Etiqueta: Claudio «Chiqui» Tapia

  • Sagra denunciado por sus dichos contra Claudio Tapia

    Sagra denunciado por sus dichos contra Claudio Tapia

    El presidente de San Martín de Tucumán fue denunciado por la AFA y el club podría recibir sanciones deportivas.

    Se trata de una denuncia realizada por la secretaría de la Asociación del Fútbol Argentino contra Roberto Sagra, tras las declaraciones en contra de Claudio Tapia y otros dirigentes pertenecientes a la máxima entidad del fútbol argentino. Desde el Tribunal de Ética se está analizando el caso y se evaluará un posible llamado a declaración. El hecho fue confirmado en el día de ayer por el medio digital “Doble Amarilla”.

    Desde AFA consideran que los dichos del presidente del santo tucumano son manifestaciones o acciones agraviantes que van contra la propia institución de la que forma parte, y es por eso qué Sagra podría enfrentar sanciones no solo personales, sino que institucionales también. No se descarta una nueva denuncia ante el tribunal de disciplina.

    «No puedo apoyar jamás a una persona que mancha la pelota salvando a su equipo en un escritorio y en el mismo escritorio nos castiga a nosotros, que tenemos el mérito deportivo. Espero que el resto de los dirigentes me apoye porque somos iguales al resto de las instituciones». Esta fue una de las declaraciones del presidente del club albirrojo, donde hace referencia al derecho a ascenso directo, qué entienden les pertenece, por haber terminado en la primera posición de la Zona B de la Primera Nacional cuando el campeonato fue suspendido.

    Cabe destacar que el “Ciruja” fue el único club de los 32 de la segunda categoría de nuestro fútbol que no firmó la carta con las medidas tomadas desde AFA. Además el sábado pasado los hinchas salieron a la calle a hacer un banderazo, rompiendo la cuarentena, con la idea de manifestarse en contra de Tapia y reclamar el ascenso directo. Se cree que el movimiento fue promovido por el presidente del club, pese a que el mismo había lanzado un comunicado en donde desanimaba la marcha.

    La denuncia podría traerle complicaciones a Sagra para las próximas elecciones presidenciales en el club. También, por ser el representante legal, el club podría ser sancionado con quita de puntos en caso de ser encontrado culpable.

  • Primera Nacional: ¿reclamo justo, especulación, interna o marcha atrás?

    Primera Nacional: ¿reclamo justo, especulación, interna o marcha atrás?

    Tras la cancelación oficial de la temporada por parte de AFA, un signo de interrogación gigante apareció en escena a la hora de pensar en la definición de los ascensos. Más aún en la Primera Nacional, sin campeón ni clasificaciones confirmadas. ¿Reducido? ¿Accesos a Primera por posiciones al momento de la interrupción? ¿Reanudación y disputa en cancha? Por su parte, en medio de la reelección de Claudio Tapia como mandamás de Viamonte, San Martín de Tucumán, líder de la Zona B, se quedó definitivamente con el protagonismo de esta historia: el Santo se cortó solo, pisó el acelerador a fondo y fue al TAS. Idas, vueltas y palabras cruzadas mientras, en el ojo de la tormenta, miles de trabajadores de la pelota hacen equilibrio para no caer al abismo de la incertidumbre. ¿De dónde viene y hacia dónde va el fútbol argentino de la aparente unanimidad?

    Por Juan Pablo Francia.

    Ese momento en que River, en pleno desarrollo de la primera jornada de la Copa Superliga y bajo un cielo gris oscuro que ponía todo en blanco y negro, le cerró las puertas en la cara a Atlético Tucumán fue, sin dudas, un punto de quiebre. ¿O de partida? La negativa del Millonario a disputar un encuentro oficial en medio de la avanzada del coronavirus, en la tarde del sábado 14 de marzo, sentó las bases para lo que vendría más adelante. En la Primera Nacional, Gimnasia de Mendoza y Sarmiento de Junín, el martes 17 y en un intento por darle continuidad al show, se disponían a bajarle la persiana a la vigesimoprimera fecha del torneo. Pero, cuando los planteles estaban en camino al estadio, el gobierno mendocino les comunicó la suspensión del encuentro por precaución. La noche anterior y sin saberlo, entonces, Chacarita y Almagro se enfrentaron en el último partido de un campeonato con puntos suspensivos. Días después, el 19 del mismo mes, Alberto Fernández oficializaría el comienzo de una cuarentena tan necesaria como inevitable: las experiencias internacionales, a esta altura, le han dado carácter de verdad absoluta a la idea de que, hoy por hoy, el aislamiento es aún el mejor antídoto frente a la pandemia. Atlético Tucumán, en la soledad de un Monumental desértico y bajo el agua que se llevaría la pelota sin anunciar fecha de regreso, daría una señal del futuro cercano sin siquiera proponérselo: el fútbol tucumano, directa o indirectamente, acapararía la atención de las cámaras y se adueñaría del rol protagónico de la película.

