Categoría: HISTORIAS DE VIDA

  • El inicio de Di Stefano en el futbol

    El inicio de Di Stefano en el futbol

    Uno de los mejores jugadores de la historia del Fútbol mundial, disputó una liga del Interior. Conocé la historia…

    Por Federico Rohr-Interior Futbolero

    Alfredo Di Stéfano, considerado es por muchos como el mejor jugador de la historia del fútbol. Lo que nadie duda, es que está entre los mejores de la historia, junto con Maradona, Messi, Pelé, Cruyff y Beckenbauer.

    Nacido en el barrio porteño de Barracas un 4 de julio de 1926, la familia Di Stéfano, se trasladó a Cardales en 1940, cuando su padre empezó a trabajar en el campo.

    Fue ahí cuando Alfredo, empezó a jugar en las inferiores de Unión Progresista, el club de Cardales, donde no tardó en llegar a primera por sus condiciones.

    En la Heladería Di Yorio, de esa localidad, atesoran recuerdos de la Saeta, tanto en el Real Madrid, como en el club del pueblo. En las fotos aparece junto a la familia dueña del recinto, con quienes Alfredo y su hermano compartieron el equipo, que obtuvo el campeonato de la Zona Norte de 1943, al imponerse a Escobar.

    Un año después, la Saeta comenzaría en River, una carrera que lo vio transformarse en uno de los mejores jugadores de la historia del deporte más bello.

    Unión Progresista fundado en 1928, es el club más antiguo de Cardales, y actualmente juega la Liga Campanense.

  • Si el norte fuera el sur

    Si el norte fuera el sur

    El 18 de septiembre se reeditará un clásico en el fútbol por la Liga Nacional de Guatemala entre los equipos de Suchitepequez y Petapa, por la décima fecha del Torneo Apertura 2016. Allí, dos jugadores revivirán la rivalidadSe trata del delantero Mauricio Germi para Suchitepéquez y del arquero Nicolás Caprio para el Petapa, hombres que supieron enfrentarse otrora en los encuentros entre Deportivo Roca y Cipolletti, en Río Negro.

    Por Lorena López

    Si bien, ambos equipos no vienen atravesando el mejor momento deportivo, Suchitepéquez, que oficiará de local, se encuentra octavo en la tabla de posiciones, pese a haber sido el último campeón de la Liga, en tanto que el Petapa se ubica al fondo, por lo que pesa sobre este la obligación de ganar. De esta manera, delantero contra portero se verán nuevamente las caras el domingo, emulando aquellas tardes del fútbol de ascenso entre “naranjas”  y “albinegros”.

    Mauricio Germi (27)  debutó en el 2010, en Tiro Federal de Morteros, y de allí tuvo paso por equipos como  El Linqueño, Juventud Unida (Gualeguaychú), Ferrocarril Sud (Olavarría), Sarmiento (Leones), General Belgrano (Santa Rosa), y su último equipo en Argentina fue Deportivo Roca. Germi se encuentra en Guatemala desde fines de  2015, y firmó su continuidad en el plantel de los “Venados” por un año más (dos torneos), después que en el pasado Clausura 2016 no pudiera tener la actividad deseada por diversos problemas médicos, siendo operado en el pasado mes de julio. En el presente torneo, Germi lleva convertidos dos goles, además de disputar la Liga de Campeones de la CONCACAF.

    Por su parte Nicolás Caprio (27), se unió al Peta este año, contando con experiencia desde el 2007 cuando debutó con el Unión de Santa Fe, en el 2011 pasó al Libertad de Sunchales, San Jorge de Tucumán en 2013, Unión Aconquija de Catamarca durante 2014 y finalmente con Cipolletti, en  Río Negro la última temporada.  Caprio se unió al colombiano Marlon Negrete, al brasileño Juliano Rangel y al delantero uruguayo Adrián Apellaniz entre los extranjeros de este equipo para este campeonato.

    Apuestas abiertas para una pulseada interesante de dos argentinos de exportación, que ya tiene cuenta regresiva.

  • De tal palo tal astilla

    De tal palo tal astilla

    Claudio Morel Rodríguez y Juan Sebastián Verón volvieron al fútbol. Tras exitosas carreras internacionales y en primera división, gastan sus últimos cartuchos en el fútbol del interior.

    Por Federico Rohr-Interior Futbolero

    Sin embargo, tanto el paraguayo como el platense ex Chelsea, Inter, Lazio y Manchester, no fueron los primeros en su familia que tuvieron un extenso recorrido internacional, finalizando su carrera en el fútbol chacarero.

    Juan Ramón Verón, es junto a su hijo uno de los símbolos más importantes de la historia del Pincha. Salió tres veces campeón de América con el León, y en 1968 campeón del mundo frente al Manchester United. Además, en el exterior jugó en Junior de Barranquilla y Alianza del Salvador, donde protagonizó la hazaña más importante del fútbol centroaméricano: Ganarle 2-1 al Santos de Pelé.

    La Bruja juega su último partido en primera división en 1981. Pero en 1984, ya con 40 años, vuelve a las canchas, para jugar un regional con la camiseta roja de Juventud de Madariaga.

    Su hijo, también después de dejar la actividad profesional, jugó los torneos federales. para Alianza de Coronel Brandsen, y actualmente se anotó junto a Agustín Alayes, para defender los colores de Estrella de Berisso.

    Claudio Morel Rodríguez, que hoy juega para Sarmiento de Leones, fue campeón con Boca y San Lorenzo en nuestro fútbol, además de jugar en Independiente. En el exterior, jugò en Deportivo La Coruña y en 12 de Octubre y Sol de América en su país. Con la selección de Paraguay, disputó el Mundial de Sudáfrica 2010 y la Copa América 2007 en Venezuela.

    Su padre, Eugenio, fue el principal protagonista, de quizás el mayor logro del fútbol paraguayo. La Copa América de 1979, que incluyó un gol del fútbolista ex Racing, Argentinos y San Lorenzo de chilena en las semifinales ante Brasil y victorias ante Chile en las finales.

    Eugenio Morel Bogado, con 35 años, disputó para Sportivo Piazza de Azul, el Regional de 1985, en un equipo que tenía varios futbolistas con pasado en primera división como Juan Pedro Gauna, Cacho Rodríguez y Juan José Irigoyen. Ese equipo llegó a la ante última instancia antes de la Liguilla Pre Libertadores que ganó Olimpo. Finalizó tercero de 7 en su grupo, detrás de Defensores de Belgrano de Villa Ramallo y Rivadavia de Necochea. Aventajando a Circulo Deportivo de Otamendi, Colón de Chivilcoy, San Martín de Pehuajó y Santa Elena de Luján.