Matías Garrido, volante creativo de Sarmiento de Junín, conversó con IF Radio y compartió su percepción de la definición del Reducido de la B Nacional, por el segundo ascenso a la Superliga, frente a Central Córdoba de Santiago del Estero.
Luego de la igualdad 1-1 en Santiago del Estero, aún queda todo por definirse en la final del Reducido de la B Nacional. En Junín, se escribirán las últimas páginas de una historia protagonizada por dos equipos que, a lo largo del camino recorrido, han demostrado que persiguen el mismo anhelo y que, además, tienen con qué ir a buscarlo. Acerca del partido revancha y esos últimos 90 minutos que darán a conocer al próximo participante de la Superliga, Matías Garrido, mediocampista ofensivo del Verde, dijo: «Fue un partido parejo. El empate fue justo porque los dos, por momentos, lo buscamos. Nosotros fuimos en búsqueda de eso: un buen resultado. Ahora nos ilusionamos porque estaremos en nuestra cancha y con nuestra gente».
En torno a lo que representa esta tercera oportunidad de ascenso que afrontará la institución juninense, Garrido expresó: «Es una linda oportunidad para ascender. El hecho de que hayamos tenido dos posibilidades anteriormente y, ahora, tener esta tercera, hace que sea una linda ocasión. Tenemos fe de que nuestra gente nos apoye y podamos festejar. Sería lindo que en la tercera se nos dé«.
Y, puntualmente, en relación al partido de vuelta y la definición del Reducido, el exjugador de Patronato de Paraná, Deportivo Madryn y otros, manifestó: «Yo creo que va a estar bien parado Central Córdoba y tratará de aprovechar los espacios que nosotros dejemos para salir de contra. Nosotros nos imaginamos un partido así». Y finalizó: «En estos días lo planificaremos y trabajaremos, pero somos conscientes de que es una final y queremos ir por ella».
El Ferro ganaba con gol de Rossi, pero se durmió y terminó igualando 1 a 1 en el Oeste. El sábado se define el ascenso en Buenos Aires.
Central Córdoba empató 1 a 1 ante Sarmiento de Junín en un estadio “Alfredo Terrera” colmado en el choque de ida de la final del Reducido de la B Nacional.
En un primer tiempo fue para el olvido, ninguno encontró los caminos para lastimar en el área rival y se fueron al descanso con el marcador en blanco.
Y las emociones llegaron en el complemento. A los 10 minutos avisó Galucci Otero con un cabezazo que salvó Farré desde la línea.
Y tres minutos después, fue Pablo Ortega el que obligó la estirada del golero Vicentini, con otro cabezazo que pedía red.
Y tras ese tiro de esquina, Javier Rossi anticipó a todos por arriba y estampó el 1-0 para desatar el delirio en el barrio Oeste.
Sin embargo, después del gol Sarmiento se fue con todo a buscar el empate ante un elenco ferroviario que se replegó peligrosamente.
A los 23, Taborda le tapó el empate a Nicolás Orsini con una atajada espectacular. La visita manejaba la pelota y en el minuto 33 tuvo su premio, con un centro de Garrido que conectó Nicolás Miracco ingresando por detrás para sellar con un cabezazo el 1-1 que no se iba a modificar.
El pitazo final decretó un empate que deja la serie abierta, con un ascenso en juego a la máxima categoría que se definirá el próximo sábado en Junín.
El Verde ayer venció por 2 a 0 a Independiente Rivadavia (M) en el estadio Eva Perón y sacó el pasaje para la Final del Torneo Reducido, que otorgará el segundo ascenso a la Superliga. El resultado global culminó tres a cero en favor del elenco de nuestra ciudad por la ventaja conseguida en la ida. En la serie definitiva enfrentará a Central Córdoba (SdE) o Almagro.
Sarmiento se reinventó en el camino y una vez más jugará ni más ni menos que una instancia decisiva que tiene en juego un ascenso a la máxima categoría. El Verde venció por 2 a 0 a Independiente Rivadavia de Mendoza en el estadio Eva Perón y se metió en la Final del Torneo Reducido de la Primera B Nacional, que otorgará el segundo ascenso a la Superliga del fútbol argentino. El resultado global tras disputarse la vuelta de una de las Semifinales, culminó tres a cero en favor del elenco de nuestra ciudad, debido al uno a cero conseguido en la ida.
El equipo dirigido por Iván Delfino jugó un partido sumamente inteligente y merecidamente pasó de fase. En los 180 minutos desplegó orden, templanza, buen juego y jerarquía a la hora de ser efectivo en el arco de enfrente. Los goles en la tarde-noche de ayer fueron convertidos por Yamil Garnier de cabeza a los 28’ del segundo tiempo, tras un córner ejecutado por Matías Garrido, mientras que el otro llegó a los 45’ tras una excelsa definición de Nicolás Castro con un zurdazo de emboquillada, colocando el balón a media altura, tras una corrida y un posterior centro del ingresado Leonardo Villalba por el sector derecho.
En la primera etapa Sarmiento dominó la pelota, los tiempos y presionó constantemente en campo rival, cortando con anticipación los avances de Independiente que, esporádicamente, los gestaba de contra golpe. Siempre chocaban con la defensa o con algún mediocampista que hacía el relevo. A su vez, el elenco Verdolaga contó con una chance clara de gol en los pies de Nicolás Orsini que quedó mano a mano, pero su remate cruzado se fue desviado. Ya en el complemento, los jugadores de Gabriel Gómez se adelantaron en el campo debido a que no le servía ni siquiera ganar por un gol, pero Sarmiento supo plantarse y liquidarlo en el tramo final.
Los rendimientos futbolísticos fueron muy parejos. Vicentini respondió en las pocas veces que fue exigido, los defensores estuvieron muy firmes, en el mediocampo Franco Leys hizo un despliegue impresionante y Garrido y Castro realizaron un buen trabajo, en el plano ofensivo y en el retroceso sobre las bandas. En la línea más adelantada Nicolás Miracco intentó por momentos asociarse, principalmente en el primer tiempo, mientras que Orsini exigió en todo momento a los rivales, sin dar por perdida ninguna pelota.
Sarmiento es un culto a la perseverancia y puede jugar bien o mal, pero lo que no negocia es el corazón dentro del terreno de juego. Competirá por un lugar en la Superliga. Un hecho destacable por donde se lo mire, que habla del trabajo, seriedad y profesionalismo que despliega el plantel profesional, el cuerpo técnico y los dirigentes. Todos ellos acompañados por el constante apoyo y colaboración de hinchas y socios que creen en el proyecto de la institución. Dando lucha en una división que cuenta con clubes sumamente importantes, con presupuestos enormes y ubicados en localidades mucho más grandes que Junín, Sarmiento que supo jugar en la cuarta categoría del fútbol argentino, hoy vive un presente sublime y con la humildad que lo caracteriza, afrontará una la tercera final en un año y medio.