SANSINENA 1 (2) – 0 (1) AGROPECUARIO
El Tripero hizo valer la buena siembra en Carlos Casares (ganó 1-0 la ida) y con el empate conseguido ayer en el Luis Molina, por 1 a 1, le alcanzó para dar otro paso más y que ahora sean cuatro lo que lo separen del sueño.
Por Mikel Iñurrategui / minurrategui@lanueva.com
En el inicio el local, fue algo impreciso y mostró su mejor cara cuando pudo hacer valer su presión alta. Mc Coubrey, Scalco y Linares pudieron recuperar la pelota cerca del área rival y tuvieron chances nítidas de gol. Pero carecieron de claridad y el marcador no se abría.
En tanto los de Carlos Casares, con mucha movilidad en sus jugadores de ataque, lograron inquietar en la primera mitad. Buscando ser prolijos desde su salida, tuvieron las primeras claras. Aunque sufrieron la misma falencia que su rival y, además, se encontraron con buenas respuestas de Stefanof.
En el arranque del complemento la tónica se mantuvo. El mediocampo fue una zona de transición y los de arriba seguían lastimando. A los 17 segundos, lo tuvo Scalco pero su cabezazo se fue desviado. Enfrente, a los 2 minutos, Urquijo ingresó al área pero remató desviado; y a los 3 fue Alonso que falló en la puntería para el Tripero. ¡Vibrante!
Luego, el rojiblanco comenzó a recuperar rápido el balón y parecía que se adueñaba del trámite, el juego cayó en bache y se volvió monótono. Poco a poco, el huésped comenzó a monopolizar la posesión y Sansinena no encontraba el rumbo.
Hasta que a los 29 minutos, el Pato Linares cabeceó un córner de Schefer y puso el 1-0 que dejaba a los de Cerri con un pie en semis.
Pero la alegría duró poco, porque con la misma fórmula Giménez igualó a los 31m. y todo hacía indicar que el envión del gol haría que Agropecuario fuera en busca del 2-1. Pero nada de eso pasó, el verdirrojo sólo intentó por intermedio de algún balón detenido y no mucho más.
El ingreso de Dambolena oxigenó la media cancha y el anfitrión fue inteligente para que se jugará bien lejos de Stefanof. Es más pudo ganarlo en alguna contra. Finalmente, Sansinena cosechó en Cerri lo sembrado en Casares y dio un paso más para seguir soñando.
Foto: La Nueva Provincia


