A los 20 minutos del segundo tiempo fue interrumpido, luego de que un colaborador del equipo local le pegara a uno de los jueces de línea. El cotejo iba 0 a 0. Ahora se aguarda el fallo del Tribunal de Disciplina.
En la revancha de los octavos de final del Torneo Regional Federal Amateur, El Linqueño visitó a Colonial de Ferré. El encuentro quedó trunco a los 20 minutos del segundo tiempo, luego de una agresión contra uno de los jueces de línea. Hasta ese momento, el enfrentamiento iba 0 a 0.
El primer tiempo fue de ida y vuelta. El Albiazul no generó demasiadas llegadas al arco rival, a excepción de algún remate que hizo que el arquero Massa se esforzara.
A los 19 minutos, un centro enviado por Acosta encontró a Castaño solo para cabecear, pero el esférico se fue por arriba del travesaño.
A los 24 hubo un tiro libre, en la puerta del área local, a favor de los futbolistas dirigidos por Ramírez, pero Quiroga tiró la pelota por encima del poste horizontal.
Instantes después, otro centro lanzado por Acosta provocó que Massa se esforzara y salvara una vez más al Albirrojo.
Colonial originó varias llegadas peligrosas al arco defendido por Ivanoff a través de los disparos y los centros de Adrián Martínez.
Sin embargo, a los 46, cuando la primera etapa expiraba, un tiro de Palmerola hizo que Massa saliera a buscar el balón, pero enseguida lo perdió y debió rechazarlo con los pies.
El primer período finalizó con esa última maniobra. En el entretiempo, el arquero suplente del cuadro de Ferré fue expulsado por haber protestado.
El complemento tuvo otra cara. El conjunto local llegó con mayor frecuencia al área linqueñista, con un Martínez encendido, que enloqueció a Ivanoff durante los primeros momentos.
La jugada más clara fue a los 16 minutos, cuando Matías Badano despejó la pelota sobre la línea, situación que pudo haber terminado en el primer gol.
Sin embargo, momentos más tarde, mientras el árbitro sancionaba una falta, uno de los colaboradores del cuerpo técnico de Colonial le pegó una trompada a uno de los jueces de línea, lo que le provocó un corte en el rostro y demoró el partido. Tras unos minutos, la terna arbitral decidió finalizar el encuentro, que, hasta entonces, estaba igualado 0 a 0 (en el resultado global, el conjunto de Ferré se está imponiendo por 2 a 0).
Ahora, ambos equipos tienen que esperar que el Tribunal de Disciplina dictamine qué sucederá.
La síntesis:
Colonial 0: N. Massa, P. Witowsky, N. Leidi, P. Gauna, F. Mobio, M. Cusato, J. Valdez, A. Dorado, E. Vázquez, A. Martínez y R. Preciado. Suplentes: A. Castellano, L. Irusta, J. Cantelmi, J. Novau, L. Cámpora, J. Izaguirre y T. García. DT: D. Parapuño.
El Linqueño 0: J. Ivanoff, M. Acosta, E. Martínez, M. Badano, L. Puñet, J. Molina, E. Castaño, G. Serrano, L. Quiroga, H. Palmerola y H. Brylko. Suplentes: E. Corchete, L. Rancic, M. Pavón, G. Medina, M. Noblia y N. Verón. DT: J. Ramírez.
Bajo una llovizna incesante, El Linqueño, en condición de visitante -por la cuarta fecha dentro de la zona 7 de la Región Pampeana Norte del Torneo Regional Federal Amateur- le ganó 3 a 1 a la Academia Javier Mascherano, y, con esa victoria, clasificó, con 4 puntos alcanzados, a la segunda etapa del certamen de ascenso, junto a Rivadavia, que ostenta 6 unidades, tras haber logrado dos triunfos en dos partidos jugados.
El cotejo evidenció al CAEL más incisivo y ofensivo en el primer período, por lo que, ese período, por decisión y efectividad, concluyó 2 a 0 a favor del visitante, aunque el local, en el complemento, a pesar de que el Albiazul metió un gol en el preludio de ese tiempo, mejoró e emparejó el partido. De todos modos, su intención no le alcanzó para superar a su rival y también la primera etapa del certamen, en la que perdió dos cotejos y empató uno.
En relación a las acciones de juego, el atrapante choque comenzó enseguida con dos jugadas de aproximación para ambos elencos, aunque sin ser punzantes en su estocada final. Iban dos minutos y ya se evidenciaba a los dos con dinámica.
