A partir de la próxima temporada, el astro argenino jugará en el Inter Miami, franquicia de la MLS estadounidense, y en el que será su nuevo equipo ya lo espera este futbolista nacido en la provincia cuyana con pasado en San Martín, Godoy Cruz e Independiente Rivadavia.
El sueño del pibe: el mendocino Franco Negri será compañero de Lionel Messi en el Inter de Miami tras la explosiva noticia que sacudió este miércoles los portales de noticias del mundo. Está confirmado:el crack rosarino no jugará más en el PSG y su destino elegido es Miami, precisamente en la franquicia de la MLS adueñada por David Beckham.
En ese contexto, el jugador nacido hace 28 años en el departamento de San Martín y de vasta trayectoria por el fútbol argentino, estará en el plantel que le dará la bienvenida a Lionel Andrés Messi, el capitán de la Selección Argentina campeona del mundo, de cara a la próxima temporada.
Inter de Miami fichó al defensor mendocino Franco Negri antes de la temporada 2023. El lateral izquierdo, que también puede jugar en el centro del campo, reforzó la plantilla del primer equipo y aportó experiencia de cara a la campaña 2023, según consigna el sitio oficial del club.
El zurdo oriundo del Este mendocino formado en San Martín de Mendoza jugó en San Lorenzo de Almagro (2012-2018), Quilmes Atlético Club (2016-2017), Club Sportivo Independiente Rivadavia (2017-2018 y 2018-2020), Club Atlético Belgrano (2020-2021), Club Atlético Newell’s Old Boys (2021) y Club Deportivo Godoy Cruz (2022).
Negri se inició en las inferiores de San Martín de Mendoza. Por cuestiones laborales, su familia se mudó a Tierra del Fuego. Desde allí, a los 14, le fue muy difícil adaptarse hasta que le encontraron un club que se llamaba “Los Cuervos del Fin del Mundo”, que es una filial de San Lorenzo en Ushuaia, allí jugó un Argentino C y una invitación para la Copa Argentina, estuvo dos años hasta que el presidente de la entidad fueguina le consiguió una prueba, en la cual lo vio Miguel Ángel Tojo y le dio el visto bueno para quedarse en la pensión del club de Boedo.
En Inter de Miami, Franco Negri utiliza la camiseta número 33. Desde su llegada al club del sur de la Florida, el marcador de punta ha disputado 15 partidos, todos como titular, y ha anotado un gol.
Ernesto Álvarez es jugador de Crucero del Norte y todos los días llega desde el país vecino para cumplir con su entrenamiento diario.
15 minutos es el tiempo que demora para llegar a su club y realizar los trabajos que recibe por parte de Pedro Dechat. Atraviesa el paso fronterizo del puente San Roque González en colectivo, y su horario de entrenamiento es a las 8:30 de la mañana con 30 minutos de anticipación. El jugador de Crucero del Norte se despierta 5 – 5:15 de la madrugada en Encarnación, Ciudad de Paraguay. Su señora se despierta a la par de él por que es la encargada de llevar a sus hijos a la escuela.
En una entrevista que realizó junto a «Radio La Red, Am 910» pudo comentar que la frontera que divide Paraguay – Argentina esta abierta las 24hs pero actualmente es complicado cruzar en auto, por eso su traslado a la institución es en colectivo o en tren.
«Tengo la terminal a cinco cuadras, voy caminando y de ahí me tomo el colectivo, llego casi sobre la hora» comentó. Santiago Cantenys le preguntó como hace con los días de partido, a lo que Álvarez le respondió; «Los días de partido tengo la suerte de que se está concentrando y voy un día antes. Se prioriza más el descanso. Ya voy preparado y me quedo todo el día en el club hasta que salgamos de viaje»
«Las frutas que nos dan antes, durante y después del entrenamiento nos ayuda a que no decaiga el rendimiento ni que cueste mucho en lo físico» expresó. Es su tercer etapa en Crucero y afirmó que en las temporadas 2013 – 2014 y 2015 la frontera no era como ahora, era al revés, muchos argentinos iban a Paraguay, la situación es totalmente diferente, desde hace un par de años.
