Categoría: HISTORIAS DE VIDA

  • El retiro de Rodrigo Palacio: el cambio en su vida y el vínculo de su trayectoria con el interior

    El retiro de Rodrigo Palacio: el cambio en su vida y el vínculo de su trayectoria con el interior

    Bahía Blanca, desde hace tiempo, es catalogada como la “Capital del Básquet”. No solo eso lo destaca, si no también por ser cuna de grandes deportistas. Uno de ellos es Rodrigo Palacio.

    El atacante anunció su retiro del fútbol a los 40 años de edad, de extensa trayectoria en nuestro país y en Italia.

    El territorio nacional, su formación estuvo ligada en su ciudad natal. Vistiendo los colores verde y blanco, precisamente el Club Bella Vista, actual elenco que juega el Regional Amateur.

    «Él siempre me decía (por Palacio) que iba a vivir del fútbol. Yo le decía que estudie además, que sus papás querían eso, pero Rodrigo sabía que iba a llegar lejos«, manfiestó Ernesto Ancán a Telefé Bahía, quien lo tuvo de entrenador en las divisiones formativas en el club de La Loma.

    Por su parte, Carlos Mungo, actual técnico de Villa Mitre en el Federal A, también recordó las raíces del delantero reciamente retirado: “No solo en lo deportivo, en lo humano es un pibe extraordinario. Sigue siendo el mismo que era antes, recuerda cosas que hasta nosotros habíamos olvidado de los viajes con Bella Vista. Ha hecho una carrera extraordinaria y se merece todo lo que ha logrado”.

    “Se sigue juntando cuando viene a Bahía con sus amigos, vive acá en La Falda. Hasta estando en su mejor momento en Boca, era una persona normal, cuando llega al barrio es el mismo pibe que jugaba acá, nada de superestrella, eso es valorable, por todas las cosas que vivió”, afirmó el orientador a La Brújula 24.

    Luego de afrontar su primer torneo regional, la Joya pasó en 2002 a jugar en Tres Arroyos, precisamente en Huracán de aquella ciudad y pegar un salto de categoría y disputar la B Nacional con el Globo. Tan exitoso fue su debut que marcó en la red ante Juventud Antoniana de Salta en un triunfo por 2-0 como local. Logró aquel histórico ascenso a la Primera División con el equipo tresarroyense. Totalizó 53 encuentros y 15 conquistas.

    Muchas casualidades han dado vuelta por el mundo de Rodrigo Palacio, como que el Coco Basile, también surgido de la cantera de Bella Vista, lo dirigiera en Boca y en la Selección Argentina, incluyendo la Copa América del 2007. También, la Joya jugó en el Globo, al igual que su padre, quien lo hizo en la década del 70.

    Ahora, su vida hizo un giro, un cambio de pelota y de calzado: del fútbol al básquet, de la redonda a la naranja y de los botines a las zapatillas. El oriundo de “La Capital del Básquet” seguirá ligado a este deporte de manera amateur en el ascenso italiano.

  • Bernardo Grobocopatel: el fútbol, un sueño y la promesa cumplida de un hijo a un padre

    Bernardo Grobocopatel: el fútbol, un sueño y la promesa cumplida de un hijo a un padre

    Diez años, nueve meses y catorce días. Desde el 23 de agosto de 2011, jornada de su fundación, ese es el tiempo que Agropecuario de Carlos Casares llevará vivido cuando sus jugadores pisen la cancha para enfrentar a Racing de Avellaneda, por los 16vos. de final de la Copa Argentina, el próximo miércoles 8 de junio. ¿En el camino? La Liga Casarense, el Torneo Argentino C, Federal B, Federal A, arribo a la Primera Nacional y una promesa. Aquella que Bernardo Grobocopatel, fundador y presidente del club, recuerda haberle hecho al oído a Jorge, su papá, con el corazón en la mano y los ojos empapados de identidad: “Vos hacé lo posible por despertarte; yo voy a hacer lo imposible para que Agro juegue contra Racing”. Y, con la emoción a flor de voz, agrega: “Todo lo que hice en mi vida lo aprendí de mi viejo y lo apliqué en Agropecuario; él me hizo hincha de Racing”. El fútbol, los colores y el partido del reencuentro eterno entre un hijo y su padre, en esta charla exclusiva con Interior Futbolero.