En esa sintonía, el CAEL arribó con peligro mediante un centro de Gabriel Medina que tomó Hernán Brilko, aunque su disparó se fue cerca del arco cuidado de Juan Fernández.
A los 5, en tanto, el visitante llegó otra vez con riesgo mediante un cabezazo tras un buen centro de Mauricio Pavón Zárate que tomó Elías Martínez, aunque su balón se apenas afuera.
Era más el Albiazul a los 6. Ya había llegado un par de veces y su intención era netamente ofensiva. De todos modos, la Academia también intentaba llegar, aunque sin tanta claridad en la puntada final.
Para destacar a los 11, ambos elencos tenían ya un amonestado. El “León”, a Laureano Puñet y el Negro al delantero Enzo Salas.
A los 16, en tanto, el foráneo, por buena disposición ofensiva y convencimiento, llegó al gol. Y lo hizo mediante Hugo el “mago” Palmerola, tras un buen centro de Puñet que llegó al área poblada de jugadores, aunque el hábil delantero del “León” se elevó por sobre todos y metió un certero cabezazo que se coló en la portería de Fernández.
A los 30, casi 15 minutos después de la conversión, el CAEL arribó con otra pelota de riesgo que salió desde un tiro libre del “Mago” rasante que pudo tomar el central y capitán “Maxi” Acosta, aunque su disparo se fue cerca del palo derecho del local.
En, a los 31, dominante en el cotejo, El Linqueño convirtió el segundo con un nuevo centro de Puñet que tomó en el área el crentrodelantero Hernán Brilko, quien, con maestría, sentenció un cabezazo directo al arco sobre el que nada pudo hacer Fernández.
Era más el CAEL y, por eso, estaba ganando. Sin embargo, el elenco negro llegó con peligro mediante un remate de media distancia de Velázquez que se fue cerca de una los palos cuidado por Jonathan Ivanoff.
En eso minutos, por lesión en ambos casos, se hicieron dos cambios. La Academia sacó a Tomás Alonso luego de haber sufrido un tirón en una de sus piernas, y puso a Andrés Mc Cormick. En tanto, el visitante debió a reemplazar a su lateral derecho, Matías Badano, también dolorido, por Javier Molina, quien, tras unos minutos luego de haber ingresado, gestó un disparo de media distancia certero que se fue rozando uno de los palos de Juan Fernández.
A las 49, el que arribó con peligro fue la Academia mediante un buen disparo del ingresado Mc Cormick que pegó en el travesaño, para luego generarse un rebote que no pudo materializar en bueno de Velázquez, tapado por la marca linqueñista dentro del área de Ivanoff. Había tenido el descuento el Negro, aunque no había podido llegar a ese cometido de casualidad.
Luego de esa maniobra, cerca de los 50, concluyó el primer tiempo, que había evidenciado a dos equipos con actitud ofensiva, aunque el CAEL había sido más dinámico e incisivo en esa arista, y, por eso, con una buena cuota de efectividad también en la definición, estaba ganando por dos tantos.
El complemento arrancó con un gol tempranero. Y fue del CAEL, a los 4, a través de “Maxi” Acosta, tras una buena jugada individual de Brilko, que, tras haber elucubrado una buena maniobra individual, metió un centro atrás que, con jerarquía, tomó el central para definir con categoría.
Estaba ganando 3 a 0 el visitante y parecía partido liquidado, aunque todavía faltaban varios minutos para la finalización del encuentro.
En ese marco de juego, a los 13 minutos, Acosta le convirtió una falta adentro del área a Enzo Salas y el árbitro Jonathan Capelli no dudó en cobrar penal. Y el que tomó el balón fue Brandon Varela, quien, con una buena ejecución, puso las cosas 3 a 1.
Se generaba una buena expectativa para el local con este tanto, más allá de haber hecho poco el elenco negro en los primeros minutos del tiempo final del cotejo.
En ese contexto de juego, con un score todavía abierto, la Academia arribó con peligro a los 17, con un remate de Velázquez que pudo retener el portero Ivanoff con sus puños.
Enseguida, a los 21, nuevamente el local generó peligro con una buena acción de Velázquez que terminó con un pase para Mc Cormick, quien, con puntería, sentenció un disparo al arco que se fue por arriba del travesaño.
Había mejorado las Academia después de su conversión. El Linqueño no aparecía con sus delanteros y en la zona de creación, y eso entusiasmaba al elenco anfitrión. Sin embargo, más allá de esta intención ofensiva, el cuadro negro no arribaba al arco de Ivanoff con real peligro. El cerrojo de El Linqueño era bueno. Aunque, Velázquez, a los 39, metió un zapatazo de media distancia furibundo que pegó en el travesaño y quedó, luego de haber picado el balón cerca de la línea de gol, en las manos del portero visitante.
