El conjunto de Abaurre no encontró respuestas y sufrió una dura caída, por 2-0, ante el Tricolor en Ciudad Deportiva. Maximiliano López y Martín Peralta marcaron para la visita.
El local tuvo iniciativa en el arranque, pero le faltó precisión en la definición. Pettineroli y Jeldres generaron las primeras aproximaciones. A los 14 minutos, Leonel López aceleró por la banda derecha y probó de lejos, aunque su disparo fue contenido sin problemas por Agüero.
El Tricolor, por su parte, fue paciente y aprovechó su oportunidad a los 17 minutos. Tras un pase preciso, Maximiliano López burló a la defensa quedó mano a mano con Criado y definió con un remate cruzado.
Tras el 1-0, el partido cambió a favor de la visita que manejó cómodamente los tiempos. Por su parte, el conjunto neuquino buscó el empate, pero le costó romper con la barrera defensiva del Tricolor.
Con los minutos, la visita ganó confiaza, se acomodó en el campo y apostó a la contra. A los 22’, Cavagnero recuperó y sacó un potente disparo, que encontró atento a Criado para evitar el segundo gol. Al León le costó el partido y de esta manera, se fue al descanso en desventaja, por 1-0.
En el complemento, Villa Mitre no perdonó al local anuló toda posibilidad de reacción. Tras una salida rápida, Mujica envió un centro al área, que le quedó perfecta a Martín Peralta para definir el 2-0 parcial.
Ante duro golpe, Abaurre movió el banco de suplentes para revertir la situación y Rincón intentó arrimarse al arco rival. Jeldres tuvo un cabezazo peligroso que salió apenas desviado y luego Riquelme probó desde afuera, pero Agüero controló cada situación de peligro sin dificultad.
La visita por su parte, intentó lastimar a su rival de contra, pero el arquero local, tuvo buenas acciones que impidieron que Villa Mitre ampliara su marcador.
Sobre el final, Rincón tuvo empuje pero la falta de ideas no se tradujo en el resultado. De esta manera, el Tricolor dominó el encuentro de principio a fin y se llevó la segunda victoria de visitante en el certamen.
El León, por su lado, sumó su tercera derrota y por ahora, con 12 unidades, quedó segundo detrás de Villa Mitre. La próxima fecha buscará recuperarse ante Olimpo, en el Carminatti.
El resto de la fecha se completará este domingo, en horarios especiales para no coincidir con el Superclásico entre River y Boca. A las 11, Sol de Mayo recibirá a Kimberley en Viedma. Va por la recuperación después de cuatro encuentros sin ganar.
Con un gol de gran factura, la Villa ganó 2 a 1 en su cancha, donde volvió a jugar luego de 147 días.
Cuando Villa Mitre no encontraba los caminos, sufría un mal arranque y la desventaja en el marcador, encontró en el fútbol la respuesta.
El tricolor jugó una deslucida media hora, sin asociaciones, precisión ni individualidades que rescataran el mal rato desde lo colectivo.
No obstante, en apenas una ráfaga acomodó todo gracias a un par de estocadas de calidad para vencer a Brown de Madryn, por 2 a 1, en su regreso a El Fortín luego de 147, ya que estuvo desafectado por dos partidos por que se encontraban trabajando en el campo de juego.
Primero, la Villa lo empató con una buena jugada de Enzo González que culminó bien Peralta y luego lo dio vuelta con un gol de esos que no se ven seguido y que seguramente se recordará por un tiempo entre los hinchas tricolor.
En su regreso a su escenario en esta temporada, el equipo de Carlos Mundo debió batallar con un flojo inicio, ante un rival que entró metido y organizado.
La propuesta con la que llegó Brown a Bahía fue clara, hacer amplia la cancha con un sistema táctico que se fusionaba, con volantes que partían de defensores y armaban línea de 5 cuando se replegaban y que se transformaban en atacantes cuando el equipo lograba mirar el arco local.
Con jugadores de buen pie en el medio y ante un tricolor que estuvo lejos de su mejor versión en el amanecer del juego, la visita pegó primero abriendo el marcador en la primera clara.
A los 11 minutos y luego de una buena jugada colectiva, Silva puso el 1-0 luego de que la defensa tricolor no lograra despejar un centro desde la derecha.
Para no repetir lo vivido en la última localía (en cancha de Liniers, con derrota ante Cipolletti), el equipo bahiense debía reponerse rápido y mostrar reacción ante su gente.
No obstante, tras el gol Villa Mitre siguió siendo un equipo espeso, sin ideas en los últimos metros de la cancha y que se mostraba impreciso en un piso de El Fortín que se vio irregular y muy blando.
Ni siquiera por empuje generaba el dueño de casa, ni por el peso de la localía y el espíritu de un equipo que siempre busca el arco rival.
Todo ese combo, sumado a que no había reacciones individuales, hacían que el trámite sea el ideal para Brown, que ya tenía la ventaja y parecía estar haciendo un negoción.
Pero pequeños detalles empezaron a inclinar la balanza.
