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  • Del Caribe a la Argentina: un haitiano en Entre Ríos

    Del Caribe a la Argentina: un haitiano en Entre Ríos

    Judelin Aveska, el haitiano que juega para Atlético Uruguay en el Federal B y para el Seleccionado de su país, es dueño de una historia admirable. Llegó a Sudamérica desde el Caribe a los 20 años y estuvo a punto de tener que volverse a su país sin siquiera poder mostrarse en un entrenamiento. Más adelante, le tocó vivir desde muy lejos una de las peores tragedias naturales que sufrió su país. Sin embargo, logró forjar una interesante carrera que hoy lo tiene con la ilusión de jugar la Copa América para su país ante rivales como Brasil, Ecuador y Perú.

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    “Dichosos los que no han visto y sin embargo creen”, le dijo Jesús al apóstol Tomás, quien en un principio no había creído en su resurrección al no haber estado presente cuando se produjo su primera aparición frente a los otros 10 apóstoles. Esta frase bíblica (Juan 20:29) puede parecer algo descolgada en un artículo periodístico sobre fútbol de ascenso, pero si se tiene en cuenta la ferviente fe en Dios con la que Judelin Aveska afrontó los difíciles desafíos y situaciones que debió atravesar para hacerse una carrera, entonces si se encuentra cierta correlatividad.

    Nacido el 21 de octubre de 1987 en Cabo Haitiano, República de Haití, Judelin forjó desde pequeño una carrera futbolística que al día de hoy lo tiene como parte del Seleccionado haitiano de fútbol. No le fue fácil, ya que en varias ocasiones tuvo que tomar decisiones y aceptar propuestas que muchas veces no mostraban con claridad qué podía llegar a suceder en el futuro. “Cuando era chico empecé en una escuela de fútbol de mi barrio, y de ahí me fui a Puerto Príncipe, la capital de Haití. Fue complicado, porque mi padre siempre me inculcó el estudio como la máxima prioridad”, comenzó Judelin la charla con Interior Futbolero.

    Aveska entrenando en Atlético Uruguay, a donde llegó tras casi ocho años de carrera en el fútbol argentino. Foto: Superdeportivo.

    Sin embargo, llamó la atención rápidamente y consiguió gracias a su talento ser tenido en cuenta para jugar en las selecciones juveniles sub 17 y sub 20. Fue así que conoció a Claudio Frías, un técnico argentino que coordinaba estos seleccionados y que en 2007 le habló sobre una chance de ir a jugar a Sudamérica. “Me propuso ir al Uruguay para jugar en Nacional, donde él había probado a otro haitiano que no le había ido muy bien, cuando conocí esa historia muchas ganas no me dieron de viajar, pero sabía que era una gran oportunidad y además ya me habían pagado los pasajes para ir. Estuve un mes en Montevideo pero como no me salía la visa no pude entrenar y se me empezó a acabar el plazo para quedarme”, relató respecto a sus primeros pasos en suelo rioplatense.

    Fue un momento muy difícil para Judelin porque además, para agregar dificultades, hablaba muy poco español. “Gracias a Dios, conocí a Nacho Vidal, un hombre del fútbol de Bahía Blanca que en aquel momento era un estudiante universitario y que me ayudó con todo lo que pudo”, reconoció. Pero el plazo en Sudamérica se agotaba inexorablemente, hasta que tres días antes de volver a Haití, en un paseo con Vidal por Buenos Aires se le abrieron de forma inesperada una gran oportunidad: “Pasamos por el Monumental y Nacho, que tenía conocidos allí, consiguió que me dieran una oportunidad de mostrarme en River. Sabía que era una posibilidad mínima, pero tuve fe en Dios y me incluyeron en una práctica de fútbol. La verdad que al coordinador de inferiores de aquel momento no le gustó nada de mí, pero estaba Jorge Tapón Gordillo (quien fue como mi padre en la Argentina) que logró convencerlo para que me dieran un poco más de tiempo”.