Tras esa acción, el Albiazul se despertó en ataque y generó algunas situaciones de riesgo. Y fue con esa tónica que concluyó el encuentro, en el que, en el primer tiempo, había mostrado mejor al “León”, aunque, en el complemento, mejoró la Academia en su intención ofensiva, pero no le alcanzó para igualar o superar a su rival en el resultado. El CAEL cerró bien su defensa y, con esa arista, de manera justa, venció al elenco negro, que, tras haber hecho una aceptable campaña, quedó afuera de este torneo de ascenso, el primer Regional en el que incursiona desde su creación como entidad deportiva.
En relación a lo que viene en esta zona, el miércoles, desde las 20:30 horas, el Albiazul recibirá en su cancha al Albirrojo, en un nuevo clásico de la ciudad, instancia en la que los dos elencos intentarán hacerse de una victoria para poder clasificar primero en su grupo, aunque quedará un partido más, el de la sexta fecha, en la que, en el “Coliseo”, Rivadavia recibirá a la Academia. Será esa la última fecha de la primera fase en este grupo.
Hasta el momento el Rojo tienen 6 puntos, el CAEL 4 y la Academia 1.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
La Academia Javier Mascherano 1: Juan Fernández, Guido Cognini, Matías Susi, Ángelo Macaroni, Santiago Loeda, Joaquín Otero, Brandon Varela, Gonzalo Vivas, Enzo Salas, Gabriel Velázquez y Tomás Alonso. Suplentes: Germán Noguera, Manuel Reynoso, Salvador Dibastiani, Alejo Villalba, Facundo Blanco, Andrés Mc Cormick y Joaquín Susi. DT: Marcos Stella.
El Linqueño 3: Jonathan Ivanoff, Maximiliano Acosta, Laureano Puñet, Matías Badano, Esteban Castaño, Elías Martínez, Hugo Palmerola, Gabriel Medina, Hernán Brilko, Mauricio Pavón Zárate y Gabriel Serrano. Suplentes: Adrián Azcona, Javier Molina, Lucas Rancic, Quiroga, Daniel Anríquez, Facundo Walker y Martín Noblía. DT: Julio Ramírez.
Goles: primer tiempo: Hugo Palmerola y Hernán Brilko (El Linqueño). Segundo tiempo: Maximiliano Acosta (El Linqueño) y Brandon Varela (la Academia).
Cambios en la Academia: Andrés Mc Cormick por Tomás Alonso, Alejo Villaba por Ángelo Macaroni y Facundo Blanco por Matías Susi.
Cambios en El Linqueño: Javier Molina por Matías Badano, Lucas Rancic por Mauricio Pavón Zárate, Quiroga por Serrano.
Árbitro: Jonathan Capelli.
Líneas: Bruno Cejas y Alexis Cerro.
Estadio: “Leonardo Costa”, El Linqueño (hizo de local la Academia).
Luego de un gran primer tiempo por parte de ambos equipos, el Rojo fue más sólido en ofensiva y concluyó ese período arriba en el marcador por dos tantos. En el complemento, con un hombre menos, el local aguantó los embates del “León”, que propuso el descuento por todos los caminos posibles, aunque no pudo con su cometido.
Ayer por la tarde-noche, por la fecha dos de la zona 7 del Torneo Regional Federal Amateur 2021-2022, Rivadavia y El Linqueño, en un partido sumamente entretenido en general, protagonizaron una nueva edición del clásico de la Lincoln, con casi todos los colores y el folclore posibles, con buen juego, buenas marcas, buenas estrategias de parte de los dos directores técnicos y con muchas emociones adentro de las dos áreas, en el marco de un cotejo que concluyó 2 a 0 a favor del Rojo, que, por contundencia y efectividad, sacó ventaja en el primer período, con un gol a los 5 minutos de Dayan García, uno de los refuerzos rivadavienses y la figura del primer período; y de Rubén Tarasco, otro de los refuerzos del Rojo en la zona de sus delanteros.
El partido comenzó parejo y dinámico por parte de ambos elencos, aunque, a los 5, luego de una buena jugada colectiva y un desborde por izquierda de Tomás González, Rivadavia llegó al primer gol con una definición dentro del área de Dayan García, que, frente al arquero, pudo sentenciar con certeza su disparo ante el portero Ivanoff.
