A las 21hs del día de hoy River Plate y Racing de Córdoba se medirán para disputar los 32avos de final.
Esta noche en Santiago del Estero, más precisamente en el Estadio Madre de Ciudades jugará la academia cordobesa y los dirigidos por Martín Demichelis. Será el inicio para ambos conjuntos en esta Copa Argentina 2023.
El historial de estos dos equipos tiene un número de 16 enfrentamientos, de los cuales 10 victorias fueron para el «Millonario», y 4 para Racing. En dos oportunidades estuvieron empatados.
La última vez que se enfrentaron fue en el año 1990, donde River Plate ganó ese partido por un tanto contra cero, fue en el campeonato argentino 1989-90.
Esta noche uno de estos dos equipos pasará de fase, hay que recordar que si hay empate en los 90 minutos, habrá definición desde los doce pasos. El ganador enfrentará al vencedor del partido que se dispute entre Talleres de Córdoba y Chacarita Jrs.
Un encuentro apasionante finalizó con igualdad 2-2 en los 90 minutos; en la serie de penales posterior, el conjunto entrerriano se valió de una atajada crucial de Facundo Altamirano ante Matías Suárez y selló su estreno en las Semifinales de la Copa Argentina AXION energy. Además, es el primer representante de la provincia que accede a dicha instancia del certamen integrador.
Luego de un recibimiento impactante por parte de los hinchas que llenaron las tribunas del estadio Carlos Augusto Mercado Luna ante un acontecimiento histórico (River no se presentaba de manera oficial en La Rioja desde el Torneo Nacional de 1983, cuando cayó con Andino), el encuentro de Cuartos de Final incluyó un inicio frenético. Ezequiel Centurión se destacó con una tapada tremenda ante un cabezazo de Jonathan Herrera, que conectó un centro de Justo Giani y estuvo al borde de abrir el marcador para Patronato, clasificado por segunda vez consecutiva a dicha instancia de la Copa Argentina. La reacción del Millonario tendría el protagonismo de Agustín Palavecino. En primer lugar, avisó con un remate que se estrelló en las manos de Facundo Altamirano; su aporte tendría mayor eficacia en la acción siguiente, ya que amagó a disparar y habilitó a Zuculini dentro del área. En un gesto técnico digno de un delantero, el volante central eludió a Lucas Kruspzky y abrió el marcador con un derechazo cruzado.
Lejos de aplacar el ritmo vertiginoso, el tanto fue el comienzo de un aluvión de situaciones que generó brillantes intervenciones de los arqueros. Altamirano desvió al tiro de esquina una definición de Pablo Solari y, en la réplica, Centurión brilló para tapar con su cuerpo un zurdazo de Sebastián Medina, que curiosamente había surgido en las inferiores del club de Núñez. De inmediato llegó el turno de Juan Fernando Quintero: zurdazo rasante que rebotó en el palo derecho. La respuesta de Patronato también se originó de un intento de media distancia, ya que Nicolás Castro probó con un bombazo que voló por encima del travesaño. El conjunto entrerriano extendió la superioridad mediante ataques directos que complicaron a la zaga experimentada elegida por Marcelo Gallardo, que apostó por Jonatan Maidana y Javier Pinola. Por este motivo, no sorprendió que, después de un resbalón del primer marcador central, Marcelo Estigarribia quedó mano a mano con el arquero del Millonario y lo superó con un fuerte tiro que restableció la paridad.
Un nuevo error defensivo de River, evidenciado en un retroceso a destiempo de Pinola, favoreció la definición de Herrera para completar la remontada en el minuto inicial del segundo tiempo. Si bien parecía que el tanto podía significar un golpe tremendo para el tricampeón de la competencia (se consagró en las temporadas 2015-2016, 2017 y 2019), un tiro de esquina majestuoso de Quintero, que convirtió un gol anímico, selló el 2-2 en uno de los encuentros más emocionantes de la décima edición. Gallardo intentó profundizar el envión anímico y apostó por renovar la dupla delantera: Matías Suárez y Miguel Ángel Borja sustituyeron a Solari y Lucas Beltrán. Un intento de Palavecino por encima del travesaño significó un aviso del club de Núñez, que intentaba regresar a las Semifinales del torneo integrador.
El cruce tiempista de Tiago Banega, que impidió que Borja conecte el centro de Palavecino en el área chica, y una atajada descomunal de Altamirano frente a un tiro libre de Quintero sostuvieron la resistencia de Patronato. También estuvo cerca el ingresado Esequiel Barco: comandó un contraataque y lo cerró con un zurdazo por encima del travesaño. La última sería una volea pifiada por Zuculini, que desperdició la oportunidad neta de convertir un doblete y sellar la victoria. En vísperas de la serie de penales, el conjunto entrerriano bordeó un triunfo épico. Sin embargo, la corrida desde mitad de cancha de Alexander Sosa se topó con un cruce providencial de Pinola, que había posibilitado la acción con una perdida de pelota en un sector complejo.
Tras los últimos pasos en falso, se impuso con tantos de Milton Casco y Agustín Palavecino (2).
River frenó la caída libre en que venía y que había convertido el partido ante Barracas Central en un examen para medir su capacidad de reacción. La tuvo con una equilibrada combinación de fútbol y golazos. El 3-0 sobre Barracas Central, que le valió la clasificación a los octavos de final de la Copa Argentina, llevó el sello de la calidad y la inspiración de sus individualidades, dentro de un aceptable rendimiento colectivo. El rival de la próxima etapa será Defensa y Justicia.
El hecho de ser un partido eliminatorio había achicado el margen de error de River en su visita a un estadio de San Luis que estuvo colmado. La Copa Argentina da un pasaje para la próxima Copa Libertadores que River todavía no tiene asegurado, ya que en la Liga Profesional debe reacomodarse tras varios resultados adversos.
Gallardo movió piezas en la formación y el equipo le respondió. Se reencontró con el circuito de juego y aceleración de sus volantes mixtos y media-puntas. Simon, Aliendro, Palavecino (autor de dos grandes goles) y Barco fueron una usina para elaborar y llegar.
El alivio llegó a River. Así lo expresaron sus jugadores. “Necesitábamos cambiar la imagen del otro día. Vine convencido y estoy feliz de estar en River, espero estar a la altura de esta camiseta. Es un grupo bárbaro, que me hace sentir muy cómodo”, expresó Rodrigo Aliendro, uno de los más destacados de la noche. Franco Armani declaró en el mismo sentido: “Necesitábamos un triunfo para ir encontrando el juego. Hoy se dieron las dos cosas: jugamos muy bien y ganamos claramente. Nos viene bien para la confianza, ojalá sirva para encarar lo que nos queda”. River se vuelve de San Luis más liviano, se descargó con fútbol y goles.