    Por Juan Pablo Francia

    “Le doy gracias a mi viejo”, canta al cielo uno de los versos que, en las voces de miles y miles de papás, mamás, hijos e hijas, hacen retumbar el cemento del Cilindro de Avellaneda cada fin de semana en que Racing juega de local. Tal y como jugaban Bernardo Grobocopatel y su papá, Jorge, cuando iban juntos a disputar el partido del hincha y alentar al equipo de sus vidas. “Mi papá me llevó por primera vez a la cancha a los cuatro años. Desde ese momento, soy de Racing. Y tengo 49. Es decir que hace 45 que soy fanático de la Academia”, cuenta el hombre que se define como un enfermo del fútbol y que hizo obra de su pasión con la creación de Agropecuario, el club con el que le cumplirá la promesa a su padre: “En la primera nota que me hicieron por Agro, en 2012, dije que mi sueño era que llegue a jugar por los puntos contra Racing. Y eso se hizo mucho más fuerte por lo que le pasó a mi viejo un año después. Mi sueño siempre fue ese”. Y agrega una frase que, confiesa, piensa todos los días desde ese momento en el que juró el partido utópico sin saber si Jorge lo escuchaba: “Es en el nombre del padre”.

    Interior Futbolero: ¿Cuál es el origen de esa frase que te repetís una y mil veces?

    Bernardo Grobocopatel: Siempre digo que todo esto es en el nombre del padre porque mi papá, en 2013, tuvo un ACV. Lo sufrió el 26 de junio de 2013 y falleció el 1 de julio de 2014. Estuvo un año y cinco días en coma. Los médicos nos habían dicho que ya no había forma de que se despierte. Tenía muerte cerebral y sólo le latía el corazón. Pero a veces se le veía que movía un dedo del pie o lo encontrábamos con los ojos semiabiertos. Y una de las tantas en las que le hablé al oído, le dije: “Vos hacé lo posible por despertarte y yo voy a hacer lo imposible para que Agro alguna vez juegue contra Racing por los puntos«. Por eso siempre pienso en esa frase. Porque lo hice y lo hago en el nombre del padre. De mi papá.

    IF: ¿Cómo nació tu fanatismo por Racing?

    BG: En 1976 mi viejo me llevó, me sentó en la cancha y, desde entonces, fuimos a ver todos los partidos. Tenía cuatro años. Y agarramos las peores épocas. Desde esos momentos en los que llegamos a ser una hinchada que festejaba los córners a favor hasta aguantar tantos años sin salir campeón y vivir el título de 2001 en cancha de Vélez mojándonos. Como digo, fueron y son muchas cosas en el nombre del padre. Después, cuando estudié en Buenos Aires, iba a la cancha solo o con amigos. Pero mi recuerdo, siempre, es con mi papá. Íbamos muy seguido a ver a Racing. Cuando empecé con Agropecuario, ya iba menos porque coincidía los fines de semana y yo iba hasta a las concentraciones de mi equipo. Iba dos días antes al hotel y me iba el día después del partido. Pero mientras pudimos, fuimos siempre. Hasta que fundé Agropecuario, íbamos juntos muy seguido.

    IF: ¿Toda la familia tiene ese vínculo con la Academia?

    Bernardo Grobocopatel con su padre.

    BG: Nosotros venimos de una familia en la que siempre el trabajo fue lo más importante. Pero éramos capaces de dejar el trabajo por Racing. Nos íbamos en familia y no para comer un asado en el campo, sino para ver a Racing. La familia dejaba el trabajo por Racing. En las antiguas cosechas, se trabajaba de 7 de la mañana a 2 de la mañana del día siguiente. Y en una época en la que teníamos una coupé Chevy, íbamos a ver un partido, volvíamos y seguíamos trabajando hasta las 3 de la mañana. Nos perdíamos seis u ocho horas de trabajo para ir a ver a la Academia. 600 kilómetros entre ida y vuelta.