    Juedlin logró incorporarse a las divisiones juveniles de River y no sólo pudo, de una vez por todas, empezar a practicar sino también a estar contenido y alimentarse de manera sana cuatro veces por día con “comidas deportivas”, según las calificó: “cuando estaba en Haití comía una vez por día y era lo que había”. Tres meses más tarde, por recomendación de Guillermo Rivarola y parte del cuerpo técnico de Daniel Passarella, entrenador del Millonario en 2007, fue subido al plantel de Reserva. “Y estuve a un paso de la primera, llegué a concentrar y formé parte del banco de suplentes una vez que River jugó en Bahía Blanca contra Olimpo. Ese era un equipo con grandes jugadores como Ariel Ortega y Radamel Falcao por ejemplo”. Pero de repente el sueño se truncó: Passarella renunció y en su lugar llegó Diego Simeone con un nuevo cuerpo técnico. Le dijeron que no iba a tener lugar y le terminó surgiendo la posibilidad de ir a Mendoza para jugar en Independiente Rivadavia. “Yo no me quería ir, estaba muy cómodo en la pensión, lloré, pero me dijeron que no iba a tener posibilidades. No me quedó otra que aceptar”, recordó el defensor.

    En 2008, Judelin Aveska llegó a Independiente Rivadavia, donde se desempeñó hasta 2013. Foto: Diario UNO.

    En Mendoza se volvió a encontrar con el Burrito Ortega, a quien Judelin lo recuerda como “una gran persona, desde el primer momento me dijo: ‘no te preocupes, vamos a ir juntos para allá y te voy a apoyar en lo que pueda’, esas palabras fueron importantísimas para mí”. Finalmente, las tierras cuyanas le sentaron bien, encontró allí un suelo fértil para seguir con su formación como futbolista pero, más importante aún, para forjar una familia: “En Mendoza conocí a mi mujer y hoy en día estoy terminando de hacer mi casa allá. Estoy muy agradecido con la gente de Independiente Rivadavia, me han tratado realmente muy bien”.

    De todas maneras, en Mendoza también le tocó vivir tal vez uno de los momentos más complicados y angustiantes de su vida. El 12 de enero de 2010 se registró en Haití un fuerte terremoto con epicentro a 15 kilómetros de Puerto Principe con consecuencias devastadoras: 316.000 personas fallecieron durante el sismo y sus réplicas. “Fue muy difícil todo. Me salvé por un detalle no haber estado en Haití, fue Dios quien me hizo estar aquí en Argentina. Unos días antes estaba en la casa de un amigo en Estados Unidos y tenía planeado pasar por Haití antes de retornar a Mendoza. Mi amigo me dijo que quería conocer Argentina y entonces cambié los pasajes y suprimí la escala en Haití. Recuerdo que la mañana de los terremotos Walter Ledesma, mi compañero de concentración en Independiente Rivadavia, entró a la habitación y me dijo ‘Jude, los haitianos se están muriendo’. Yo pensé que me estaba cargando, porque además no tenía ni idea de lo que significaba la palabra terremoto en español. Cuando prendí la televisión no lo podía creer”, recordó Judelin.

    Haití, el país más pobre de América en aquel momento según el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, no estaba preparado en absoluto para semejante catástrofe natural; las imágenes que se mostraban por televisión confirmaban el frío número estadístico de la ONU. “Fue una situación muy angustiosa, porque yo estaba acá y me ganaba la impotencia, rezaba mucho. Además, por momentos se me hacía muy difícil seguir minuto a minuto lo que ocurría en mi país. Gracias a Dios mis familiares no la pasaron muy mal, pero si debí lamentar el fallecimiento de dos amigos”, agregó Judelin, que con su fe ciega en Dios ayudó como y desde donde pudo y continuó su camino hacia adelante.