– Crucero del Norte quiere volver a la B Nacional, ¿Cómo está el equipo para este torneo que es muy parejo en Argentina? «El torneo es muy complicado, nadie dijo que va a ser fácil. Nos estamos preparando bien, la segunda fecha tuvimos libre y estamos pensando ya en Juventud Antoniana. Pensamos que podemos traer algo importante de allá.» Via: La Red Am 910.
– ¿Cómo se vive en Paraguay el titulo de Argentina en Qatar 2022? Acá en Encarnación se vivió prácticamente como se vivió en Argentina, la gente estuvo muy contenta, mas que nada por que somos frontera y hay una relación muy buena entre ambos países. Cada vez que salíamos a la calle se escuchaban bocinas, fue algo único lo que se vivió. Me puso contento por que es el país en donde trabajo y me da trabajo.Via: La Red Am 910.
Afirmó que el director de aduana de Posadas es hincha de Crucero del Norte, y dijo que «se hace todo más fácil cuando voy en vehículo». La vuelta a su hogar es entre las 12 y 14hs del día. El colectivo a la vuelta logra adelantarse bastante y avanza directamente a migraciones.
Ernesto Álvarez «Pinti» Fleitas ocupa la posición de delantero y sus ciclos en «El Gigante del Noroeste Argentino» fueron; – Primera etapa: 2013 – 2014. – Segunda etapa: 2015
Y actualmente llegó para realizar su tercer ciclo en el inicio del 2022.
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El gran profesor. El enorme atleta y defensor izquierdo tetracampeón que la rompía en la cancha sin cobrar un peso. El que sentía la camiseta de River de Villa María como pocos. Eduardo Requena, el soñador que en un atardecer de 26 de julio de 1976 fue capturado por los militares y todavía continúa desaparecido.
«Era muy del barrio, quería mucho a su club. En esa década, River era uno de los clubes más importantes de la zona. Cobraban todos por jugar, salvo él», recuerda Raúl Galíndez, actual socio de la institución y exjugador y admirador de Eduardo Raúl Requena, a 47 años de la última vez que lo vio pasar por enfrente de su casa.
Es que «el Gallego» era un tipo que caminaba las calles de su Villa María natal sin ningún inconveniente, es más, disfrutaba hacerlo: a veces se dirigía hacia la cancha en donde jugaba para River en la Liga local, en otras ocasiones se prendía un picadito con los pibes del barrio y, ya de más grande tras recibirse, para trabajar en las escuelas como docente de las materias Geografía e Historia. Era muy valorado y respetado por su entorno. «Lo consideraba como un gran amigo. Cada vez que hablo de él siento como si lo estuviera viendo ahora: pasaba todos los días por delante de casa con su pantalón marrón, su blazzer azul y sus libros bajo el brazo», refleja Raúl Galíndez, quien también era su vecino.
Eduardo Raúl Requena nació el 15 de noviembre de 1938 en Villa María, Córdoba. Fue a la escuela primaria en Colegio de la Santísima Trinidad e hizo la secundaria en el Instituto Bernardino Rivadavia de su ciudad. Por supuesto, mientras tanto, como muchos de sus compañeros, jugaba a la pelota porque era una de sus grandes pasiones. Eso no le impedía seguir formándose académicamente. Por ese motivo, tras concluir el secundario, estudió para ser Profesor de Geografía e Historia y se recibió en 1963. Amaba leer y, sobre todo, enseñar. No sólo deseaba aprender, quería transmitir sus conocimientos y también sus principios. Ejerció la docencia en su misma escuela secundaria y en el Profesorado de Bell Ville, lugar donde empezó su actividad gremial. Como todo defensor contra un rival, no le importaba enfrentar y discutir para defender sus derechos y los de sus colegas. Por eso, a principios de la década de 1970 fundó el Sindicato de Educadores Privados y Particulares de la Provincia de Córdoba (SEPPAC) y posteriormente participó de conferencias de CTERA.