    IF: ¿Y tu papá? ¿Por qué era hincha de Racing?

    BG: Mi papá se hizo hincha de Racing solo. Los hermanos mayores eran uno de River y otro de Boca. Pero empezó a ir a la cancha y se enamoró de Racing totalmente a distancia. Siempre vivimos a 300 kilómetros. Mi papá nació en Carlos Casares. Y así, solo, nos hizo hinchas a nosotros. Por eso la camiseta con la que se presentará Agropecuario tendrá una leyenda que dirá: “Gracias, papá, por hacerme hincha de Racing”.

    IF: ¿Pensás que podés llegar a recibir alguna crítica por salir a jugar con esa frase?

    BG: Ningún hincha de Agropecuario me va a cuestionar por eso. Saben que soy fanático de Racing. Esa frase me pareció la forma más clara de expresarlo. No quiero que esto sea un juego en el que la gente se pregunte por qué la camiseta dice tal o cuál cosa. Yo quiero expresar lo que siento abiertamente. Y estoy agradecido a mí papá por haberme hecho hincha de Racing. En esto no se especula. Especulo con mis empresas, si tengo que vender el trigo a un precio u otro. Pero esto se trata de lo que uno siente. Y si se me da por largarme a llorar e ir a abrazar a Pillud, voy a abrazarlo sin problema. Es el momento cumbre. Pedí que se ponga esa frase en las camisetas porque es lo que siento.

    Agropecuario siendo sorteado en la Copa Argentina 2022

    IF: Y con Agropecuario, ¿lograron la misma conexión padre e hijo?

    BG: Mi papá iba a todos lados a ver a Agropecuario. Lo pudo disfrutar poco. Pero me daba ideas. Me decía que podíamos hacer esto, aquello o lo otro. Organizar una rifa o lo que sea. Estaba siempre atento a ver cómo se podía organizar un club de cero. El año y pico durante el cual me pudo acompañar, lo mismo que hacía con Racing lo hizo con Agropecuario.

    IF: El paso siguiente a este partido ¿es soñar con el ascenso a Primera y dedicárselo a tu papá también?

    BG: Seguramente le dedicaría un ascenso a Primera por lo muchísimo que aprendí de él. Pero sería una de las personas a las que también les dedicaría ese momento. A mi mujer, que me acompañó siempre. A mis hijos, de quienes perdí muchísimos momentos. Uno de mis hijos nació y a los dos días me fui rápido porque jugábamos en Bahía Blanca. El ascenso se lo tendría que dedicar a toda mi familia, que es la que me acompañó y acompaña en todo esto. Sin dudas.

    IF: Y ahora, con aquella promesa cumplida y el partido soñado hecho realidad, ¿qué le dirías a tu papá?

    BG: Es para vos. Nada más. Porque los recuerdos, las cosas que no supe aprovechar con él, las que aprendí de él, todo lo que me transmitió y mucho más se resume en eso. Es para él. Es en su nombre.

     

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  • La historia del chico autista que debutó en Sub 20 de la Liga de Gualeguaychú

    La historia del chico autista que debutó en Sub 20 de la Liga de Gualeguaychú

    Por Carlos Lucero

     

    Miles de niños de todos los rincones del mundo viven ilusionados con llegar a ser un jugador de futbol. En la mayoría de los casos ese sueño no llega a cumplirse, pero para algunos privilegiados la fantasía se convierte en realidad. Por lo general en las ligas del interior de nuestro país siempre hay que estar atentos, ya que muchos chicos cumplen un sueño, quizás más pequeños, pero sueño, en fin.

    Así, es el caso de Ian Johan Pavón, del Club Atlético Unión del Suburbio, que milita en la liga departamental de Gualeguaychú. Un adolescente con Autismo, que se refugió en el futbol de las inferiores de este club cuando tenía 13 años.  Nació el 9 de mayo de 2003

    “La noche del 10 de diciembre del 2021, quedará gravada en mi memoria para toda mi vida” dijo Ian al ser consultado por su debut, en una categoría inferior a Primera División.