    Y una manera de estar cerca de su país fue y es a través del Seleccionado Nacional, con el cual lleva disputados más de 50 partidos oficiales. Con más de diez años de trayectoria con los colores de Haití, fue recientemente convocado para la última fecha FIFA en la cual su equipo disputó partidos por las eliminatorias de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) para el Mundial de Rusia 2018. “Perdimos el último partido con Panamá y quedamos muy comprometidos para entrar al hexagonal final, estamos prácticamente eliminados”, detalló acerca de esta última experiencia. Sin embargo el horizonte es claro para Judelin Aveska: la Copa América Centenario, a la cual Haití clasificó tras vencer en un repechaje Trinidad y Tobago.

    Judelin Aveska posa en frente de la Casa Blanca en Washington DC en el marco de la disputa de la Copa de Oro Estados Unidos 2009.

    “Ahora se nos viene la Copa América, creo que tengo muchas posibilidades de estar y participar para representar a Haití y glorificar el nombre de Dios, que me permite tener estas posibilidades. Esperamos hacer un gran papel, más allá que el grupo que nos tocó…”. Claro, es que junto a Haití, el grupo B estará compuesto por Brasil, Ecuador y Perú. “Para nosotros es el grupo de la muerte, aunque creo que cualquiera lo hubiera sido”, reconoció entre risas, y agregó que “es una gran motivación jugar contra ese tipo de equipos, sobre todo por los jugadores que los componen. En 2013 tuvimos la oportunidad de jugar con España, que venía de ser el último campeón del mundo, e Italia. Todos decían que nos íbamos a comer seis goles, pero con España perdimos 2 a 1 y con Italia empatamos 2 a 2. El fútbol hoy en día puede dar cualquier sorpresa, estamos convencidos de eso. Somos un grupo que cree mucho en Dios, sabemos que Él estará para ayudarnos y nosotros para agradecerle”, detalló convencido.

    De todas formas, Judelin reclama por un mayor desarrollo en el fútbol haitiano: “está muy atrasado, el futbolista haitiano sufre mucho, porque hace falta infraestructura, mejores canchas, sponsors… Encima ahora, República Dominicana, que son nuestros hermanos pero también nuestros rivales y nunca hizo nada en el fútbol ni nunca nos gana, ahora a base una buena inversión comenzó a desarrollarse y nos está alcanzando. Eso demuestra que si se invierte bien se consiguen resultados”.

    Aveska, en plena disputa ante México por lo Cuarto de Final de la Copa de Oro Estados Unidos 2009. Foto: zimbio.com.

    Tras cinco años de experiencia en Independiente Rivadavia, Judelin comenzó a transitar otros caminos que por caso le dieron, entre 2013 y 2016, la oportunidad de vestir los colores de Gimnasia de Jujuy, Juventud Unida de San Luis, Almagro, y que hasta lo llevaron a un breve paso por el fútbol de la India. Este año, recaló en Concepción del Uruguay para jugar en un Atlético Uruguay pelea por un ascenso al Federal: “llegué porque me pidió Luis Tonelotto, nuestro entrenador, que fue compañero mío en Independiente Rivadavia. Llegaba de jugar en la India y tenía ofertas de Unión Villa Krause y Gutiérrez de Mendoza para jugar en el Federal A. Pero tenía las ganas de venir para acá a pesar de ser una categoría más baja porque sé que Luis es una persona muy sincera”. Al momento la experiencia es buena, el Decano terminó primero en la zona 5 del Federal B y ahora espera el cruce de octavos de final ante Defensores de Salto.

    Con experiencia en la B Nacional, B Metropolitana y Federal A, Judelin no tiene dudas a la hora de hacer un balance del Federal B: “Cada categoría que se baja el desafío es más difícil, todo es más complicado: los viajes, las canchas y a veces los árbitros. Pero es cuestión de adaptarse, por ahí para mí no tanto que soy defensor, porque en el Federal B se mete mucho y a mí eso me encanta”.

  • Federal C: Final del primer tramo

    Federal C: Final del primer tramo

    El último fin de semana llegó a su fin la primera etapa del torneo de fútbol con mayor cantidad de participantes y más federal de toda la Argentina. Son 128 equipos los que seguirán compitiendo por ascender al Federal B luego de una sexta jornada cargada de emociones y sorpresas.