Luego de la conversión, el CAEL, que no pudo llevar a su gente al “Coliseo” por disposición de la policía en torno a una resolución que se tomó por seguridad, gestó una buena acción ofensiva que terminó con un disparo de media distancia que pudo ser despejado adentro del área por uno de los defensores del Rojo.
A los 10, en tanto, el elenco anfitrión se adelantó en el terreno del Albiazul con peligro, mediante una corrida por derecha de García que concluyó con un buscapié peligroso, aunque ese disparo no pudo ser tomado por ninguno de los jugadores albirrojos que estaban esperando adentro del área.
Era dinámico y de ida y vuelta el partido. Y, en esa tónica, a los 16, el Rojo nuevamente subió por la banda derecha con una carrera de García, quien, en pleno desborde, sacó un nuevo centro rasante que desembocó adentro del área para que le quede a Pablo Moreyra, que había venido desde el fondo, quien, tras haber parado bien el balón, no pudo definir con precisión frente al portero Ivanoff. A un metro se fue el esférico del palo derecho de la portería albiazul.
A los 21, con rapidez también, Hugo el “mago” Palmerola metió una pelota en profundidad para el delantero refuerzo de El Linqueño, Hernán Brilko, quien, en corrida, propuso una definición exquisita por encima del portero que pegó en el palo izquierdo y no entró por centímetros.
Lindo estaba el superclásico, parejo y bien jugado. Con Palmerola por izquierda haciendo bien las cosas, con su velocidad y talento, aunque con García, por el lado de Rivadavia, destacándose en la banda derecha ofensiva del local.
Ya a los 25, el CAEL empezó a adelantarse en el campo de juego, a meter a Rivadavia en el fondo a puro convencimiento de igualdad en el score. Aunque, a los 30, Rivadavia llegó con peligro con un córner de Aguirre que tomó de cabeza Tarasco con jerarquía y altura, aunque su disparo se fue apenas afuera del palo izquierdo de Ivanoff.
A los 41 llegó una nueva acción de peligro, y fue para el visitante, con un remate de media distancia de Luis Quiroga que se fue cerca del palo derecho cuidado por Alan Depotte.
Luego a los 44, el Albiazul generó peligro nuevamente con un cabezazo de Brilko tras un buen córner ejecutado por Quiroga que se fue por arriba del travesaño.
Ya merecía el empate el “León”. Había llegado varias veces y merecía la igualdad en el marcador. Aunque el Rojo nuevamente llegó con riesgo mediante un desborde más de García que pudo tomar con gran calidad Tarasco, quien, a los 45, puso, con un cabezazo antológico, las cosas 2 a 0 para Rivadavia. Inmerecida por cómo se había dado el partido, que había sido parejo en todos los minutos jugados. Aunque la efectividad había sido mayor por parte del anfitrión y, por eso, estaba ganando el superclásico. Con ese resultado terminó el primer tiempo.
El complemento arrancó sin cambios, con el Rojo evidenciando dos líneas de 4, por lo que parecía que iba a cuidar el resultado, esperar al CAEL en el fondo.
En ese marco, a los 9, El Linqueño llegó con peligro con una escapa de Brilko que detuvo en la puerta del área Pablo Moreyra con falta, porque, sino lo hacía, el delantero quedaba solo frente al arquero. Y esa falta le generó la expulsión por doble amarilla al central rivadaviense. Había hecho una inteligente jugada el Albiazul, y eso le había generado una buena acción de riego y quedarse con un futbolista más en cancha.
En ese contexto, el DT albirrojo, Diego Funes, sacó al delantero Lautaro Villegas y puso en cancha al zaguero central Martín Ochoa. Y, el del CAEL, Julio Ramírez, metió al volante ofensivo Enzo Gómez y sacó al lateral izquierdo Lautaro Puñet. Quedó el Albiazul con un 3-4-3, esquema para buscar con todo el empate.
Era un movimiento estratégico. Y, después de los cambios, el “León” llegó a una nueva oportunidad luego de un córner desde la izquierda que pudo tomar Palmerola con un remate adentro del área, aunque se lució el guardapalos Dapotte para evitar el descuento del “Mago”.
En tanto, a los 20, en una rauda acción colectiva por derecha, Palmerola metió una buena pelota en profundidad que le quedó en la puerta del área por ese sector a Gabriel Medina, quien sentenció un centro rasante con “veneno” adentro del área albirroja, aunque esa pelota de riego no puedo ser tomada por Brilko, que había entrado en carrera en zona de peligro para definir.
