir, un 62,5 por ciento de efectividad.
Campeón a tres fechas del final tras su épica victoria en Floresta ante All Boys, una de las motivaciones de Talleres pasa justamente por dejar una nueva marca en el fútbol de ascenso de la Argentina. Si ganan, los cordobeses habrán obtenido el 81 por ciento de los puntos en disputa, casi el 78 si empatan y 76 si pierden, justo uno por debajo del citado Estudiantes campeón del ‘95. Otro dato curioso que quedará también en los registros es el de la cantidad de partidos jugados, ya que Talleres habrá disputado 21 juegos para llegar a Primera y, junto a los casos mencionados anteriormente de Olimpo (24) y Unión (20), será también uno de los conjuntos con menor recorrido realizado a la máxima categoría.