    Por Matías Calviño (Interior Futbolero).

    Fueron 266 los clubes que comenzaron a finales de enero esta maratónica lucha por uno de los cuatro ascensos a la categoría próxima superior. Hoy, luego del primer corte, son 128 los que aguardan las noticias desde el Consejo Federal para, luego 15 días de descanso, ver cómo continúan sus caminos a partir del fin de semana del 12 y 13 de marzo. En este breve resumen, Interior Futbolero te cuenta alguna de las perlas de esta última jornada.

    Paciencia: árbol de raíz amarga y frutos dulces

    Se consumían los últimos minutos del primer tiempo en Colonia Caroya cuando Favio Larrosa, con un gran gesto técnico, marcó el segundo y definitivo gol con el que Colón derrotaría a General Paz Juniors para asegurar la punta de la zona 61 y la clasificación a la segunda fase. Al mismo tiempo que se inflaba la red estallaba en el cielo el grito de todos los hinchas del Albo, que se veían casi afuera de una competencia que, por la historia de Juniors, les quedaba algo chica. Finalizado el partido, simpatizantes y jugadores tuvieron algunos cruces.

    Los once del Albo que derrotaron por 3 a 0 a Colonia Tirolesa. Foto: Twitter General Paz Juniors (@Gral_PazJuniors).

    Dos días más tarde, según informó el sitio Info Liga, el entrenador Sergio Allende pidió paciencia y concertó un encuentro entre ambas partes para calmar las aguas y pedir paciencia, ya que aún restaba el partido ante Colonia Tirolesa en Barrio Juniors, un rival que había perdido todos sus encuentros. Una victoria por amplio margen les daba grandes chances a los Poetas de pasar de ronda como uno de los mejores 12 segundos de las zonas de tres equipos. Finalmente, todo fue fiesta en el Barrio Juniors: los locales se impusieron por tres a cero y accedieron a los play off como sexto mejor segundo.

    La de los Machado

    Por la zona 16, Defensores de Valeria del Mar y El León de Madariaga disputaron el domingo una verdadera final por el pase la segunda ronda. Con Atlético Villa Gesell ya clasificado como puntero, los de Valeria llegaban segundos con ocho puntos y recibían en su estadio a los madariaguenses, que venían terceros con seis unidades. El trámite del partido se presentó favorable para el local: arriba 1 a 0 en el marcador, el árbitro le concedió un penal para estirar las ventajas. Se haría cargo Facundo Machado, pero el arquero de El León se lo desvió. Ya en el complemento, el juez pitaría un nuevo penal para Defensores, que sabía que ahora sí era el momento de liquidar la historia. Reinó la sorpresa entre los jugadores locales cuando Facundo Machado le cedió la ejecución a su hermano Juan Cruz, pero lo que sucedería después los dejaría con la boca abierta. El juez dio la orden de disparo y Juan Cruz corrió en dirección a la pelota, pero al momento de rematar imitó a Leonel Messi y tocó a un costado para que Facundo haga las veces de Luis Suárez y estableciera la ventaja de dos goles.

    Todos se miraban, nadie daba crédito a lo que acababa de suceder. “Nadie sabía lo que ibamos a hacer, ni nuestros compañeros ni el técnico. En la última práctica anterior al partido nos quedamos los dos practicando y se nos dio por intentar esa jugada”, le dijo Facundo al diario Clarín. El que no arriesga no gana dicen, los Machado fueron más allá y estamparon la clasificación de Defensores, más allá que El León luego reaccionaría hasta llegar al empate. Le decían la de Cruyff, desde hace dos semana la de Messi y Suárez… a partir del domingo pasado en el interior futbolero le dirán la de los Machado.