Iban 22 y el Rojo no podía salir del fondo. El Albiazul presionaba con todo y con criterio ofensivo. Se merecía el descuento, pero no llegaba a ese cometido.
A los 24, en tanto, en una contra, el Rojo arribó con riesgo mediante una pelota bien metida de González para la carrera de Tarasco, que definió picando la pelota cerca del borde del área ante Ivanoff, aunque el esférico se fue por arriba del travesaño. A eso apostaba Funes, al contragolpe. En ese contexto, buscando aún más Ramírez variantes ofensivas, a los 27 entraron Javier Molina por Medina y Mauricio Pavón Zárate por Quiroga, aunque el Rojo también movió el banco poniendo al punta Tomás Uvilla por una de las figuras del primer tiempo, Dayan García.
En ese marco, de juego, a los 34, Rivadavia casi llega al tercero con un buen tiro libre directo de Lucero que por poco no se mete en el palo izquierdo cuidado por Ivanoff.
A los 36, en tanto, el Albiazul también arribó otra vez con peligro con un centro venenoso directo al área que pudo despejar entre varios jugadores linqueñistas Dapotte.
A los 40, sin descanso, el Rojo generó otro contragolpe por derecha que dejó a García solo ante Ivanoff adentro del área, aunque el portero albiazul pudo despejar el real peligro que se había gestado en su zona.
En tanto, a los 45, el cotejo se detuvo por haberse presentado en el estadio pirotecnia con ruido e hinchas albirrojos arriba del alambrado, dos acciones que no están permitidas en estos eventos y que deberían haber tenido en ese momento alguna sanción por parte del árbitro Mascheroni. Aunque no la tuvieron y el cotejo siguió adelante.
Y, por esas acciones, el partido se estiró hasta los 55 minutos del complemento, tiempo en el que el CAEL gestó nuevas jugadas de riesgo, aunque no de real peligro de conversión. De todos modos, a esa altura, como en casi todo el segundo tiempo, el que había propuesto el jugo ofensivo había sido el visitante, que probó con todas sus variantes posibles y con acciones bien ejecutadas en la ofensiva y en la creación, aunque no le alcanzó para romper el cerrojo rivadaviense, por lo que el cotejo, finalmente, concluyó 2 a 0 para el local, que ahora tiene 3 puntos y es el líder de su zona, ya que el CAEL y la Academia Javier Mascherano tienen una unidad, producto del empate que había protagonizado en la primera fecha de este grupo, en la que el Albirrojo había quedado libre.
En tanto, en la próxima jornada de competencia, el venidero domingo, la Academia hará de local en cancha de El Linqueño ante Rivadavia; mientras que al Albiazul le tocará descansar.
Buen partido se vivió en el “Coliseo”, a medias esta tradicional fiesta del deporte local por no haber podido entrar el público visitante, aunque el clásico se volvió a jugar. Después de dos años, Lincoln volvió a disfrutar de un cotejo que es respetado y admirado en toda la región. Y que representa a nuestro Distrito siempre con calidad futbolística y con un gran color de las hinchadas.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
Rivadavia 2: Alan Dapotte, Pablo Moreyra, Ignacio Lucero, Pablo Labbate, Lucas Macías, Alex Aguirre, Rodrigo Crespo, Tomás González, Lautaro Villegas, Dayan García y Rubén Tarasco. Suplentes: Boris Sablevich, Martín Ochoa, Leonardo Felissia, Ulises Macías, Mauricio Franciscangeli, Gonzalo García y Tomás Uvilla. DT: Diego Funes.
El Linqueño 0: Jonathan Ivanoff, Maximiliano Acosta, Lautaro Puñet, Matías Badano, Esteban Castaño, Elías Martínez, Hugo Palmerola, Gabriel Medina, Hernán Brilko, Luis Quiroga y Gabriel Serrano. Suplentes: Adrián Azcona, Javier Molina, Enzo Gómez, Lucas Rancic, Jesús Ávalos, Mauricio Pavón Zárate y Daniel Enrique.
Goles: Dayan García a los 5 del primer tiempo (R); y Rubén Tarasco, a los 45 del primer período (R).
Cambios: Rivadavia: Martín Ochoa por Lautaro Villegas, Tomás Uvilla por Dayan García y Leonardo Felissia por Rubén Tarasco (todos en el segundo tiempo).
Cambios en El Linqueño: Enzo Gómez por Lautaro Puñet,Javier Molina por Gabriel Medina, Mauricio Pavón Zárate por Luis Quiroga y Daniel Enrique por Gabriel Serrano (todos en el segundo tiempo).