El Fogonero apostó por la dirección técnica de un viejo conocido por el Rojinegro para encarar este campeonato Transición en el que llegó a los cuartos de final del reducido con un plantel de presupuesto acortado y casi íntegramente compuesto por jugadores de ligas locales. El exdefensor se prendió a una nota exclusiva con Interior Futbolero para contar cómo con su cuerpo técnico lograron devolver a los primeros planos al Milan de Pergamino para que se animara a ilusionarse por ascender en la categoría.
REPORTAJE REALIZADO POR JOAQUÍN SBROLLA
IF: – ¿Cuál es tu balance, las virtudes a destacar de este plantel y en qué aspectos sentís que deberían mejorar como equipo?
GN: – Es positivo. Estoy muy orgulloso de lo que se armó, de cómo y del recorrido que hicimos. Estoy muy contento con el cuerpo técnico porque la verdad que han trabajado y cumplimentado tareas en otras áreas todo en beneficio del equipo y obviamente de la institución. Uno de los puntos altos fue que debutaron en la categoría 14 jugadores, que han tenido buenos rendimientos y participaciones determinantes como lo fue el caso del tercer arquero en un partido (NdR: Braian Berlo, que ingresó por el expulsado Fernando Tantoni en el 1-1 contra Central Norte de visitante). Pusimos a Douglas, que ya tenía su historia, a pelear en cuartos de final después de 10 años con los recursos que teníamos y eso es impagable. En el día a día no te das cuenta, quizás no lo reconoces o con el tiempo después se puede llegar a valorar. Habíamos puesto un equipo con posibilidades de soñar con un ascenso lo que para nosotros era un objetivo muy importante. Despertar en la gente una ilusión de poder pelear un ascenso de la forma en que se armó fue una experiencia extraordinaria.
IF: – ¿Cómo cambiaste la mentalidad de un plantel que al cierre de la pandemia estaba fuera del hexagonal y que perdió a su técnico porque decidió dar un paso al costado (NdR: Sergio Arias) para luego llegar a cuartos de final del reducido?
GN: – Arrancamos el proceso conformando el cuerpo técnico con gente de Pergamino que tenía mucho reconocimiento en el club como el profe Marcelo Apesteguía -preparador físico- junto a Juan Romero -entrenador de arqueros- y Enrique Cantoni -ayudante de campo-, y ya sobre el campeonato en juego, incluimos al grupo al psicólogo deportivo Joaquín Bas. Comenzamos el primer entrenamiento con ocho jugadores del plantel profesional y varios juveniles. Luego se sumaron futbolistas de las ligas locales de la zona. Volvieron Rodrigo Chávez y Brian Flores. No sólo hablamos con Damián Bastianini y Pablo Mazza para convencerlos de que sería un proceso austero el cual dependía mucho de nosotros. Los entrenamientos iban a ser intensos porque tras la pospandemia el tema muscular iba a ser fundamental. Con todos los jugadores incluyendo a los juveniles tuve charlas de 30 minutos vía telefónica antes de que ingresen al club explicándoles el posible modelo de juego teniendo en cuenta la versatilidad. La clave de este Douglas estuvo ahí, que se adaptó a muchos partidos y pudo resolver situaciones que no sólo presentaba el juego sino también el rival.
IF: – A propósito de los juveniles, ¿qué tan importante resulta en un club con el presupuesto de Douglas, el hecho de anexar chicos que pasaron por la entidad en el proyecto de inferiores de AFA junto a otros valores del ámbito local?
GN: – El presupuesto siempre era acotado, entonces los recambios y los revelos había que buscarlos dentro de la ligas del centro de la Provincia de Buenos Aires. Eran jugadores que ya conocía de la liga de Salto, donde había dirigido a Sports e incorporamos a Isaías Toscano y Rodrigo Torres. De la liga de Pergamino trajimos a Fausto Fiol, Franco Stella y Joaquín Fernández, quienes retornaron tras haber estado en un proceso de Inferiores de AFA. Teníamos algo muy en común, la mayoría de los jugadores que incorporábamos y los miembros del cuerpo técnico que era una necesidad de demostrar en Douglas de que se podía llevar a cabo algo importante. Preparamos y convencimos a los jugadores de que había que llegar a los 90 minutos en partido. Para sostenerlo, ganarlo o ir a buscarlo, dependiendo de la ocasión. Creo que esa fue la clave del grupo porque todos teníamos que demostrar que estábamos preparados de cara a la pospandemia y a los pocos recursos que contábamos para afrontar un torneo tan competitivo como el Federal A.