    Banco improvisado

    Continúan las curiosidades en Valeria del Mar, y es que además del penal indirecto que ejecutaron con éxito los hermanos Machado, otro detalle llamó la atención en la ciudad de la Costa Atlántica: los bancos de suplentes. Cada vez que se dice que el fútbol del interior entrega postales inéditas al fútbol argentino es por este tipo de cosas.

    Federal C Defensores Valeria del Mar El León Madariaga

    En esta misma sección se hizo mención a la popular de césped del club Independiente de Río Tercero, e incluso hace un año le sucedió a Atlético Paraná con su vestuario improvisado para recibir a Ferro Carril Oeste por la primera fecha de la B Nacional 2015. En este caso, las sillas de lona acomodadas prolijamente delante de un pequeño paredón de ladrillos para oficiar como banco de suplentes de El León dieron a la tarde la pincelada característica de estos torneos. Mención aparte para el oficial de Policía que observaba el partido detrás del paredón perimetral.

    Los perfectos

    Sólo cuatro conjuntos fueron los que lograron ganar todos sus partidos en esta primera fase del Federal C. Sin embargo, uno resalta sobre ellos, ya que viene de una zona conformada por cuatro clubes, a diferencia de los otros tres casos en que los ganadores perfectos disputaron zonas de tres. El que hasta el momento lleva seis partidos ganados de manera consecutiva es Círculo Deportivo de Comandante Nicanor Otamendi, que no encontró mayores oposiciones en una zona 15 conformada además por su coterráneo Juventud Unida, Universidad Nacional del Centro de Tandil y Santa Clara del Mar. Los puntos más altos de esta racha de Círculo se situaron en las goleadas por 5 a 2 y 5 a 0 ante Juventud y Santa Clara respectivamente.

    Por la cuarta fecha, fue goleada 5 a 2 de Círculo sobre Juventud en el clásico de Otamendi. Foto: Fernando Cacace.

    Bien al sur, por la zona 1 en Tierra del Fuego, Camioneros de Río Grande se hizo dueño de la provincia y tachó a los ushuaienses Lasserre y Educación Fueguina tanto de local como de visitante, con el detalle de que los cuatro partidos se jugaron en el Estadio Municipal de Ushuaia al tener el propio en refacciones. Mencionado ya en otras ocasiones, Racing de Balcarce fue demasiado para Boca de la misma ciudad y Unión de Maipú en la zona 20, que no sólo no pudieron sacarle puntos a los albicelestes sino que además entre ambos debieron ir 22 veces a buscar la pelota adentro del arco cuando los enfrentaron. Finalmente, desde Misiones, llega el último de los perfectos: el Deportivo Victoria, que hizo gala de su nombre y ganó sobriamente la zona 68 ante el fútil intento de sus rivales Garhuapé y Alem de oponer algún escollo.

    Mejor suerte la próxima

    Así como fueron cuatro los equipos que lograron ganar todos sus partidos, el número asciende cuando se enumeran aquellos que fueron derrotados en todas sus presentaciones y que, naturalmente, se despidieron del certamen sin sumar puntos.

    Fesztein marca para la victoria de Mitre de Posadas ante 25 de Mayo de Puerto Rico que no pudo sacar puntos en todo el torneo. Foto: Sixto Fariña.

    Los 14 clubes que se fueron en cero son: Lasserre de Ushuaia (zona 1), Nuevo Rivadavia de Chivilcoy (zona 12), Mutual UTA de Luján (zona 13), Boca de Balcarce (zona 20), Villa Sanguinetti de Arrecifes (zona 23), Tinogasta Central (zona 26), General Güemes de Rosario de la Frontera (zona 30), Sportivo El Carril (zona 35), Atenas Pocito (zona 42), San Martín de Quimilí (zona 51), Sportivo Colonia Tirolesa (Zona 61), Atlético Alem (zona 68), 25 de Mayo de Puerto Rico (zona 69) y Luz y Fuerza de Virasoro (zona 70).