Primero fue el siempre rendidor Federico Tanner quien dio el primer chispazo para empezar a prender la llama de la recuperación.
Tras una jugada algo sucia, el defensor tricolor la pisó dos veces en el área y definió débil a las manos de Soria. Fue el primer tiro al arco del local en la tarde y llegó recién a los 31 minutos.
Apenas un rato después, fue Enzo González el que se hizo cargo de la situación y lejos de verse apremiado por el resultado en contra le puso el primer toque de fútbol para reavivar ese fuego que había empezado a encender Tanner.
El pampeano recibió un cambio de frente de De Hoyos en posición de wing derecho, aprovechó un mal cierre del defensor para bajarla de pecho, hizo pasar de largo a su marca con un enganche y centró al área chica para la llegada de Peralta: 1-1 en 38 minutos.
Encima, a los 41, la visita se quedó con 10 por dos foules seguidos del autor del gol (Alan Silva) y todo siguió siendo ganancia para la Villa.
Aunque el toque final en esos minutos de furia lo dio una jugada colectiva que incluyó dos tacos de espaldas y a un toque. De esas que no se ven muy seguido y menos en esta categoría que se mete mucho y, a veces, se juega poco.
Y más valedero aún es que se dio en un momento clave de la tarde, con el partido empatado y ante un rival que había jugado una muy buena primera media hora y llegaba ganador a Bahía.
Todo comenzó en lo pies de Tanner, quien jugó hacia adelante para Mujica, este tocó de espaldas y de tacó para Peralta, quien también la pasó de taco pero para De Hoyos, que le devolvió la pared al tucumano (todo a un toque), quien centró para la llegada de Maxi López por el sector opuesto.
Maxi recibió y definió de derecha (su pierna no hábil), para ponerle el moño a un jugadón que, además, fue el 2 a 1 en un momento crucial, a los 47 minutos.
Mientras todo eso pasaba adentro, afuera el gol –créame- se gritó de una forma distinta. No fue más fuerte ni menos fuerte que otras, pero sí distinta. Como que hubo unos segundos previos diferentes mientras se gestaba la jugada y un desahogo distinto a otros por la forma y lo que significaba el gol.
Si bien esto recién comienza y no es un tanto definitorio ni mucho menos, sí será recordado por su buena elaboración previa. Algo que se agradece en estos tiempos de piernas fuertes, intensidad y orden táctico.
Lo cierto es que más allá de los condimentos, el gol también fue clave para que Villa Mitre encamine un partido que había comenzado bien complicado.
Con la ventaja a su favor y el hombre de más, el segundo tiempo fue prácticamente un monólogo tricolor, que se adueñó de la pelota y cuando no la tuvo tardó pocos segundos en recuperarla para volver a intentar.
En ese contexto, la Villa acumuló al menos media docena de chances claras de gol y mostró algunas de sus variantes ofensivas, con los volantes llegando, la movilidad de Peralta y otros recursos.
Pese a eso, careció de claridad y no estuvo fino en los metros finales para liquidar un partido que en el trámite tenía controlado, pero en el marcador la ventaja era muy pequeña y la victoria no estaba a resguardo.
Encima, el segundo tiempo se extendió hasta el minuto 107 debido a que el partido estuvo demorado por la descompensación de un hincha tricolor en la tribuna de calle Caseros y el cierre se tiñó de algo de dramatismo y tensión.
Aunque a decir verdad, la ventaja tricolor nunca corrió serios riesgos y el triunfo se quedó en El Fortín, donde Villa Mitre volvió y festejó con un lindo gol y otro que es para ver varias veces.
Villa Mitre (2)
Agüero 5
Tanner 6 Manchafico (c) 6 Zadel 6 Moreno 5
Mujica 5 Cavagnero 6 E. González 7 M. López 7
Peralta 8 De Hoyos 5
DT. Carlos Mungo
Brown de Madryn (1)
Soria 6
Pereyra 5 Zubowicz 5 Ramírez 5 Actis 5 Lazarte 5
Rivero (c) 6 Chiavetto 5 Silva 5
Ilarregui 6
Paileman 5
DT. Gabriel Nasta
PT. Gol de Silva (B), a los 11, Peralta (VM), los 36 y M. López (VM), a los 47. Fue expulsado Vivas (B), a los 38. ST. No hubo goles.
Cambios. 75m. Formigo e Iriarte por Mujica y De Hoyos, 84m. Vivani por Peralta y 99m. Algozino por M. López, en Villa Mitre; 45m. R. López por Paileman, 65m. L. González y N. Hernández por Rivero y Chiavetto y 90m. E. Morales por Lazarte, en Brown.
Amonestados. Peralta (50m.), Zadel (55m.) e Iriarte (80m.), en Villa Mitre; Rivero (32m.) Zubowicz (92.), en Brown.
El villero se impuso con solvencia en su visita a la capital rionegrina por el Federal A.
