Rubén Rosello, ahora exentrenador de Douglas Haig de Pergamino, dialogó con IF Radio y explicó los motivos que produjeron su salida.
Cinco empates, dos derrotas y una única victoria componen una campaña muy alejada de lo esperado para Douglas Haig de Pergamino. Y de acuerdo a la dinámica del fútbol actual, cuando los resultados no acompañan, los entrenadores son los primeros apuntados. En relación a esto, Rubén Rosello, luego de acordar su salida de común acuerdo con la dirigencia, dijo: «Siempre estuve a disposición del club y hoy los resultados mandan. No se logró lo que se esperaba y se tomó esta decisión que fue la mejor para el club«.
Respecto de sus sensaciones y su propia visión de este momento que desembocó en su alejamiento del club, Rosello expresó: «Lo único que me duele es que no pude sacar los resultados deseados. Se formó un gran grupo, un gran equipo, y fue una lástima por ellos, porque buscaron, entrenaron y no salió. Queda lo mejor porque fue una hermosa experiencia. Me encontré con un grupo extraordinario que se entregó con un respeto total y con mucho profesionalismo». Y concluyó: «Los dirigentes se portaron muy bien con nosotros y nos brindaron todo. Pero, desgraciadamente, los números mandan y por eso se decidió mi salida».