    Potencia ofensiva

    All Boys de Santa Rosa terminó como el equipo que más goles hizo en esta primera fase del Federal C. Fueron 26 las conquistas de los pampeanos en la zona 9 ante Atlético Santa Rosa, Huracán de Pellegrini y Huracán de Carlos Tejedor. Fueron estos dos últimos las víctimas preferidas del Auriazul, al primero le ganó 7 a 0 y 6 a 0, mientras que al segundo 5 a 0 y 4 a 1.

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    Los jugadores de All Boys y una imagen de festejo que se repitió 22 veces en esta primera fase. Foto: Josefina Martín.

    Sin embargo, quien terminó con mejor promedio de gol por partido fue Racing de Balcarce, que convirtió 22 veces en cuatro partidos, lo que da 5,5 goles por encuentro. Por la zona 20, a Boca de Balcarce le hizo 10 goles (7 a 2 y 3 a 1) y a Unión de Maipú 12 (5 a 1 y 7 a 3).

  • Federal C: Con un nombre de primera

    Federal C: Con un nombre de primera

    Si bien fue concebido como un país federal, tal cual lo dice el artículo primero de la Constitución Nacional, sobran las demostraciones para aseverar que la Argentina terminó por regirse, de hecho, como un estado unitario. Su cabeza, Buenos Aires, fue desde siempre el centro de atención e influencia, y allí nacieron los principales clubes de fútbol del país para que luego, por admiración, simpatía o migraciones internas, sus nombres se replicaran a lo largo y ancho del país.

    Por Matías Calviño (Interior Futbolero).
    Foto: Huracán de Ingeniero White (La Nueva), Boca de Balcarce (La Vanguardia), San Lorenzo de Andalgalá (Diario Veintiuno), Racing de Balcarce (La Vanguardia), Banfield de Puerto Deseado (Play Deportivo) y Colón de Chivilcoy (La Razón).

    “Dios es argentino, pero atiende en Buenos Aires”, dice uno de los refranes más populares cuando se quiere dejar en claro que en la Argentina no es lo mismo vivir en la capital y sus al rededores que en el resto del país, al cual se terminó por denominar el interior. El fútbol, justamente, es una demostración cabal de lo planteado, con una entidad madre, la Asociación del Fútbol Argentino, que siempre hizo y hace la distinción ente clubes afiliados e indirectamente afiliados, es decir, entre los del área metropolitana de Buenos Aires y los demás.

    Desde que existe el fútbol organizado en el suelo argentino que el campeonato que siempre se señaló como el de Primera División fue el Metropolitano, que disputaban los equipos de la capital y del conurbano bonaerense. Apenas los rosarinos Newell’s, Rosario Central, Central Córdoba, Argentino de Rosario y los santafesinos Colón y Unión pudieron colarse en esta dinámica. Más tarde se les uniría Sarmiento de Junín. Recién a partir de 1967 con la invención del Campeonato Nacional comenzó a integrarse tibiamente el interior.

    Entre otras consecuencias, este modelo de organización llevó a que el foco futbolístico principal estuviera puesto en Buenos Aires, y su influencia sobre el interior fue total. Así es como se pueden encontrar hinchas de River, Boca, Racing, San Lorenzo o Independiente, entre varios clubes porteños, en cualquier parte del territorio nacional. Pero también florecieron allí centenares de instituciones que tomaron sus nombres.

    Lasserre, Sampacho, Defensores de Buena Parada, Los Canales, El Fortín,  Alumni Azuleño, Presidente Derqui, Buenos Aires al Pacífico, Popular Lavalle, Real Sprint, Animaná, Instituto Tráfico, Sanidad, Alas Argentinas, Huarpes, Falucho, Riberas del Paraná y tantos otros equipos hacen único al Federal C con sus nombres. Pero dentro de los 266 equipos que toman parte de este, hay tantos otros que remiten a los principales actores del fútbol nacional.

    El plantel de River Plate de Bragado posa ante las cámaras previo a su debut en el Federal C. Foto: Bragado informa.