Requena como profesor
A la par y con la misma intensidad, jugaba y era uno de los referentes de River de Villa María. Formó parte de un plantel histórico de la institución que logró cuatro títulos de manera consecutiva (de los seis que tiene el club: los otros en Primera fueron en 1973 y 1994. Detalle: http://www.ligavmfutbol.com.ar/clubescampeones.php) de la Liga Villamariense de Fútbol, un campeonato que ya tiene más de 100 años de historia. Aquel River levantó la copa de Primera en 1959, 1960, 1961 y 1962 (foto). Y el Gallego era uno de los máximos exponentes del equipo. Jugaba de marcador por izquierda y era considerado por sus pares como uno de los más profesionales y comprometidos con la causa. Además, los más chicos lo veían como un ejemplo a seguir. El propio Raúl Galíndez no llegó a compartir plantel, aunque sí pudo verlo jugar. «Yo era mucho más joven, pero se lo respetaba mucho. Terminó siendo un gran amigo», expresa sobre su vínculo con el Gallego. Galíndez rememora que aquellos futbolistas eran, por lejos, los mejores de toda esa zona de Córdoba, al punto de recibir un sueldo por jugar. Pero había solo uno que elegía, por decisión propia, hacerlo únicamente por pasión: Eduardo Requena.
Foto archivo compartida por Raúl Galíndez.
El plantel estaba conformado por figuras como Luis Raspo, otro de los «fenómenos» que tenía ese River. El marcador de punta oriundo de Arroyo Cabral, Córdoba, en 1969 llegó a jugar siete partidos y coronarse campeón de la Copa Argentina con la camiseta de Boca Juniors de Buenos Aires (más info: https://historiadeboca.com.ar/jugadores/luis-salvador-raspo/362/1969/1969/83.html). Entre los titulares habituales en 1962 (en la foto están los dos arqueros) estaban: Destéfanis; Requena, Orsi, Aguilar, Ajona, Viván, Cortez, Pacheco, Berterame, Cacho y Chiche Ermácora, Daniel, Raspo, Ponce, Restovich, Aguirre, Flores y Gutiérrez (info: Alberto Arce).
Equipo campeón de 1961. Eduardo Requena: fila de arriba, el segundo desde la izquierda. A su lado, Luis Raspo Foto: Ligri Suárez.
Así como era en la cancha, Requena era en su vida cotidiana: luchaba por sus sueños, sus derechos y el de toda la sociedad. Ya más dedicado a la actividad gremial y a la docencia, un 26 de julio de 1976, mientras tomaba al atardecer un café en Miracles de la ciudad de Córdoba, una patota militar del III° Cuerpo de Ejército lo capturó sin ninguna de explicación. Horas después entraron a su casa para buscar más información. Tiempo después fue visto en el CCD “La Perla”. (fuente: sitio web de Baschetti, Roberto). A 47 años de aquel día, todavía continúa desaparecido.
Se llevaron a un tipo de barrio, amante del fútbol, la historia y sus principios. Lo secuestraron por pensar diferente, por querer transmitir en las aulas sus valores. Pero su legado continúa, adentro y afuera del campo de juego. En su Villa María, es recordado a través de una escuela, una calle y el reloj solar “Memoria sin Tiempo”. En su club, por sus títulos y empeño. En toda la sociedad, por su compromiso en la defensa de derechos. Defensor en la cancha. Defensor en la vida. Eduardo «Gallego» Requena.
A 47 años del Golpe cívico-militar en la Argentina, desde Interior Futbolero volvemos a decir: Nunca más. Memoria, Verdad y Justicia