IF: – Le habían ganado a Sarmiento en la fase regular de visitante, ¿qué falló como equipo en la fase eliminatoria que terminaron cayendo ante el misma rival y en condición de local?
GN: – Del partido con Sarmiento siempre queda el sabor amargo de no haber realizado un gran partido. Hay veces que los jugadores tienen sus días y no encontramos soluciones a un partido que habíamos planificado de otra manera y que lo fuimos reestructurando con el correr del mismo. Cuando ya lo teníamos medianamente controlado, si bien dejamos la posesión del balón en el rival, sufrimos la expulsión de Stella y al toque nomás vino el gol y ya eso nos desacomodó. Tuvimos un par de chances que no pudimos concretar y, en consecuencia, el rival con la jerarquía que tenía, nos logró superar. Nos convirtieron el segundo gol (NdR: fue derrota 0-2) justo sobre el cierre del partido tras haber tenido la posibilidad de empatarlo pese a que no desarrollamos un buen juego. Es el único punto negativo y oscuro de todos los partidos que hemos afrontado.
IF: Asumiste en Douglas tras tu incursión como DT en Sports Salto en el Regional, que fueron ciclos interrumpidos por un breve receso personal ¿Se sintió el cambio de categoría? ¿Es más dificultoso el Regional que el Federal A?
GN: – En Sports Salto fueron tres procesos cortados por decisión propia ya que hubieron cuestiones personales y actividades comerciales que no me daban la posibilidad de estar a full en el fútbol. Con Sports Salto en el Federal B también habíamos logrado que un equipo trascienda deportivamente para lo que es Salto (NdR: mantuvo la categoría en el certamen, además de ser campeón de la liga local), que eso era muy importante. En el segundo mandato lo hice por una cuestión de necesidad del club por un tiempo indeterminado. En el tercer ciclo ya había acomodado mis cuestiones familiares y laborales pero nos agarró la pandemia y apareció la posibilidad de Douglas. Obviamente no lo dudé porque era una posibilidad en un club importante más allá de las opciones porque consideraba que era oportuno para volver a meterme en el ruedo. La verdad que hicimos una muy buena campaña acá en Pergamino y estoy agradecido a todos, ya que fue obra de cuerpo técnico, jugadores, allegados, dirigentes y colaboradores.
IF: – ¿Se sintió el cambio de categoría? ¿Es más dificultoso el Regional que el Federal A?
GN: – La diferencia del Federal B con el Federal A se nota en la jerarquía de jugadores, el ritmo de la competencia, en el poderío económico de los equipos y los estadios que nos ha tocado jugar en esta fase de muy buen nivel, en lugares donde hay toda una provincia y un aparato montado atrás. La nobleza de nosotros estuvo en pelear deportivamente en cancha ante esos rivales con las herramientas que teníamos en un plantel que reconocía sus falencias e intentaba potenciar sus virtudes desde lo táctico.
IF: – Tras la campaña realizada en esta Transición, cuáles son tus expectativas para el próximo campeonato, sentís que Douglas está en condiciones para ser protagonista y pelear por el ascenso al Nacional?
GN: – Con respecto a lo que se viene, habrá que ver que quiere la dirigencia deportivamente y económicamente hacia dónde apuntar. En base a eso se resolverá. Nosotros hoy por hoy no tenemos la continuidad asegurada. Yo quiero la continuidad de todo el cuerpo técnico con todo lo que concierne en cada renovación de contrato. En el caso de que la dirigencia opte por otro tipo de camino igualmente estaremos agradecidos por la oportunidad que se nos brindó. Estamos expectantes a la posibilidad de resolver la situación y en el que caso de que no, para buscar también otro tipo de opciones.