    Para dar con una situación similar, aunque distinta, es necesario retroceder cinco décadas en la línea temporal. En 1970, nueve años antes de la llegada de Julio Humberto Grondona a la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino, la antigua Copa Argentina encontraría un insólito punto seguido antes de continuar, recién en 2011, cuando se resolvió reeditar el certamen. Aquella edición contó con 32 equipos y los finalistas fueron San Lorenzo de Almagro y Vélez Sarsfield, que igualaron 2-2 en el cruce de ida. El principal atractivo de esa competencia era el otorgamiento de un cupo para la Recopa Sudamericana de Clubes que Conmebol había creado ese mismo año y que, por razones de logística, sólo se disputó en formato amistoso. Frente a esa situación y ante la pérdida de interés por la definición y posible clasificación, el partido de vuelta entre el Fortín y el Ciclón, aunque suene inverosímil, nunca se programó. Así, la última Copa Argentina previo al relanzamiento de la actual quedó increíblemente trunca. Desde entonces, con Grondona a la cabeza y hasta la fecha, el fútbol argentino siempre finalizó los certámenes que comenzó. Porque todo pasa, sí. Pero también, como antes y ahora, pasa de todo.

    A primerísima hora del martes 28 de abril, después de semanas de especulaciones e hipótesis y luego de un impasse estratégico a la espera de una reanudación que jamás llegaría, AFA anunció la determinación de dar por finalizadas todas las temporadas del fútbol argentino. ¿De qué forma? A través de un tweet en su cuenta oficial, con el boletín N° 5768 a disposición y algunas palabras que rápidamente arrastró la corriente, pero que bien pueden servir de mojón para delimitar las dimensiones de esos campos de juego con forma de escritorio en los que la actividad nunca se detuvo: «Mantener la ‘suspensión’ de las competencias y reanudarlas cuando termine la pandemia, a esta altura, no puede sostenerse». Si uno de los argumentos expuestos para arribar a esa decisión fue la imposibilidad de sostener la espera por la reanudación, entonces, ¿es posible darle lugar al debate por la continuación de los torneos? ¿La discusión radica en volver a jugar o no? ¿O, más bien, en el rédito deportivo, político y económico que está en juego aún cuando no se juega?

    La Primera Nacional compone, por su esquema de competencia y reglamento, el caso más complejo y el escenario más propicio para las conjeturas y suspicacias. Con Atlanta y San Martín de Tucumán como líderes de las Zonas A y B respectivamente, sin campeón consagrado ni clasificaciones al Reducido convalidadas, no tardaron en llegar las interpretaciones y los cuestionamientos. De hinchas, socias, socios y, por supuesto, dirigentes. Casi un mes antes de la oficialización de la interrupción de la temporada por parte de AFA, a fines de marzo, Marcelo Achile, presidente de Defensores de Belgrano y de la mesa de la divisional, dijo en comunicación con Radio La Red: «Se puede llegar a dar una linda discusión porque si suben Atlanta y San Martín de Tucumán, lo harían por ser los primeros de cada zona. Pero si ascienden San Martín y Defensores de Belgrano, serían los primeros de una tabla general». El reglamento de la categoría, en su punto número siete, deja en claro que sólo se daría lugar a la conformación de una tabla general con el objetivo de resolver los cruces de un Reducido para el cual Estudiantes de Río Cuarto, Temperley, Sarmiento de Junín, Estudiantes de Buenos Aires y Riestra también se encontraban en carrera. Cuando el coronavirus, la emergencia sanitaria y la cuarentena empezaban a llevarse la pelota, en aquel fin de semana de lluvia que mostró el Monumental cerrado, el guion comenzaba a redactarse. Y el partido de los escritorios, en la previa, ya se pronosticaba aguerrido.