    Bien al sur, el primer club homónimo que resalta es Banfield: así se llama el representante de Puerto Deseado, que nació en 2001 como una filial armada por hinchas del Taladro en esta ciudad de Santa Cruz. Un poco más al norte, en Trelew, aparece el primero de los cuatro Huracán, los otros son el de Ingeniero White, el de Pellegrini y el de Carlos Tejedor, tres de ellos con el globo aerostático del pionero de la aviación Jorge Newbery como insignia. La excepción la hace el Huracán de Carlos Tejedor.

    Racing e Independiente, los inconfundibles contendientes del clásico de Avellaneda, son tal vez los poseedores de los nombres que más se repiten en todo el fútbol del interior. El primero tiene sus réplicas en los bonaerenses Racing Fútbol Club de Balcarce, Social Racing de Bavio de Mansilla y el jujeño Racing Ojo de Agua. El Racing Athletic Club de Olavarría hubiera sido el cuarto, pero su delicada situación económica e institucional lo llevaron a no jugar el certamen. La otra vereda se ve representada en cuatro conjuntos: Independiente Deportivo de Esquel, Independiente de Tandil, Independiente de San Antonio (Catamarca) y Deportivo Independiente de Río Tercero.

    Mario Martín, intendente del departamento Sarmiento (San Juan), presenta la camiseta de Defensores de Boca de Los Berros. Foto: Diario El Zonda.

    A pesar de ser los clubes más populares del país, Boca y River no tienen tantas réplicas en el interior como en los anteriores casos. Boca Juniores de Balcarce y Defensores de Boca de Los Berros (San Juan), son dos de los tres equipos que toman el nombre del de Buenos Aires; el tercero es Defensores de La Boca de La Rioja, que se llama así por el barrio de donde proviene, aunque su escudo y colores son símil a los del Xeneixe porteño. Del otro lado, desde Bragado, provincia de Buenos Aires, llega el Club Atlético River Plate, el único homónimo del club del barrio de Núñez en todo el Federal C.

    Cuervos hay en todos lados, es cierto, incluso uno llegó al Vaticano para erigirse como Papa. En la última categoría del ascenso federal también se hacen su lugar: Andalgalá (Catamarca), Presidencia Roque Saenz Peña (Chaco) y Esperanza (Santa Fe) son las ciudades que proveen a los tres San Lorenzo. Aunque el último decidió tomar el celeste y blanco como colores en lugar del tradicional azulgrana que si se hace presente en los otros dos. Por otra parte, Azul en Buenos Aires y Aimogasta en La Rioja son el hogar de los dos Chacarita Juniors, ambos fieles en sus colores al Funebrero de San Martín.

    Quilmes de Corrientes en su caída por 3 a 0 del último fin de semana ante Deportivo Mandiyú. Foto: Hoy Corrientes.

    Luego, como sucede con Banfield y River, están los otros casos aislados. Con fiel identidad a sus precursores porteños, la santiagueña Añatuya aporta a su Platense mientras que Corrientes entrega su versión de Quilmes. Chivilcoy, por su parte, tiene entre sus representantes a Deportivo Colón, que tomó sus colores del santafesino. Santa Rosa es el hogar de All Boys, pero a diferencia del de Floresta, el pampeano viste los colores azul y amarillo a franjas verticales.

    Obviamente, hay otros clubes que comparten sus nombres con equipos de Buenos Aires que conformaban los viejos campeonatos metropolitanos de Primera División. Sin embargo, por distintas salvedades no fueron nombrados en este informe. Por ejemplo, la proliferación de las vías férreas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX dieron nacimiento a muchos clubes que se dieron a conocer con nombres que incluían las denominaciones Ferro (seis en el Federal C), Talleres (cuatro) o Central (cuatro). También está el caso de los próceres de la historia argentina, que han dado sus San Martín (siete en la categoría reseñada), Belgrano (tres) y Sarmiento (uno). O los cuatro Estudiantes, que por lo general llevan ese nombre por haber sido creado justamente por estudiantes.