Talleres de Córdoba no solo es el único invicto que mantiene el torneo de la B Nacional, sino que suma 36 partidos sin perder y está a cuatro de alcanzar la campaña histórica del Boca de Carlos Bianchi en 1998/99.
Inolvidable quedó la serie de encuentros sin perder de Carlos Bianchi al frente de Boca Juniors, aquella que cortó una racha de frustraciones para el club de la Rivera después de seis años sin dar una vuelta olímpica y que tenía la mochila pesada de que en la vereda de enfrente, el River Plate de Ramón Díaz ganaba todo lo que jugaba.
Con la magia de Juan Román Riquelme, las gambetas de Guillermo Barros Schelotto y los goles de su máximo artillero en toda su historia, Martin Palermo, el Xeneixe recuperó protagonismo y se consagró invicto del Apertura 98´de la mano del Virrey.
El miércoles 2 de junio de 1999, por la 16° fecha del Clausura, Boca todavía seguía sin perder. Esa noche venció 1-0 a Rosario Central en la Bombonera y no sólo quedó en las puertas de lograr un nuevo título, sino que logró lo que parecía imposible, alcanzar los 40 partidos invicto y superar los 39 que tenía el famoso Racing de José Pizzuti desde 1966. A la fecha siguiente, el Xeneixe se consagró bicampeón del fútbol argentino, pese a caer 0-4 ante el Rojo en Avellaneda. La racha positiva se frenaba entonces en 40 partidos, pero ya estaba escrita a fuego y con letras doradas en la historia del fútbol argentino.
29 victorias, 11 empates y una efectividad del 82%. Así, los dirigidos por Carlos Bianchi le daban comienzo a la etapa más gloriosa de la vida del pueblo azul y oro.
El Boca de Julio Cesar Falcioni con 36 partidos sin caídas en 2012 y el River de Marcelo Gallardo en 2014 con 31 juegos, estuvieron cerca de alcanzar la hazaña de records que logró Bianchi, pero se quedaron en el camino.
Esta vez, Talleres con Frank Darío Kudelka en la dirección técnica, tiene la posibilidad de alcanzar esa marca histórica. El conjunto cordobés acumula 24 victorias, 12 empates y una efectividad del 78%. Su última caída fue el domingo 21 de junio de 2015 ante Deportivo Maipú en el Mario Alberto Kempes, por 1 a 0, con gol de Cristian Jofré, por lo que ya son 11 meses sin conocer la derrota, contabilizando encuentros de Federal A, B Nacional y Copa Argentina.
La seguridad que emana desde el arco Guido Herrera. La solidez del cuadrado que conforman Wilfredo Olivera y Carlos Quintana en la zaga central, sumado a Rodrigo Burgos, símbolo que con su lucha y fuerza a la hora de meter en cada pelota se ha ganado el corazón de la gente, y Pablo Guiñazú, futbolista experimentado que con 37 años le bajó el pulgar a Boca y honró su palabra de retirarse en Córdoba, han sido las claves del gran momento de la T. Con su entereza y dedicación, le han agregado al equipo una faceta de juego abocada en la firmeza y el orden.
Arriba, la capacidad goleadora del ídolo Gonzalo Klusener y las gambetas desequilibrantes de Nazareno Solís, principal motivo de triunfo en algunos partidos, le han dado un estilo y característica al Albiazul que el hincha Albiazul no olvidará.
Ahora, le queda a Talleres sostener una estructura que le está dando satisfacciones y escasos sobresaltos. Está a cuatro encuentros de alcanzar el hito de Boca Juniors y de lograr el anhelo primordial de ascender a Primera División y devolverle al club el lugar que merece por convocatoria e historia. De a poco ve la luz, quedan pocas batallas y será suya la misión de hacer que los últimos cinco escalones no se vean como murallas.

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