    Pero al poco tiempo y con el rodaje en marcha, la película del fútbol argentino en tiempos de pandemia aún no tenía elenco ni título definidos. ¿O sí? Roberto Sagra, presidente del Santo tucumano, en aquella última semana de marzo y también previo a la publicación del boletín que anunció la cancelación, dijo presente y expresó: «Habría dos ascensos. San Martín, seguro. Pero hay una pequeña disputa entre Atlanta y Defensores de Belgrano. El presidente Tapia siempre estuvo muy abierto a San Martín». San Martín de Tucumán era, hasta el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el equipo que más partidos ganó -trece- y el que más puntos cosechó -44- en la Primera Nacional. Sin embargo Atlanta, que también es puntero en su zona con once partidos ganados y 38 puntos, no milita la causa del ascenso por COVID-19. En su comisión directiva, de hecho, los desacuerdos tomaron forma de renuncia. Y un mes y medio después de los primeros ruidos, tras incontables escenas protagonizadas por el club tucumano, Sagra anunció la apelación frente al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo). ¿La intención? Solicitar el acceso directo a Primera por su liderazgo en la tabla. O, en su defecto y ante una eventual reanudación, que todos jueguen por todo. Es decir: que haya descensos. Horas antes de la Asamblea Extraordinaria del martes 19 de mayo en la que Claudio Tapia fue reelecto por aplausos, en diálogo con FM 94.7, Sagra aseveró: «La AFA actúa como una dictadura y, si te oponés a algo, te pasan a otra vereda». Al día siguiente, el mismo Sagra que jugó a diferenciarse al ser el único directivo de la divisional que no firmó una carta en apoyo a la decisión de suspender la temporada fue, por videollamada, uno de los 43 asambleístas que dieron quórum y reeligieron a Tapia por unanimidad. ¿Quienes levantan banderas opositoras fuera de Viamonte, entonces, las bajan cuando están adentro?

    «Mantén cerca a tus amigos, pero a tus enemigos aún más», afirma y sostiene el refrán. En esa asamblea en la que Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors, apoyó la moción para que Tapia sea reelegido por aclamación con el delay característico de Zoom, en la vereda del expresidente de Barracas Central estuvieron parados muchos de los que supieron mirarlo con recelo desde la mano de enfrente. Marcelo Tinelli, tras el inolvidable 38 a 38, después del fuego cruzado y luego de la creación y disolución de la Superliga, acercó posturas para quedar al frente de la flamante Liga Profesional de Fútbol y marcar el regreso de San Lorenzo a AFA. Rodolfo D’Onofrio, completamente alejado de la cúpula compuesta por Tapia y Angelici, también tomó la rotonda que permitió el retorno de River al Comité Ejecutivo. Así, el consenso necesario para la continuidad del oficialismo, a través de lista única, dio lugar a seis vicepresidencias sin jerarquías determinadas que, en hipótesis, alternarían. Casi una pintura del mismísimo fútbol argentino: alternancia pura.

    «No hicimos nada por la chance de ascenso. No digo protestar como San Martín de Tucumán. Pero entre esa manera y no hacer nada, prefiero la de los tucumanos», manifestó en conversación con Cadena 3 Guillermo Ale, exvocal de Atlanta que abandonó su cargo en la dirigencia bohemia por diferencias con el presidente Gabriel Greco. Y agregó: «Yo planteo con el presidente una incompatibilidad de sus funciones. A él le dieron un cargo en Conmebol como veedor de los partidos internacionales. Él cobra por cada partido al que asiste; entonces no puede dejar de lado sus deberes como presidente del club. Tiene que defender a Atlanta». El propio Tapia, ya revalidado como cabeza de AFA hasta 2025, cerró filas, plantó bandera y arrojó sus dados en Radio La Red: «Los dirigentes dijeron que no quieren ascensos por escritorio. Y eso es lo que se va a hacer. Hay reglamentos diferentes. La Primera Nacional tiene uno y el Federal A tiene otro. Nos sentaremos con cada categoría y diremos de qué manera jugar».

    ¿Cuántos casilleros avanza o retrocede Tapia con su turno en el juego? ¿Es esta, acaso, una posible secuela de aquella película de 2011 en la que Daniel Vila reunió voluntades y ensayó un intento de oposición en Viamonte? ¿O se trata, en realidad y con otros intérpretes, de una remake? ¿De dónde viene y hacia dónde va la pelota? Será, quizá, que el fútbol argentino se dirige hacia el punto del que viene y regresa, siempre y como un búmeran, desde ese lugar al que supo ir. Adelantar y rebobinar para llegar, de un modo u otro, a una escena ya vista. Y es que, aunque cambien actores, directores, guionistas e incluso los tiempos, el título de esa película en la que todo pasa y pasa de todo incluye, por naturaleza, la palabra juego. ¿El de la oca? Y el del fútbol, claro.