SOL DE MAYO (Viedma) 0-3 VILLA MITRE (Bahía Blanca)
El tricolor bahiense viajó con decisión y se llevó todo de la capital rionegrina. Al conjunto de la Avenida Costanera le faltó juego y rebeldía para torcer el marcador. El combinado local sufrió su tercera derrota al hilo y no depende de sí mismo para no hundirse en la última posición.
Villa Mitre de Bahía Blanca arrasó con Sol de Mayo en Viedma por 3 a 0, en el partido correspondiente a la quinta fecha de la Zona Sur del Torneo Federal A.
La lluvia persistente de esta jornada, dejó la cancha rápida y complicada, y el equipo de Carlos Mungo -que vio el final desde afuera por expulsión- demostró por qué es uno de los candidatos de la zona, mientras que Sol, desorientado, sufrió su tercera derrota consecutiva y empieza a mirar con preocupación el fondo de la tabla.
El partido comenzó con una buena actitud por parte del local. A los 7 minutos, Fernando Valdebenito avisó con un zurdazo desde afuera del área que obligó a responder al arquero Luciano Molini. Poco después, un centro de Lucas Miguez por poco no fue conectado por Gonzalo Figueroa, en lo que podría haber sido el primero de Sol.
Pero esa iniciativa inicial se fue diluyendo con el correr de los minutos. Villa Mitre empezó a ajustar sus líneas y a imponer condiciones. A los 29 del primer tiempo, Martín Peralta desbordó y lanzó un centro perfecto que el lateral Federico Tanner, siempre proyectado al ataque, conectó de cabeza para abrir el marcador. Fue un gol que no sólo rompió el cero: también quebró el ánimo del local.
El tanto de Tanner fue el punto de quiebre. Sol de Mayo no se pudo recuperar anímicamente, y Villa Mitre olió sangre. A los 37, tras una buena jugada colectiva, Enzo González definió con categoría y puso el 2 a 0 tras una gran asistencia de Peralta, que bajó la pelota con el pecho. Un minuto después, el árbitro Fernando Rekers expulsó al DT Carlos Mungo por protestar tras una falta dura de Allende a Peralta.
Antes del descanso, Sol tuvo una tibia reacción con un intento de chilena de Valdebenito y un remate débil de Rubio, pero nada logró inquietar a un sólido Molini bajo los tres palos.El tercero fue sentencia
La segunda parte arrancó como terminó la primera: con dominio absoluto de Villa Mitre. A los 7 minutos, un grosero error en la salida de Sol le permitió a Pablo Mujica recuperar, habilitar a Peralta, y éste metió un centro rasante que el propio Mujica transformó en gol. Fue el 3 a 0 que dilapidó la esperanza viedmense.
Vale subrayar que Mujica siempre corrió de lado a lado, manejó bien los tiempos del duelo y fue el jugador del partido, según la consideración de todos los relatores.
Desde entonces, el equipo visitante se dedicó a manejar los tiempos, con inteligencia, y hasta estuvo más cerca del cuarto que Sol del descuento. A los 12, Tanner casi marca su segundo de cabeza, y a los 30, Leonel Iriarte, recién ingresado, se animó desde afuera del área y su derechazo besó el palo.
Sol de Mayo, por su parte, mostró más ganas que ideas. Ni siquiera el ingreso del experimentado Nicolás Mazzola logró torcer la historia. La impotencia se tradujo en centros mal ejecutados, choques innecesarios y una imagen que preocupa.
El villero se impuso por 3 a 0 y los goles fueron obra de Federico Tanner, Enzo González y Pablo Mujica
El equipo bahiense se recuperó de la caída que tuvo como local ante Cipolleti por 2 a 0 y quedó en el tercer lugar de la tabla de posiciones, con 8 unidades.
Fuente: Noticias Net
-SÍNTESIS-
Sol de Mayo (0): Juan Cruz Nadal; Rafael Ríos, Felipe Pérez, Wiliams Allende, Lucas Miguez; Valentino Digorado, Héctor “Baby” Morales, Julián Acosta, Juan Rubio; Fernando Valdebenito y Gonzalo Figueroa. DT: Juan Alfonsín.
Villa Mitre (3): Luciano Molini; Federico Tanner, Damián Zadel, Víctor Manchafico, Moreno; Pablo Mujica, Nicolás Cavagnero, Enzo González, Maximiliano López; Martín Peralta y Damián De Hoyos. DT: Carlos Mungo (expulsado).
Cambios: 45′ Nicolás Mazzola x Juan Rubio (SOL), 54′ Tomás Núñez x Valentino Benítez (SOL), 63′ Ulises Romero x Héctor Morales (SOL), 66′ Ramiro Formigo x Pablo Mujica (VIL), 74′ Leonel Iriarte x Damián De Hoyos (VIL), 74′ Thiago Pérez x Enzo González (VIL), 80′ Genaro Cepeda x Víctor Manchafico (VIL), 80′ Lucas Algozino x Maximiliano López (VIL), 83′ Miqueas Martínez x Julián Acosta (SOL)
Amonestados: Willians Allende (SOL), Rafael Rios (SOL), Nicolás Cavagnero (VIL)