El mediocampista central de San Martín de San Juan, Marcos Gelabert, dialogó con IF Radio tras el triunfo del Santo 3-1 ante Independiente Rivadavia de Mendoza, en el clásico, y compartió su análisis del partido. «Se vivió una semana muy especial», dijo.
San Martín de San Juan mantenía una deuda con su gente: ganar en condición de local. Y, en el horizonte, asomaba una oportunidad inmejorable ante Independiente Rivadavia de Mendoza, clásico rival. A propósito de la victoria que rompió el maleficio y posibilitó la obtención de los primeros tres puntos en casa, Marcos Gelabert, autor de uno de los tres goles del Santo, manifestó: «El partido es un clásico sin dudas. La rivalidad entre sanjuaninos y mendocinos es grande. Cuando llegué, no imaginé la magnitud del clásico entre San Martín y Godoy Cruz y ahora, que me tocó con Independiente, identifiqué lo mismo». Y añadió: «Se vivió una semana en la que sabíamos que, como no habíamos ganado como local, qué mejor que hacerlo ante el clásico».
En cuanto a la dificultad que atravesaba el equipo para conseguir una victoria en su propia cancha, Gelabert expresó: «Era raro porque, normalmente, nos hacemos fuertes de local y, de visitante, cada vez que salíamos nos costaba. Pero bueno, el arranque de campeonato había dicho lo contrario. Estamos invictos de visitantes y, como locales, no habíamos podido sumar de a tres». Y agregó: «No es por poner excusas, pero Estudiantes nos ganó en el último minuto y Temperley, lo mismo. Más que nada, fueron errores nuestros a falta de muy pocos minutos».
Acerca de su gol, el cual allanó el camino hacia la goleada 3-1 del Santo ante la Lepra mendocina, Gelabert recordó: «En Suiza había tenido la suerte de convertir goles en clásicos. Pero acá se vive diferente. El fútbol argentino es loco y la gente te expresa día a día el cariño y lo fundamental que es ganar un clásico. Es raro. Acá se vive todo de una manera por demás apasionada». Y profundizó: «Por momentos, te diría que es demasiado. Pero lo entiendo, llevo muchos años en esto y disfruto cada momento dentro de una cancha».
Respecto al trámite del partido y la diferencia tempranera y holgada que signó el resultado final, el exjugador de Estudiantes de La Plata y Tigre analizó: «Sinceramente, no imaginábamos ir 3-0 arriba en el primer tiempo. No habíamos sumado de local y sabíamos que teníamos que ganar, pero no pensamos en el margen de que en 37 minutos fuéramos ganando 3-0. Si bien somos el equipo al que menos le han convertido, tampoco somos el más goleador. Pero se dio así. Uno no sabe los condimentos que puede llegar a tener un clásico como el que jugamos nosotros». Y concluyó: «Se equivocaron dos o tres veces y, hoy, los errores se pagan muy caros en el fútbol argentino».