  • OFICIAL: Claudio Tapia fue reelegido como presidente de AFA y Pablo Toviggino como titular del Consejo Federal

    OFICIAL: Claudio Tapia fue reelegido como presidente de AFA y Pablo Toviggino como titular del Consejo Federal

    La Asociación del Fútbol Argentino determinó esta tarde que el mandamás de Barracas Central continúe comandando hasta 2025 el ente rector futbolístico de nuestro país. Asimismo, Pablo Toviggino, mano derecha de Tapia, también fue ratificado al frente del Consejo Federal y, sumado a ello, ha sigo designado como tesorero de la AFA. Además, se anunció la creación de la Liga Profesional -con Marcelo Tinelli como presidente-, la suspensión de los descensos hasta 2022 y la renovación de la composición del Consejo Ejecutivo.

    «Hemos logrado transparentar nuestro fútbol». Esas fueron las palabras con las que se expresó Claudio «Chiqui» Tapia tras volver a ganar las elecciones como presidente de la AFA bajo el marco de una Asamblea General Extraordinaria que se realizó mediante videoconferencia este martes a la tarde. El sanjuanino de 52 años, que iniciará su nuevo mandato a partir de marzo de 2021 y culminará en 2025, recibió el apoyo unánime de los 43 clubes representantes habilitados en la votación (22 de Primera División; 6 de la Primera Nacional; 5 de Primera B; 2 de Primera C; 1 de Primera D; 2 del Torneo Federal A; 5 de Ligas del Interior) -hubo asistencia perfecta- y los cuatro veedores de la Inspección General de Justicia presentes en el cónclave. «Los clubes han demostrado que, a pesar de que hace 60 días que están cerrados, cumplen la función social que se necesita», manifestó el exyerno de Hugo Moyano, quien gobierna la institución emplazada en Viamonte desde el 29 de marzo de 2017. Asimismo, el flamante titular reelecto de la AFA agradeció diciendo que «el fútbol argentino somos todos, desde un club pequeño de liga hasta el más grande.».

    Por su parte, Pablo Toviggino no sólo permanecerá como máxima autoridad del Consejo Federal, sino que además tendrá bajo su tutela la tesorería de la AFA. No obstante, el hombre de máxima confianza de Tapia y con más peso en el fútbol del Interior del país, dejará su posición como Secretario Ejecutivo del dirigente que preside también a Barrancas Central, a cambio de su nuevo rol como administrador de las arcas de la entidad madre del deporte nacional. La designación del titular de la Liga Santiagueña a cargo de las finanzas de Viamonte 1366 acompaña a una radical renovación de la conformación del Comité Ejecutivo de la casa madre del fútbol argentino. Entre ellas, se destacan el nombramiento como vocal titular de Alfredo Dagna (Vicepresidente de Olimpo Bahía Blanca) en representación del Federal A y Alberto Beacon (Presidente de la Liga Rionegrina) por las Ligas del Interior. 

    Además, se disolvió la Superliga Argentina de Fútbol (SAF), y quien tomará su lugar será la Liga Profesional de Fútbol (LPF), la cual contará con el liderazgo de Marcelo Tinelli. El nuevo organismo, que organizará y comercializará el certamen de la Primera División, tendrá los mismos derechos y obligaciones que tenía la Superliga, con la salvedad de que no tendrá un doble comando y dejará de ser una asociación civil. Para suscribir cualquier contrato o hacer alguna erogación importante, el pope de San Lorenzo de Almagro precisará del aval de Tapia o del Comité Ejecutivo de la AFA. De todas formas, mantendrá su independencia edilicia. También preservará el control económico-financiero de los clubes que la integran. No obstante, a raíz de la pandemia, se determinó que en los próximos dos años no tendrá descensos para que los clubes superen la crisis económica generada por el coronavirus aunque también aclaró que se «computarán los promedios». De esta manera, la LPF, que irá desde enero a diciembre, contará con 26 equipos en su primera edición y luego serán 28 en su segunda, ya que los ascensos desde la Primera Nacional se mantendrán.