    Además, agrego “Cuando faltaban 25 minutos para terminar el partido fue una sorpresa muy linda, cuando Martin Betancourt, asistente de mi Técnico, me llamo para entrar y reemplazar a mi compañero debajo de los tres palos. Estaba feliz y nervioso a la vez, más allá que ganábamos 3 a 1 era mi gran oportunidad, mi sueño continuando su camino.”

    Emocionado aun Pavón nos cuenta que “sabes lo que significa para mí que el público de mi club valore mi esfuerzo, una satisfacción personal muy grande. Escuchaba  sus gritos desde la tribuna de aliento. ¡Vamos Armani!, por suerte ganamos 4 a 1”

     

     

    – ¿Por qué te dicen Armani?

    -Desde que llegue al club me apodaron Armani por mi contextura física y llego de a palo a palo sin miedos. Es un apodo muy lindo. Aunque no me gusta que me llamen así muchas veces, ya que no distingo cuando me lo dicen en chiste y cuando es con mala intención, de todas maneras, los pibes me hacen sentir muy bien en el equipo. Y a pesar de mi condición de ser una persona autista, siento un gran respeto y un trato igual que mis compañeros.

    Mi ídolo y modelo a seguir son dos, Franco Armani y Marcelo Barovero. Debe ser porque soy hincha de River y han escrito una gran historia en el millonario. Conozco cada esfuerzo que han realizado en su carrera. Que me digan Armani es una gran motivación.

     

    -¿Qué pasó en tu entorno familiar?

    -Cuando terminó el partido mis papas me esperaban afuera de la cancha y fue un pequeño festejo con lágrimas y con ellos. Estoy muy feliz y con muchas más ganas. Sé que estoy en condiciones y mis técnicos tienen confianza en mí.

    Hay a veces que tengo partidos malos y muy buenos. Pero estoy trabajando en el tema de poder estar concentrado los 90 minutos. A veces tengo dudas en cómo realizar mis salidas. No me gusta dar rebotes y eso me trae inseguridad.

     

    El sueño

    «Mi gran sueño es atajar en primera y que sea en Unión del suburbio. Quiero una prueba en un club grande, pero eso es un sueño. Ahora quiero aprovechar esta oportunidad para demostrarme que puedo y hacer callar a los que se burlaron por mi condición, que gracias a Dios no son muchos. Aquí en el club tengo libertad, me siento como en el patio de mi casa, los dirigentes son muy buenos, los jugadores mis hermanos. Los técnicos siempre ayudándome a crecer. Aca en el club todos tenemos Derechos como personas, se respeta la igualdad de género. Hay mucha contención social y eso se siente de verdad.»

    «Mi mensaje a todos los que padecemos autismo es que nunca decaigan. Siempre hacia adelante, jamás para atrás. Si quieres llegar lejos anda solo, pero si quieres ir muy lejos anda acompañado. Ese es mi lema, y vamos a tratar de llegar lejos. Ahora es todo felicidad porque en la calle la gente me felicita, los dirigentes me agradecen mis compañeros están felices que yo esté en el grupo. Soy de aprender rápido las cosas, los pibes me viven alentando, aconsejándome.»

    -¿Te acordás cuando llegaste al club?

    -Si, tenía 12 años, me acompaño mi papa Adrián. Muchas veces pensé que jamás iba a lograr a atajar en un equipo de liga por mi condición y jamás creí que en este aquí iban a confiar en mi de la forma que lo hicieron. Trato de aprender todos los días y mira a todos los arqueros posibles para copiar de ellos y sobre todo de los que están en mi club. No fue fácil al principio, pero la gente me tuvo mucha paciencia en inferiores, a veces pienso que demasiada y la continuidad en el arco la tuve a los 15 años, nunca falté a una practica. Y cuando se cumplió el ciclo de inferiores en sub 17, comencé de nuevo en sub 20 a pelearla, éramos tres arqueros y veía lejana la posibilidad de atajar en esta categoría a un paso de primera. Pero aquí estoy.